Opinión
Iberdrola y el tío de los 100.000 millones
Por Vicente Clavero
IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN está intentado mostrarse confiado ante un eventual asalto a Iberdrola. De un tiempo a esta parte, ha dicho a todo el que ha querido escucharlo que para quedarse con la compañía hacen al menos 100.000 millones. “Mientras no aparezca un tío dispuesto a poner sobre la mesa ese dinero, podemos estar tranquilos”, es su teoría.
El presidente de Iberdrola no ha explicado por ahora de dónde sale esa cifra. La eléctrica, aunque es el tercer valor de la bolsa española por capitalización (sólo superado por el Banco Santander y Telefónica), vale en el mercado poco más de 52.000 millones de euros. O sea, la mitad, en números redondos, de lo que Sánchez Galán pretende.
Es verdad que, si finalmente se desatan las anunciadas hostilidades por el control de la compañía, las acciones pueden dispararse, como le ocurrió a Endesa, que duplicó su valor a raíz de la guerra de opas en que se vio inmersa. Pero no es menos cierto que quien más y quien menos ha extraído las oportunas consecuencias de aquel controvertido episodio, y va a resultar difícil que se repita la historia.
Por otra parte, Sánchez Galán da por hecho que un eventual comprador tendría que quedarse por sí solo con toda Iberdrola, cuando esa hipótesis, en realidad, nunca se ha barajado. Ni Eletricite de France (EdF), ni E.ON, ni muchos menos ACS aspiran a tanto porque el pastel, de puro grande, podría acabar atragantándoles. De ahí el troceo del que ha venido hablándose y al que se ha opuesto públicamente el ministro Economía, PEDRO SOLBES.
Además, nada tendría de particular que algunos socios de Iberdrola decidieran unirse a una operación en la que atisbaran la posibilidad de extraer buenos rendimientos. Probablemente no sea el caso de la vasca BBK, que por razones territoriales preferiría el mantenimiento del actual statu quo, ni el de Bancaja, en cuya comunidad autónoma, la valenciana, Iberdrola es una de las claves del desarrollo económico. Pero otras cajas de ahorro, que forman parte del teórico núcleo duro, todavía no han dicho la última palabra.
Eso sin contar, por supuesto, con la parte del capital que ya está en poder la constructora que preside FLORENTINO PÉREZ (alrededor del 15%) y del 3% que, según todos los indicios, los franceses han acopiado con tenacidad de hormiga durante las últimas semanas.