Opinión
Mar de los Sagazos
Por Espido Freire
Suele ser habitual, y de ello se lamentan muchos escritores, que los libros escritos por celebridades mediáticas ocupen gran parte del espacio y la atención de librerías y lectores, en especial cuando se acercan las ferias y el baile rutinario de firmas. Por ello sería conveniente que se supiera que no es ése el caso del libro de Risto Mejide, El pensamiento negativo (Acierta mal y pensarás), que, para alejarse aún más del tópico, no es una primera novela, sino una miscelánea de artículos, opiniones, listados y fragmentos de no ficción.
Que Mejide poseía un talento poco habitual para las frases lapidarias lo había demostrado ya en la calma chicha de un programa agotado, que fallaba en la búsqueda de nuevos talentos. Su libro, del que yo tuve noticias cuando aún barajaba el título Escríbemelo a la cara, delata su profesión de publicista: lemas cortos, frases breves y de una lucidez que a veces resulta chocante, y una disposición y estructura completamente anárquica. Los publicistas cuentan ahora de manera novedosa las historias de siempre, y ningún mal nos haría a los escritores bajar unos grados la nariz y observar qué les atrae: porque ellos, y no nosotros, son quienes ahora detectan cómo es la sociedad, sus carencias y sus necesidades. Sin embargo, contamos con una ventaja sobre ellos: no necesitamos complacer a nuestro público.
Mejide se aleja también de esa tentación, aunque su descarnada sinceridad pueda complacer tanto como la cucharada de miel. Su estilo, tan imitado, corre el riesgo de ocultar su inteligencia. Nos conocemos muy poco, pero en una ocasión en que las necesitaba, sus palabras, a muchos kilómetros de distancia, me convencieron de que conoce el mundo, y sus envidias, mucho mejor que la mayoría. Él avanza entre ellas como quien deja atrás las algas de un mar levantisco. Quien se quede con el Risto de OT se habrá quedado también con la Espido del Planeta 99. Serán los amantes de etiquetas, definiciones fáciles, blanco y negro. Nada interesante.