Opinión
Un incentivo fiscal muy relativo
Por Vicente Clavero
La inversión en vivienda no gozará de ninguna ventaja fiscal en España a partir de 2011 para las rentas medias y altas, si el Gobierno mantiene el compromiso que su presidente contrajo en el último debate sobre el estado de la nación. El anuncio de la supresión selectiva de la actual deducción sobre la cuota del IRPF pretende despertar la demanda inmobiliaria del letargo que tantos puestos de trabajo se ha llevado por delante. Según sus promotores, la medida urgirá a quienes esperan nuevas bajadas de precios antes de hacerse con una primera residencia, cosa que explica en parte el actual estancamiento de las ventas.
El anuncio de JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO concede a la deducción por vivienda un peso en la decisión de compra que seguramente tiene, aunque obedece ya más a razones psicológicas que económicas, debido a los sucesivos recortes de que ha sido objeto. El importe medio de ese beneficio es de 860 euros anuales, lo que arroja un total de poco más de 17.000 para alguien que financie la operación con una hipoteca a 20 años. Eso no llegaría al 6’5% del coste final de la casa, intereses incluidos, si el precio hubiera sido, por ejemplo, de 200.000 euros.
A la vista del abaratamiento progresivo de la vivienda durante los últimos dos años, la eficacia de la supresión de la deducción va a depender mucho de que se abra camino la idea de que el mercado ha tocado fondo. De ahí que algunos asesores del presidente plantearan, junto con el establecimiento de la fecha de caducidad, un fuerte aumento transitorio del único incentivo que el impuesto sobre la renta todavía reserva a la inversión inmobiliaria. Su propuesta no fue tomada en consideración, pero podría aflorar con motivo del próximo debate presupuestario.
También ha quedado abierto el tope de ingresos para seguir aprovechando la deducción, que el Gobierno fijó inicialmente en 24.000 euros anuales a sabiendas de que, cuando llegue el momento de ponerlo negro sobre blanco, seguramente tenga que elevarlo.
Hay tiempo
De todas formas, Rodríguez Zapatero dispone todavía de margen hasta la aprobación definitiva de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes a 2011 para consolidar y precisar su compromiso de la semana pasada. Mientras tanto, la eliminación de la deducción por la compra de vivienda habitual no exige ninguna reforma legal (aunque puede hacerse), porque su entrada en vigor sería con efectos del 1 de enero de ese año.
Otros factores
Embarcarse en la adquisición de una vivienda no es algo que esté determinado sólo por sus consecuencias fiscales y por el precio, sino por un conjunto de factores que en muchos casos influyen todavía más que esos dos. Uno de ellos es, sin duda, la perspectiva de estabilidad en el empleo, fundamental a la hora de tomar la decisión económica más importante para la inmensa mayoría de las familias. Otra es la posibilidad de financiación.
La clave es la financiación
De nada sirve que los precios de la vivienda se hayan ajustado, ni que las deducciones fiscales sean atractivas, ni que el puesto de trabajo esté garantizado, si los bancos mantienen su política restrictiva del crédito o ponen tales condiciones para conceder una hipoteca que, a la postre, acaban por desanimar
al comprador. Este fenómeno probablemente sea el que mejor explique, de un tiempo acá, la atonía del mercado
inmobiliario.