Opinión
Alemania ultima su pesadilla orwelliana

Por David Bollero
Periodista
Alemania ha sido uno de los países europeos en los que la privacidad de la ciudadanía contaba con más salvaguardas. Así se desprendió cuando Angela Merkel cargó con toda su artillería contra la NSA después de que el caso Snowden destapara el espionaje por parte del Gobierno de EEUU. Posteriormente, y tras la adquisición de Whatsapp por parte de Facebook, el país germano fue uno de los que lideró la cruzada contra la pérdida privacidad, poniendo coto a la intención de compartir datos de los usuarios.
Este celo mantenido hasta la fecha choca frontalmente con las últimas revelaciones realizadas por un medio alemán -RedaktionsNetzwerk Deutschland (RND)-, según las cuales el ministerio del Interior alemán estaría moviendo fichas para monitorizar hasta el último de l@s aleman@s contectado a internet.
Según relata RND, el Gobierno de Merkel pretende que tanto las compañías tecnológicas como las de automóviles -con el creciente número de vehículos conectados- faciliten a las autoridades el acceso digital oculto tanto en los coches como en los ordenadores y teléfonos móviles. Los sistemas de comunicación encriptados, los mensajes cifrados y las mayores medidas de seguridad que incorporan los fabricantes de tecnología estarían suponiendo un obstáculo para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
La intención ya estaría plasmada en un borrador y se hará oficial esta misma semana, en el transcurso de una conferencia en Leipzig. El titular de Interior, Thomas de Maizière, considera que es legítimo reclamar "el deber legal de terceros de permitir la vigilancia secreta". Dicho de otro modo, apuesta porque el Estado tenga carta blanca a la hora de espiar a sus ciudadan@s.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.