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Wiliam Serafino William Serafino: "Una cosa es ser chavista y otra, irresponsable con el periodismo"

William Serafino es jefe de redacción del portal venezolano 'Misión Verdad', un medio chavista que se dice independiente y que realiza un trabajo de investigación y análisis de la situación en el país en un contexto de guerra no convencional. "En España, los medios encubren las causas fundamentales de la crisis, que son las sanciones y el bloqueo de EEUU", defiende.

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El jefe de redacción del portal venezolano 'Misión Verdad, William Serafino.

"Investigación para informar y desenmascarar". Así se resume el trabajo de  William Serafino jefe de redacción del portal venezolano Misión Verdad, un medio de comunicación chavista que se dice independiente, que ofrece sus artículo en inglés y francés además de castellano y que realiza un trabajo de investigación y análisis de la situación en el país en un contexto de guerra muy particular. "Contra Venezuela se sustituyen las balas por los medios y los bombardeos por la sanciones", explica a Público este licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela que, esta semana, ha pasado por varias ciudades de España para explicar la labor de su medio. Un portal que ha recibido el Premio Nacional de Periodismo de Venezuela en 2015 y 2016 y que, recientemente, ha sido galardonado con el de 2019 en el área de investigación.

Serafino, de 28 años, también es maestrante en Historia en el Centro Nacional de Historia de Venezuela, algo que deja muy claro en la perspectiva histórica con la que envuelve cada una de sus respuestas. También es coautor del libro Radiografía de un país bajo asedio, que aborda el efecto de las sanciones económicas contra Venezuela desde 2014 hasta 2017

¿Qué es 'Misión Verdad'?

Un equipo de investigación y análisis político venezolano que nace en 2013 para desvelar las claves de la guerra contra Venezuela y ver la situación del país desde una dinámica global, a partir de las grandes transformaciones del sistema mundo, el cambio de las relaciones internacionales a raíz del imperialismo norteamericano. Hacemos periodismo de investigación que da cuenta de este desarrollo de la guerra contra Venezuela, desenmascarando a sus principales actores, métodos y financiación.

¿Cómo se financia este portal?

Es un medio independiente. Hemos iniciado un sistema de donaciones para quien quiera apoyar económicamente el proyecto. Además, nosotros nos dedicamos también a otras actividades académicas o relacionadas con la universidad. Somos un equipo con carreras profesionales vinculadas y cada uno aporta al proyecto y mantenemos la estabilidad financiera. El equipo central de redacción son seis o sietes personas y hasta 15 colaboradores externos. Somos un proyecto pequeño que trabaja muchísimo.

¿Todo lo que leemos en España sobre Venezuela es mentira?

Hay muchísimo sesgo, muchísima desinformación y un cártel de los grandes medios de comunicación en España que encubren las causas fundamentales de la crisis económica, que son las sanciones y el bloqueo económico impuesto por la Administración Obama y reforzados por la de Trump. Ese es nuestro análisis.
En España hay un cerco mediático sobre Venezuela y los medios hegemónicos trabajan orquestadamente en imponer una línea única que omita esto y silencie la movilización de un país entero y los actores sociales que trabajan en la defensa del país y su soberanía y su independencia.

Cuando habla de desmontar la propaganda de guerra, ¿a qué guerra se refiere?

"Hay una inserción de medios como estrategia de guerra para desinformar y blanquear crímenes contra Venezuela"

Es una guerra multiforme, híbrida. Combina una revolución de color clásica, vivida en Europa del Este a finales de los 80 y, recientemente, en Ucrania en 2014, con el Maidan. También se reprodujo con actores radicales de la oposición venezolana en 2014. Es el nuevo marco de guerras privadas. Se sustituyen las balas por los medios, los ataques aéreos por sanciones financieras, operaciones contra la soberanía nacional. Es una guerra que se inicia en 2013 con la muerte del comandante Chávez. Y, en este conjunto, lo mediático es fundamental. Hay una inserción de medios de comunicación como estrategia de guerra para desinformar y blanquear crímenes abiertos contra Venezuela: se encubre a los responsables, se legitiman actores que van en contra de la paz del país.

Suelen hablar de medios "antichavistas". 'Misión Verdad' es un medio chavista, ¿no cree que eso genera desconfianza para lectores que no viven una polarización ideológica tan marcada como la que se da en Venezuela?

Sí, es comprensible. Yo soy chavista y todos los que trabajamos en el medio tenemos una opinión política muy concreta. No caemos en el mito del periodismo independiente. Pero una cosa es ser chavista y otra irresponsable con el periodismo. Hay medios opositores con los que yo no coincido pero son responsables. Hay que separar. Lo que creo que hace que nos lean muchas personas que no son chavistas es nuestra responsabilidad en la información. Defendemos a ultranza la soberanía y la independencia del país, conceptos que reinventó el chavismo, pero no tenemos una línea para engañar a nadie. Nuestros artículos parten de un dato concreto, una declaración, no inventamos nada. Siendo chavistas queremos ser creíbles y responsables, que la gente entienda lo que ocurre en su vida diaria, cuáles son los actores implicados en que la situación en Venezuela cambia a peor tan rápidamente.

Se suele decir que, en tiempo de guerra, la primera víctima siempre es la verdad, ¿cómo se desmonta la propaganda sin incurrir en más propaganda?

Seguimos dos métodos. Hacemos un seguimiento exhaustivo de cuáles son los medios que imponen las grandes narrativas que luego reordenan y modulan el debate político en los países estratégicos de la agresión contra Venezuela. Jerarquías, funciones y cómo se tematiza la realidad… Después usamos el dato duro, el irrefutable, para poder desmontar campañas.

Ahora, por ejemplo, en España, los medios se han encargado de instalar que en Venezuela hay una crisis humanitaria de la que el Gobierno es el principal responsable. Lo vimos hace mucho tiempo, cuando pierde fuelle la oposición, la ayuda humanitaria se usa para mantener Venezuela en la agenda.

¿No considera que haya una crisis humanitaria en Venezuela?

Hay una crisis económica causada por el bloqueo. Es la forma más objetiva de catalogar la crisis venezolana. Nadie en su sano juicio puede refutar que la administración Tump y Occidente trabajan en lograr un cambio forzado del Gobierno por la vida extraconstitucional. Eso no se puede poner en tela de juicio. Si hablamos de crisis humanitaria, según la ONU, hablamos de un desastre natural que hace imposible la vida social o de una guerra convencional cuyas consecuencias hacen imposible la vida económica, política y social.

"El concepto de crisis humanitaria interesa a actores políticos específicos como excusa para intervenir en Venezuela"

No se dan estos casos, pero las condiciones de vida del venezolano se han degradado muchísimo. Crisis humanitaria es un concepto que interesa a actores políticos específicos como excusa para intervenir en Venezuela. Ocurrió en Libia en Kosovo, intervenciones de la maquinaria Clinton para defender a la población de un supuesto Estado opresor o un genocidio. Las consecuencias luego hay que analizarlas con precisión. Nosotros miramos los documentos fundacionales de las sanciones contra Venezuela, presentamos datos respecto a órdenes ejecutivas, hacemos análisis de discurso y de cómo operan las sanciones. Así se desmonta la propaganda. La crisis humanitaria no fue una decisión unilateral del Gobierno, sino un conjunto de operaciones de bloqueo financiero que ha restringido el comercio internacional y aislado al sistema financiero, ha causado dificultades económicas que han desembocado en una crisis. Análisis partiendo del dato duro, eso es lo que da credibilidad a Misión Verdad.

¿Todo lo que ocurre en Venezuela se debe al bloqueo? ¿No hay críticas hacia los dirigentes?

Hay componentes nacionales de la crisis, eso es innegable. Somos un país poco industrializado, monoproductor, monoexportador y dependiente de su renta petrolera. Eso ha sido así los últimos cien años. La principal crítica que se hace a la revolución es no haber cambiado en 20 años ese ciclo económico, aunque es complicado cambiar la dinámica de un siglo en dos décadas. Evidentemente, la bajada de los precios del petróleo en 2014 y 2015 afectó. Venezuela ganaba sólo 20 dólares con cada barril exportado y sus divisas e ingresos dependían de eso en un 95%. Los factores externos como el bloqueo, aceleraron y agudizaron esta crisis. Hay una combinación de variables, no hay que mirar a un sistema binario. El problema es que esto se ha explotado políticamente en beneficio de una agenda de cambio de régimen.

¿Y la corrupción? Cuando uno va a Venezuela, vuelve con la sensación de que la corrupción está muy insertada en la sociedad, desde en el ministro hasta el conductor del autobús. ¿Cuál es la “verdad” en este caso?

Es una impresión que se ajusta a la realidad. La corrupción está en todos los niveles y en toda Hispanoamérica. Hay una corrupción cultural socialmente aceptada. Pero es distinto cuando ese componente se usa para criminalizar a una sociedad al completo o a una fuerza política, para justificar una intervención extranjera.

"En Venezuela hay una corrupción cultural socialmente aceptada"

La imposición en Hispanoamérica del imperio español y los monopolios de las reformas borbónicas produjeron que la burguesía criolla venezolana cayera en el contrabando al margen de la Corona. Esa burguesía nace como clase eminentemente corrupta. Tras la independencia, llegaron guerras civiles. Luego el modelo petrolero y, con él, la agenda neoliberal. Esa burguesía, con ese componente corrupto, empieza a metabolizar el modelo petrolero. Se agudiza la corrupción. La capacidad de moldear el Estado y el neoliberalismo, una corrupción pública histórica, se mezclan con la privada. Siendo así las élites nacionales, ese comportamiento se hizo más social y generalizado en la población.
El problema es que ese argumento no se usa para un análisis objetivo. Hay un entramado internacional de ONG y fundaciones financiadas por grandes corporaciones internacionales que son también tremendamente corruptas y usan precisamente la corrupción para criminalizar sólo al chavismo.

Los medios hablan (hablamos) de opositores como un todo homogéneo, ¿es así?

Para nada. Se ve en los problemas de Guaidó para armar una agenda común en la oposición. El producto de marketing “Guaidó” generó para la opinión pública la ilusión de que dejaban sus divisiones internas atrás. Pero la oposición se divide mucho cuando la posibilidad de una intervención extranjera está sobre la mesa.
A nivel de partidos, hay desde extrema derecha fascista, que hace apología de crímenes de odio, hasta sectores del antiguo régimen como Copei y Acción Democrática, más moderados y electoralistas, que han buscado diálogo y saben que, en un proceso de guerra, la política cambiaría de término. Su cultura política es importante.

"EEUU invierte mucho dinero en crear nuevos partidos en la oposición venezolana"

Pero también hay un cambio generacional político que empieza a relacionarse con la universidad de EEUU, Yale, Harvard y otras. Metabolizan el comportamiento de EEUU y sus aparatos de política exterior. No lo digo yo, Wikileaks hizo público que EEUU invierte mucho dinero en crear nuevos partidos en la oposición venezolana. Son Primero Justicia o Voluntad Popular, partidos genuflexos, muy dependientes de la política de EEUU y siempre al frente de los procesos más agresivos y conspirativos contra la soberanía nacional. Unos quieren cotas de poder y otros sacar al chavismo del Gobierno mediante la intervención de EEUU, imponer el neoliberalismo y que la renta del petróleo vuelva a los que se reclaman como sus dueños naturales.

Una de sus investigaciones más amplias fue sobre el fallo del sistema eléctrico. Muy pocas personas tenían claro quién decía la verdad, si la oposición o el Gobierno, ¿fue un apagón o un sabotaje?

Fue una combinación de factores. La interrupción del sistema eléctrico no se había dado en más ocasiones así. Tres datos fundamentales nos hacían pensar en la acción externa. Un artículo de Forbes de un autor muy acreditado decía que era altamente plausible que EEUU hubiera ordenado un ciberataque, porque lo hace contra sus adversarios todos los días. La ciberguerra está normalizada en EEUU para socavar Estados adversarios. EEUU dijo que todas las opciones estaban sobre la mesa. No es descabellado pensar que una de las opciones era atacar el sistema eléctrico para generar crispación social. Hay que ser muy poco malpensado para no inferir eso.

"En el apagón hubo ciberataque, vulnerabilidad tecnológica y desinversión del Gobierno"

Por otra parte, el sistema eléctrico depende de tecnología occidental. Las turbinas afectadas fueron compradas a empresas que ya no están en Venezuela por el bloqueo. El software de la central tampoco se pudo seguir actualizando porque la empresa era canadiense y también se fue por miedo a sanciones de EEUU. El Gobierno quedó debilitado para afrontar este apagón.

Pero el debate introducido era muy maniqueo. Creo que sí hubo ataque, pero lo que lo agravó fue la vulnerabilidad tecnológica de la planta hidroeléctrica y la desinversión del Gobierno en áreas estratégicas. Hubo dificultades para construir un respaldo a la central del Guri, de donde viene casi toda la energía del país.

¿Nunca desconfían de lo que dice el Gobierno?

Las denuncias que hace el Gobierno son procesadas, analizadas, cotejadas con nuestros datos. Así ejecutamos nuestra línea de trajo.

Precisamente, una de las quejas más repetida en Venezuela es la ausencia de datos y estadísticas oficiales. ¿Coinciden?

Sí. Un medio trabaja con información pública, es necesaria y hay pocas. Recientemente, el Banco Central de Venezuela sacó cifras económicas sobre la reducción del PIB, la inflación y otros elementos. Creo que comenzará a recomponerse el sistema de datos públicos. Eso nos permitirá acceder a análisis más serios y hará que la desinformación afecte menos.

Otra de las labores de 'Misión Verdad' es la creación de una “memoria nacional de los años más duros del conflicto”. ¿Qué memoria ha construido sobre los últimos años del país?

Hasta 2012 hubo un proceso de reconstrucción del sentido de patria. Desde la llegada de Chávez hay un rescate de la dignidad nacional y su autoestima y una reconstrucción de identidad como país soberano e independiente. Una reconstrucción y reinvención de conceptos en clave más popular y nacional. En 2013, con la muerte de Chávez, asume Maduro. Este proceso de independencia comenzó a ser atacado virulentamente con distintas operaciones de guerra no convencional donde las grandes potencias, abiertamente, han buscado un cambio de régimen forzado. En Venezuela, a raíz de esta crisis económica y estos intentos de golpe de Estado, se ha erigido una vanguardia social y popular que se ha hecho con el mando político e institucional de los grandes planes de protección social que han mantenido cierta estabilidad y han impedido que haya mayores costos. Para Misión Verdad, ese sujeto político nacido a raíz de la guerra, caracterizado por mujeres, de los estratos más bajos, movilizadoras del poder popular, ha tomado en primera línea de defensa la soberanía y ha permitido una revitalización del chavismo, su fuerza como potencia electoral y como actor político para contener acciones de guerra y mantener la paz en el país, que es la gran victoria del chavismo.