Opinión
Menos curas
Por Varios Autores
EL DECANO// JUAN LUIS CANO
Parece que en el Vaticano se han empezado a dar cuenta de que ya no todos los caminos conducen a Roma. Hay demasiados desvíos. Cada vez son menos los que toman la senda del sacerdocio. Nos acabamos de enterar de que el número de curas y monjas desciende vertiginosamente y ya no llegan ni al millón en todo el mundo.
La Iglesia católica perdió el compás de los tiempos porque sus mandamases echaron el ancla hace mucho y su barco no se mueve, sólo zozobra. Cualquier institución debe evolucionar a la par que la sociedad en la que se desenvuelve, pero los líderes católicos están más por la labor del conservadurismo rancio y casposo, que por un avance lógico y justo. La oferta de la Iglesia a los jóvenes nada tiene que ver con sus sueños, sus aspiraciones, por eso son tan pocos a los que llama el sacerdocio, frente a la oferta social fuera de él. Desde tiempo inmemorial, a medida que la calidad de vida ha ido aumentando y también lo ha hecho el conocimiento, la religión católica ha ido cediendo terreno. Un gran número de los nuevos ordenados proviene de países en vías de desarrollo. Por algo será. El anterior Papa, Juan Pablo II, cerró la vía a quienes quisieron dar un giro al timón del barco vaticano y abrió las puertas al catolicismo más radical, intransigente y trasnochado, pero siguen en sus trece.
Y habrá quien dirá: Pero hay curas muy buenos. Nos ha jodido. Para colmo… A lo mejor tienen que acudir a empresas de trabajo temporal ahora que hay más paro.