Opinión
Mavi Marmara, justificaciones
Por Javier Vizcaíno
En ABC, el editorialista escribía: “Las reglas -justas o no- estaban claras y los barcos y sus ocupantes zarparon sabiendo que estaban intentando una maniobra expresamente prohibida por las autoridades israelíes”. Unas páginas más allá, el analista Florentino Portero anotaba: “En la guerra asimética la distinción entre civiles y militares resulta inútil. Se trata de situar el conflicto allí donde interesa al atacante y donde más fácilmente pueda ser sometido el atacado”. Hermann Tertsch también hacía su aportación: “Si entran por Gaza estos supuestos pacifistas que son enemigos de Israel, se habría abierto el flujo de armas, no por túneles desde Egipto, sino por mar, gracias a europeos y turcos aliados de Hamas”.
'Pacifistas' armados
Libertad Digital señalaba en su editorial: “Todo indica que ha sido un enfrentamiento buscado a propósito en el que los 'pacifistas' iban armados y poseían un plan bien delimitado de cómo provocar primero y explotar después la tragedia. Nada nuevo”. En el mismo medio y bajo la firma GEES (Grupo de Estudios Estratégicos), podíamos leer: “La flotilla ha buscado el enfrentamiento con los israelíes, lo que explica la masiva presencia a fondo de activistas radicales de extrema izquierda y de islamistas y activistas relacionados con Hamás”.
El diario del Grupo Intereconomía, La Gaceta, interpretaba así lo ocurrido: “La flotilla que se dirigía a Gaza, enclave señoreado por Hamás, había sido advertida repetidas veces de que no podía entrar en el área bloqueada”. Unas líneas antes, el editorialista preguntaba: “¿Por qué se permite que un grupo islamista con vínculos terroristas haga llegar ayuda a Gaza?”
Promesa cumplida. Sin apostillas. Sólo citas literales. Júzguenlas ustedes.