Olas de calor e incendios sin precedentes reflejan un grave estado del clima en España, alerta Copernicus
Un informe elaborado por la autoridad climática europea y la Organización Meteorológica Mundial advierte de las altas temperaturas que van del Mediterráneo al Ártico, mientras los glaciares se reducen.

Madrid--Actualizado a
En toda Europa, el año 2025 se caracterizó por un calor generalizado, con temperaturas superiores a la media registradas en al menos el 95% del continente. Así lo registra el informe Estado del clima en Europa (ESOTC) 2025, que se publica este miércoles. Un centenar de científicos han participado en este estudio, a cargo del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM). Este centro es gestionado el Servicio de Cambio Climático de Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). En el caso del Estado español, la evidencia recogida muestra que el el sur y el este registraron hasta 50 días más de lo habitual con temperaturas "de sensación térmica" superiores a 32ºC.
"Europa es el continente que se calienta más rápidamente, y los efectos ya son graves", remarca en un comunicado Florian Pappenberger, director general del CEPMP. "Casi toda la región ha registrado temperaturas anuales superiores a la media". Este aumento de los mercurios se extiende del Mediterráneo al Ártico. De hecho, la superficie de Europa que experimenta días de invierno con temperaturas bajo cero es cada vez menor. La región subártica de Fenoscandia –administrada por Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia– vivió en julio la ola de calor más larga de su historia, que se prolongó durante tres semanas. Durante ese periodo, las temperaturas cercanas al círculo polar ártico y dentro de este alcanzaron y superaron los 30°C, con un máximo de 34,9°C.
Florian Pappenberger, director general del CEPMP: "Europa es el continente que se calienta más rápidamente, y los efectos ya son graves"
Crisis del deshielo
"Desde la década de 1990, el Ártico se ha estado calentando a un ritmo muy superior a la media mundial, un fenómeno conocido como 'amplificación ártica'", explica el informe, consultado por Público. El actual estado del clima en Europa tiene notorias consecuencias sobre la supervivencia de los glaciares el grosor de la capa de nieve en el territorio. "Los modelos climáticos indican que seguirá disminuyendo en Europa y en todo el mundo debido al aumento de las temperaturas", añade el estudio.
El Ártico se ha estado calentando a un ritmo muy superior a la media mundial
El hielo y la nieve desempeñan un papel fundamental a la hora de frenar la crisis climática, ya que reflejan la luz solar de vuelta al espacio –lo que se conoce como efecto albedo–. La consecuencia directa es que el calentamiento se acelera. En marzo de 2025, la superficie cubierta de blanco en Europa fue un 31% inferior a la media de toda la serie histórica, iniciada en 1983. La cifra equivale a la superficie combinada de Francia, Italia, Alemania, Suiza y Austria.
Los glaciares también experimentaron una pérdida neta de masa, e Islandia registró la segunda mayor pérdida de masa glaciar de su historia. Además, la capa de hielo de Groenlandia perdió 139 gigatoneladas –139.000 millones de toneladas– de hielo, aproximadamente 1,5 veces el volumen almacenado en todos los glaciares de los Alpes europeos. Esta pérdida de hielo contribuye al aumento del nivel del mar a escala mundial, y cada centímetro de aumento expone a seis millones de personas más a las inundaciones costeras, según inciden desde el CEPMPM.
El shock de los incendios forestales
En los suelos blancos, la nieve se derrite. En los verdes, la tierra se quema. España registró en 2025 sus peores datos: más de 400.000 hectáreas arrasadas, según los datos de Copernicus. "En el transcurso de una semana, los incendios en el noroeste de España y el norte de Portugal provocaron la mayor cantidad anual de emisiones por incendios forestales registrada en Europa en los últimos 23 años", destaca el informe. En total, se quemó una superficie récord de más de un millón de hectáreas en toda Europa –una superficie mayor que la de Chipre– y las emisiones de los incendios forestales alcanzaron sus niveles más altos jamás registrados.
En 2025 se quemó una superficie récord de más de un millón de hectáreas en toda Europa
El informe resalta el caso del incendio en Zamora, donde "se quemaron unas 40.081 hectáreas, lo que lo convierte en el mayor incendio del país desde que se tienen registros, en 1968". Los estragos causados por las llamas el pasado verano en el Estado resultaron insoportables, no solo en términos ecológicos, sino también sociales y políticos. "El informe ESOTC 2025 presenta un panorama desolador: el ritmo del cambio climático exige medidas más urgentes", declara en un comunicado Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del CEPMPM.
A la luz del dramático escenario que asoló el noroeste peninsular el pasado mes de agosto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció en septiembre la puesta en marcha de un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, todavía en elaboración. "Con el aumento de las temperaturas y la propagación de incendios forestales y sequías, las pruebas son inequívocas: el cambio climático no es una amenaza futura, sino nuestra realidad actual", añade Brugess.
Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del CEPMPM: "El cambio climático no es una amenaza futura, sino nuestra realidad actual"
Los incendios forestales también suponen un riesgo significativo para la biodiversidad, y los incendios en turberas pueden liberar grandes reservas de carbono, lo que amplifica aún más la emergencia medioambiental. La Comisión Europea ha identificado el aumento del riesgo de incendios forestales como una prioridad clave, ya que las proyecciones del Sexto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) muestran que es probable que las amenazas de incendios forestales aumenten en todas las regiones de Europa.
Un Mediterráneo en apuros golpea la biodiversidad
En el caso Español, la tierra no es lo único que se ha visto afectada por las altas temperaturas: también lo ha hecho el mar, en concreto, el Mediterráneo. "En la última década, las olas de calor marinas han pasado de ser fenómenos ocasionales a episodios recurrentes que se producen cada año y afectan a toda la cuenca", incide el informe. En 2025, el mar Mediterráneo registró su año más cálido de la historia, con una temperatura media de la superficie del mar de 21,5°C. Esta cifra fue 1,2°C superior a la media y 0,3°C superior al récord anterior, establecido en 2023. El calor en estas aguas "está aumentando más rápidamente que la media mundial, lo que aumenta la vulnerabilidad de un ecosistema ya de por sí frágil", abunda el estudio de Copernicus y la OMM.
En 2025, el mar Mediterráneo registró su año más cálido de la historia, con una temperatura media de la superficie del mar de 21,5°C
La vida marina se ve sometida a un "estrés fisiológico severo" que golpea de lleno la biodiversidad del enclave. Uno de los casos más flagrantes del daño a la naturaleza mediterránea es el de la Posidonia oceanica. Esta es una planta endémica del territorio que cubre unos 19.000 kilómetros cuadrados a lo largo de las costas europeas. En los últimos 50 años, su extensión se hanreducido hasta en un 34%, según pusieron de relieve los expertos durante la presentación del informe ante los medios este lunes. Esta especie vegetal es sensible a las altas temperaturas, que provocan estrés térmico, un aumento de la mortalidad y una reducción del crecimiento y la productividad. Los expertos defendieron que "su protección y restauración son vitales para mantener la estructura y la estabilidad del ecosistema mediterráneo".
"Para hacer frente al impacto de la pérdida de biodiversidad, debemos igualar la velocidad de adaptación que se está produciendo en la transición hacia las energías limpias y, al mismo tiempo, garantizar que nuestras políticas y decisiones sigan basándose en datos científicos sólidos", afirma Samantha Burgess. Sobre esta cuestión, Mauro Facchini, responsable de la Unidad Copernicus de la Comisión Europea, valora positivamente la existencia de estudios como el publicado este miércoles: "Mantener nuestros propios registros de datos fiables y de vanguardia sobre nuestro sistema terrestre es vital para tomar decisiones políticas fundamentadas en un clima que cambia rápidamente".
"La señal del cambio climático sigue siendo inequívoca en toda Europa", aduce por su parte Dušan Chrenek, asesor principal para la Transición Verde Digital en la Dirección General de Acción por el Clima de la UE, en una nota de prensa difundida por Copernicus. "El informe sobre el estado del clima en Europa en 2025 es un claro recordatorio de que debemos mantener y acelerar los esfuerzos tanto de adaptación como de mitigación", concluye.

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