Opinión
Los lehendakaris, si los miras, no se van
Por Manolo Saco
Que una monarquía acabe aceptando que sus días de fastos y cortesanos han acabado, gracias a un pueblo que los destrona, es sólo cuestión de tiempo. Pero a los republicanos se nos hace larga la espera, porque los minutos, si los miras, no corren. Como el agua, que si la miras, no hierve.
Llevan tantos siglos reinando que han olvidado cómo se auparon al trono. Dicen de las grandes fortunas que todas están cimentadas sobre un asesinato primigenio. Pero ha pasado tanto tiempo que los monarcas jamás se paran a pensar cuánta sangre hubo que derramar para dar estabilidad y lustre a sus coronas, y tienden a creer que su reino les pertenece en propiedad.
La Historia habla del estupor de Luis XVI minutos antes de perder en la guillotina su real cabeza. Y la Historia contará también el estupor de Ibarretxe el día en que una legión de bárbaros, provistos del arma del voto, le apearon a él y a su partido del gobierno de Euskadi, una finca que habían considerado suya en herencia.
Para Ibarretxe XVI, el que Patxi López le haya destronado es “un intento serio de anulación de nuestra propia identidad nacional”. Eso era Euskadi para él, el lugar natural donde crecen los votos del PNV, como en los trigales nace el trigo, y en el viñedo, las uvas. Los demás votos son sólo malas hierbas que hay que combatir para que el fruto del nacionalismo florezca sano.
Que el pacto del PSE y el PP sea antinatural está por ver, aunque a mí no me cabe la menor duda. Pero que la “identidad” de Euskadi esté depositada en el voto a un partido que misteriosamente parece blindado contra ETA es simplemente delirante. Los monarcas y los multimillonarios olvidan sus cadáveres con la misma ligereza con que el PNV sueña con el ideario racista y xenófobo de Sabino Arana, su fundador. Racismo, xenofobia y nación, un cóctel explosivo... como diría ETA.
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Meditación para hoy:
Leo: “El PP suspende temporalmente a López Viejo, Martín Vasco y Alfonso Bosch”.
Conociendo lo raros que están los jueces últimamente, creo que en septiembre aprueban.