Opinión
Una inventora que te levanta de la cama
Por Varios Autores
HORÓSCOPO CHINO// JULIO VILLANUEVA CHANG
Gauri Nanda, una diseñadora y científica graduada en el Massachusetts Institute of Technology, es una creyente de la hora exacta. Cuando era estudiante del Media Lab, no creía que un reloj despertador debía seguir fracasando en su triste tarea de hacer que la gente se levantara de la cama. En su clase del MIT, Nanda inventó Clocky, un reloj despertador cuyo prototipo tenía la apariencia de un rollo de papel higiénico de peluche y cuya novedad era levantar de la cama hasta al más disciplinado devoto de Morfeo. Lo diseñó en tres días. A una hora puntual el despertador chirriaba, saltaba de la mesa de noche y rodaba por la habitación hasta esconderse en algún rincón sin cesar en su alarma. Una vez en la clandestinidad, volvía a chillar y obligaba a levantarse de la cama a buscar al maldito bicho para apagarlo. La noticia era que, cuando lo encontrabas, ya estabas despierto. “Te recuerda a una mascota problemática”, dijo Gauri Nanda. “Es algo de lo que te puedes reír cuando te despiertas en la mañana”. Despertarte no debía convertirte siempre en un cascarrabias. A fin de cuentas, la inspiración de Nanda no fue más que la historia de una bella durmiente (véase su retrato en Internet). Unos gatos con quienes ella dormía en su cuarto la despertaban mordisqueándole los dedos de sus pies y salían huyendo de su cama cuando ella se disponía a atraparlos. Si un despertador corriente era como un perro domesticado, Gauri Nanda quiso inventar uno que fuera como un gatito salvaje.
Después de su clase en MIT, había guardado su peludo reloj despertador en su clóset. Unos blogs de tecnología fueron descubriendo su invento y fue despertando más curiosidad: periodistas del Reader’s Digest, la BBC y Play Boy empezaron a llamarla. Un día, en el programa Good Morning America, debutó en la televisión demostrando el nuevo diseño y funcionamiento de su despertador. Sin proponérselo, en 2005, Gauri Nanda ganó el Ig Nobel Prize in Economics, un premio que rinde tributo a la curiosa persistencia de gente cuyos inventos te hacen primero reír y luego pensar. Lo que había sido sólo un proyecto académico, hoy ya es un producto comercial hecho en China cuya venta por Internet está cerca de las 50.000 unidades. Al parecer, no es un gran negocio, lo que quiere decir que la gente aún prefiere dormir. El nuevo diseño de Clocky lo sigue haciendo parecer una mascota de plástico de colores. Ahora el ruido del despertador se parece al que hacía R2-D2 (ar-tu-di-tu). La diseñadora quería humanizar la tecnología y ha creado su propia empresa: Nanda Home. En ella busca soluciones simples y a la vez excepcionales a problemas de la vida diaria. “Hago un llamamiento a todos los amantes de la hora exacta”, dijo una vez el lúgubre Edgar Allan Poe. La inventora Gauri Nanda acudió un siglo y medio más tarde a esta convocatoria.