Opinión
Los agoreros que siempre aciertan
Por Jesús Maraña
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Los mismos que hace cuatro días aseguraban que Zapatero cambiaría medio Gobierno en cuanto expirara el semestre español en la presidencia europea proclaman ahora su absoluta certeza de que no habrá movimientos en el Ejecutivo hasta el otoño.
La gran ventaja de estos vaticinios contradictorios y sucesivos consiste en que, ocurra lo que ocurra, los agoreros dirán que tenían razón. No ya las “fuentes bien informadas”, sino hasta el sentido común parece indicar que sería más lógico realizar cambios de ministros en las fechas en que se cierren las candidaturas para las elecciones autonómicas y municipales, y ese calendario señala efectivamente el otoño más que el final de la primavera.
Aunque conviene no olvidar la afición de los presidentes de gobierno por sorprender a los agoreros y a la mismísima lógica cuando se trata de recomponer equipos. En cualquier caso, merece la pena ocuparse más de los contenidos de la política y no tanto de los nombres y apellidos de quienes la ejercen.
Lo que interesa conocer de un gobierno progresista es si ejecuta o no una política progresista para salir de la crisis económica, y no la que practicaría un Ejecutivo conservador. Entre otras razones porque los electores suelen preferir los originales y rechazar las imitaciones. Si se trata de hacer pronósticos, parece razonable pensar que en 2012 ganará quien convenza a los ciudadanos de que su prioridad no es ganar elecciones sino sacar al país de la crisis.