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El empleo femenino se dispara a niveles de récord en un país con menos amas de casa que nunca

El número de mujeres ocupadas roza los 9,5 millones, aunque con elevadas tasas de temporalidad y de parcialidad, mientras el de las que se emplean exclusivamente en las labores del hogar familiar cae por debajo de los tres.

Unas manos de mujer escriben en el teclado de un ordenador, sobre una mesa de madera. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
Unas manos de mujer escriben en el teclado de un ordenador, sobre una mesa de madera. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo.

El mercado laboral español ha batido el récord de mujeres trabajadoras, cuyo número se acerca a los 9,5 millones, al mismo tiempo que la cifra de las que se ocupan en exclusiva de las tareas domésticas de sus hogares ha caído al nivel más bajo de la serie, por debajo de los tres millones, según indican los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) del segundo trimestre del año que este jueves ha difundido el INE (Instituto Nacional de Estadística).

Según la EPA, al cierre del primer semestre de este año constaban como ocupadas 9.491.400 mujeres tras un avance de 137.000 en un año mientras que las asalariadas llegaban a 8.378.500 tras un aumento de 132.000, en ambos casos con los registros más elevados desde que existen datos.

Paralelamente, el número de mujeres cuya principal causa de inactividad productiva (por contraposición al trabajo reproductivo) se encuentra en el desarrollo de las tareas domésticas de sus hogares como amas de casa cae por segunda vez en seis meses por debajo de los tres millones para situarse en 2.979.500, la segunda cota más reducida de la serie a solo 12.800 de la de diciembre del año pasado. Dos tercios de ellas (1,92 millones) tienen más de 55 años.

Ese dato contrasta con el de los apenas 400.000 hombres que se encuentran en esa situación. Y también lo hace con la distribución por género de quienes se hacen cargo de las tareas domésticas mientras les afectan otras causas de inactividad como la jubilación o la incapacidad laboral: ahí la relación pasa a 2,79 millones de hombres (42,6%) por 3,76 de mujeres (57,4%), algo que indica cómo la distribución de las tareas en el hogar vuelve a cambiar en el tramo final de la vida.

Más trabajo temporal y parcial para ellas

"Los cambios en los modelos familiares han llevado a una mayor participación de la mujer en el mercado laboral, algo que ya es muy igualitario en el caso de los jóvenes", explica Francesco Marcaletti, sociólogo especializado en economía de la Universidad de Zaragoza, que añade a esos procesos otros de emancipación vinculados con la mayor preparación.

"Cada año sale del mercado laboral una cohorte femenina con una preparación menor que la que entra, y accede una con mayor propensión al empleo que la que lo deja como consecuencia de todos esos cambios", anota.

Esos niveles de récord del empleo femenino, superiores a los previos a la pandemia , coinciden en el tiempo con un etapa de intensa creación de empleo y reducción del desempleo  en la que "sobre todo se ha recuperado la ocupación en el colectivo de las mujeres, cuya tasa de actividad ha crecido mientras bajaba la de los hombres" si las cifras se comparan con las del segundo semestre de 2019, señala el profesor.

Otra cosa es que, desde el punto de vista cualitativo y entre los asalariados, las condiciones laborales de esas mujeres vayan a acabar de equipararse con las de los hombres: la brecha en la temporalidad alcanza cinco puntos al trabajar un 24,89% de ellas (2,08 millones) y un 19,9% de ellos (1,76) con contratos temporales, mientras que la proporción es de tres a uno en cuanto a la parcialidad, ya que casi una de cada cuatro (1,91 millones de 8,37) se emplea con un contrato de jornada incompleta mientras que esa situación solo el 7,1% de los hombres se encuentra en esa situación.

Esa parcialidad en el empleo tiene a menudo relación con las llamadas tareas reproductivas o de cuidados más de 320.000 mujeres trabajan con una jornada incompleta porque ese régimen les resulta compatible con la atención a niños, mayores, enfermos y personas incapacitadas, una situación que solo afecta a 23.000 varones.

Medio millón de eventuales menos con tres millones de contratos indefinidos

No obstante, el motivo mayoritario en ambos casos para aceptar ese tipo de trabajos (992.700 mujeres y 392.900 hombres), cuya frecuencia se encuentra en ascenso, es el de no tener otra alternativa.

Los empleos a tiempo parcial superan de nuevo los 2,5 millones tras un aumento de algo más de 90.000 en lo que va de año. Los expertos ya venían señalando el aumento de la parcialidad no deseada como uno de los previsibles efectos secundarios de las nuevas normas de contratación de la reforma laboral.

Paralelamente, la entrada en vigor del nuevo catálogo reducido de contratos, que prima la contratación indefinida sobre la eventual está produciendo una estabilización del empleo, aunque ese proceso está revelándose como más lento de lo que cabría esperar ante la formalización de tres millones de empleos fijos en seis meses: la reducción de la tasa de temporalidad ha sido de poco más de tres puntos (del 25,4% al 22,3%) entre diciembre y junio, según la EPA, que, no obstante, contabiliza una reducción de casi medio millón de asalariados con contratos eventuales en ese periodo (de 4,3 a 3,85 millones).

"Estamos en una fase de aumento de la población activa, en un contexto de incremento de las personas con empleo y de decremento de las que no lo tienen", explica Marcaletti, que llama la atención sobre la evolución "particularmente positiva" de los datos referentes a los jóvenes, que "miran al mercado de trabajo, y eso significa que ese mercado es atractivo y ofrece oportunidades".

"En la cohorte de 16 a 19 años crecen la ocupación y el paro, mientras en la de 20 a 24 aumenta más la primera que el segundo", anota el profesor, que destaca cómo "por primera vez desde finales de 2010 el número de ocupados de 20 a 24 años supera el millón de personas".

Incertidumbres sobre el mantenimiento de la creación de empleo

Con todo, un estudio del Banco de España difundido este jueves advierte de que "en términos interanuales, el empleo se desaceleró de forma generalizada, salvo en la industria, con especial intensidad en la construcción y en la agricultura".

Coincidía con una apreciación de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que a primera hora de la mañana señalaba en RNE que la creación de empleo se está frenando.

"Desde el día 15 de este mes estamos notando ciertas incertidumbres" por los impactos de la guerra de Ucrania y de la menor disponibilidad de gas para la industria, dijo, aunque "los datos como país son muy positivos" al cierre del primer semestre del año.