Opinión
Mito nº 4
Por Espido Freire
-Actualizado a
Mito: La literatura se ha feminizado. Ahora las que escriben son las mujeres, y las que las leen, las mujeres también.
Refutación: el sector de población que más libros, y con más frecuencia, lee, son los niños menores de catorce años. Entre hombres y mujeres, el porcentaje se encuentra más o menos equilibrado; algo más de la mitad de la población española se considera lectora, y de ellos un 59% son mujeres, un 51% son hombres, según el Plan de Fomento de la Lectura.
Respecto a la proporción de autores y autoras, las mujeres no superamos el 20%. La presencia en periódicos como columnistas es aún menor. Sin embargo, nuestra visibilidad, tanto por aspecto físico como por excepción en un entorno masculino, inspira la ficción de que hemos invadido el mercado, los estantes y las bibliotecas.
Cierto que nos encontramos ahora con una más que evidente confusión/obsesión acerca de lo que es masculino y femenino. La masculinidad se define, principalmente por gestos y actitudes, lo femenino por apariencia y creencias. En un primer momento el que Sylvester Stallone presente su último Rambo en el campo del Real Madrid (una película acusada de mostrar escenas de extrema violencia: debo revisar mis recuerdos de infancia, pero ¿no lo eran todos sus Rambos?) puede juzgarse como una machada como un piano. Sin embargo, su uso de cirugía estética, especialmente en pómulos y labios, le confieren un aspecto mucho más femenino de lo acostumbrado.
Algo similar parece ser el ideal en abstracto de algunas editoriales, que se han empeñado en buscar varones que se dirijan o escriban como lo haría una mujer. Más que una cuestión de gustos, o de educación, confían fehacientemente en el sexo del cerebro. Es éste un tema ya trillado, que sirve, por lo general, para que los escritores se definan respecto a lo políticamente correcto, y que saca de quicio a las escritoras.
En un país en el que conviven cuatro lenguas oficiales, más otras oficiales en sus regiones, podría creerse que el debate principal se realizaría en torno a la rentabilidad o no de las literaturas minoritarias... Pero ¿quién pesca en esas aguas?