Opinión
Haz hueco en la montaña
Por Varios Autores
CUALQUIERA TE DICE NADA// ALBERTO OLMOS
¿Pues no van y póstumamente le aceptan el proyecto alpino a Eduardo Chillida? El escultor vasco ideó en su día (no necesariamente en su día más brillante) la locura de vaciar una montaña y, bueno, no se le ocurrió nada más, ni aparcar coches ni nada; así que la ocurrencia fue dejarla vacía a ver qué tal. La montaña se llama Tindaya y el proyecto lleva el nombre de Monumento a la Tolerancia. Todo esto se podrá visitar en Fuerteventura en una fecha posterior a 2009.
Visitar el vacío, esa es la idea. Cada uno, con ese vacío, hará lo que pueda. Por ejemplo mirar la placa que diga “Monumento a la Tolerancia” y pensar: “¿Y por qué no al Pan Integral?”. Lo mismo daría. El caso es que luego no habrá otra opción que irse de cañas y hacer ricos a los lugareños. ¡Así discurren los políticos a cargo!
Gestión delirante al margen, merece la pena deternerse sobre el hecho de que muchas personas no consiguen, a lo largo de su vida, ni acallar a los vecinos ni acabar el cubo de Rubik; pero otras, como Chillida, van y vacían montañas o viajan al espacio sideral. Vamos, que hacen lo que les da la gana.
¿Por qué sucede esto? ¿Por qué vamos a vaciar una montaña para no meter dentro otra cosa que el ego de un señor? Si fuera el de Sánchez Dragó, todavía: como es tan grande al menos aprovecharíamos el espacio. Pero abrirle la entraña pétrea a Tindaya porque a Chillida se le quedaba pequeña su tumba sólo merece un calificativo: memez.