Opinión
La frustración del Banco de España con Caja Madrid
Por Vicente Clavero
No es MARIANO RAJOY el único al que ESPERANZA AGUIRRE ha sacado de quicio por su desmelenado asalto a Caja Madrid. MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ, gobernador del Banco de España, también está que trina. Primero, por el lamentable espectáculo en el que Caja Madrid, con la que está cayendo, se ha visto inmersa durante un año largo. Y en segundo lugar, porque a ésta se le había reservado en la reorganización del sistema un papel que difícilmente podrá desempeñar ya.
Era de sentido común que las dos mayores cajas de ahorros sirvieran de asidero para evitar el naufragio de algunas de sus hermanas pequeñas. Pero ISIDRE FAINÉ ha preferido que La Caixa no entre, al menos de momento, en tan espeso berenjenal. Y MIGUEL BLESA ha estado demasiado ocupado achicando balones como para meter Caja Madrid en otras guerras. Aunque a lo largo de los últimos meses, según todos los indicios, oportunidades y ganas no le han faltado.
El Banco de España incluso invitó insistentemente a La Caixa a pujar por CCM, que al final ha sido para Cajastur, una entidad bien gestionada pero minúscula, a la que el plato se le puede indigestar. La entrada de Caja Madrid en esa liza, sin embargo, carecía de toda lógica porque ya posee una notable implantación en Castilla-La Mancha y, en consecuencia, se habría visto obligada a poner mucho dinero encima de la mesa para eliminar las múltiples redundancias de sus respectivas redes.
Pese a los pasos –casi siempre tímidos– que se han dado, en la reordenación de las cajas todavía queda bastante tela por cortar. Pero no parece que la normalidad pueda volver a Caja Madrid con tiempo suficiente para ser partícipe de ella. Blesa está de retirada y desde hace meses no es el interlocutor que el Banco de España necesita. Y RODRIGO RATO todavía tardará en llegar y más aún en ponerse al día, suponiendo además que no se le cruce algún obstáculo en su travesía hacia la presidencia de la cuarta institución financiera de España.
Líos, los justos
De todas formas, en términos generales, las cajas de ahorros han mostrado por ahora mejor disposición a soltar dinero que a aceptar complicaciones. Lo ocurrido con CCM es paradigmático. Se han comprometido a poner más de 2.000 millones de euros, a través del Fondo de Garantía, para cubrir los activos que puedan deteriorarse. Sin embargo, sólo dos cajas dieron un paso al frente y presentaron al Banco de España ofertas para quedarse CCM.
Cada uno a lo suyo
Aquella especie de seguro con el que se cubren las espaldas de Cajastur si vienen mal dadas se aproxima a la cantidad que BRAULIO MEDEL pidió a cambio de fusionar Unicaja con CCM antes de la intervención. La entidad malagueña no era entusiasta de la operación y menos si cabe la Junta de Andalucía, temerosa de que lastrara su proyecto de convertir Unicaja en el eje de un gigante financiero con los pies asentados en la región.
Bipolaridad repetida
Curiosamente, JOSÉ ANTONIO GRIÑÁN también ha manejado el concepto de “las dos torres” como fundamento del nuevo mapa andaluz de las cajas. Si en el diseño del Banco de España sobresalían La Caixa y Caja Madrid, en el de la Junta se trataba de Unicaja y Cajasol. De momento, Unicaja anda en negociaciones con Caja de Jaén y Cajasur, mientras que Cajasol sigue su camino en solitario, aunque de buena gana hubiera optado por CCM, pero el Banco de España no la dejó.