Opinión
Boca norte del túnel de La Engaña
Por Ciencias
-Actualizado a
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
La topografía española es un obstáculo para las comunicaciones. Conectar los valles a través de las montañas siempre ha salido caro en dinero, e incluso en vidas humanas. La política también ha participado; el secular centralismo del Estado español explica el esquema radial con centro en Madrid de las vías de comunicación. Muchos intentos de romper esa estructura centralizada han fracasado, y uno de los más espectaculares y que más cerca estuvo de prosperar fue el ferrocarril Santander-Mediterráneo.
El trazado de 366 kilómetros, desde Calatayud a Yera, conserva numerosas infraestructuras, pero la más espectacular es el Túnel de la Engaña (en Cantabria), de casi siete kilómetros. Desde el pueblo de Yera hay un camino hacia la estación y, tras atravesar tres pequeños túneles, se llega a la boca norte de La Engaña. Es peligroso atravesar el túnel, cegado por un derrumbe, pero pueden contemplarse las obras y las ruinas de la llamada Hospedería, donde se alojaban los presos republicanos que lo construyeron a partir de 1941. En los ocho años de obras hubo entre 10 y 20 muertos en accidentes, para completar una infraestructura que jamás llegó a funcionar.