Opinión
Yo deploro, tú condenas
Por Eugenio García Gascón
Israel ha aprobado la construcción de otras 1.500 viviendas en el sector ocupado de Jerusalén.
La UE ha "deplorado" el anuncio mientras que la Casa Blanca lo ha "condenado".
Tanto Bruselas como Washington instigan la política expansionista de Israel con su actitud, una actitud que no es nueva y que se viene repitiendo desde la guerra de 1967, cuando el gobierno hebreo lanzó por todo lo alto la campaña de expansión, con el visto bueno y el impulso de reconocidos pacifistas, como el premio Nobel Shimon Peres.
En los próximos días vendrá a la región el secretario de Estado John Kerry, pero estos son viajes que no sirven para nada más que para verificar la politíca de expansión israelí a la que Kerry contribuye como han contribuido todos sus predecesores. Su antecesor Warren Christopher realizó 18 viajes a la región y no consiguió nada, de manera que cabe preguntarse para qué viene Kerry si no es para mantener el estatus quo y reforzar la posición de Israel.
Ayer mismo Haaretz anunciaba la preparación de otras 5.000 viviendas más allá de la línea verde de 1967.
¿Es posible negociar en estas circunstancias? evidentemente no. ¿Por qué el presidente Abás no abandona las negociaciones? Es imposible responder a esta pregunta.
En el entorno de Abás se escuchan voces cada vez más insistentes que le piden que deje de dialogar con Israel; incluso le piden que dimita y obligue a Israel a hacerse cargo de la situación en los territorios ocupados, tal como debería ser según la ley internacional, pero Abás se empeña tozudamente una y otra vez en humillarse mientras la comunidad internacional "deplora" y "condena" la expansión israelí.
La posición de Abás es cada día más difícil, además de ser inconsistente, puesto que lo que hace no tiene ningún sentido. La única solución al conflicto pasa por la presión de la comunidad internacional, es decir de Estados Unidos, sobre Israel, una presión muy fuerte, pero esto no se va a producir nunca, y menos mientras un mortecino Abás se encargue de hacer el trabajo sucio a cuenta de Israel.