Opinión
Condones, condones y condones
Por Ainhoa Iriberri
-Actualizado a
Si yo fuera una adolescente mexicana que no tuviera dinero para comprar preservativos me daría una vuelta por el Centro Banamex, sede de la XVII Conferencia Internacional sobre Sida. Lástima que pidan acreditación y que mi idea probablemente caiga en saco roto. Pero ahí es donde van a caer, seguro los miles y miles de preservativos que se reparten en todas las áreas de la reunión. A no ser que a la gente le de mucho de sí el tiempo.
Ya en la bolsa de los congresistas encontramos seis preservativos masculinos y uno femenino, éste último con instrucciones en la envoltura ¿por qué será?
Los condones que más abundan -porque los hay de muchos tipos- son los oficiales de la conferencia que, según afirma el envoltorio, son "condones conmemorativos". Un bonito recuerdo si no hay tiempo -como será el caso para la mayoría- de comprar artesanía mexicana o tequila. Sólo en la carpeta de prensa ya nos regalan cuatro, por si no hubiera bastante con los seis de la bolsa de congresista.
Pero como la creatividad no tiene límites tenemos también los condones de Aastha, un programa de la asociación "Family Health International'. La envolutura - normal, aunque con una leyenda en hindi- no nos lleva a sospechar todo lo que esconden, a saber:
-Están customizados para los requisitos de los trabajadores sexuales
- Muy lubricados, no se requiere lubricante extra para ninguna actividad sexual
-Saben a Paan, una sustancia que se masca en India
-Son de color rosa-rojizo
-Están empaquetados de forma que parecen un champú o una de esos saquitos que se meten en la boca para refrescar el aliento
-Para que no todo sea abstracto, hay más: tiene la certificación ISO 4074.
También me han llamado la atención los condones con mensaje que regala la Federación Internacional de Planificación Familiar. He cogido tres modelos (había más, pero no quería que me miraran mal): 1) ¿Eres hombre como para usar uno de estos? 2) Llévame contigo a todas partes y 3) Me abstengo desde el desayuno (éste no lo entiendo).
El Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México tiene una idea brillante y regala condones metidos en una cajita de plástico, apta para cualquier bolso. A cambio en la envoltura de los dos condones que nos regalan tenemos que leer que los condones de látex son un producto higiénico. Menos mal.
Para acabar con este recorrido condonil, os presento el minicondón, que podéis ver en la página www.migima.com . Son condoncitos monísimos aptos solo para muñecos, en el sentido literal de la palabra. "Deja de usar tu dedo o un plátano para demostrar cómo se pone un condón", afirma el folleto. Los muñecos que venden molan un montón.