Opinión
El nuevo culebrón eléctrico
Por Vicente Clavero
En torno a Iberdrola se están conjuntando los elementos necesarios para formar una tormenta perfecta. Certezas no hay muchas todavía. Se sabe que dos grandes compañías energéticas europeas, la francesa EdF y la alemana E.ON, estarían encantadas de darle una buena dentellada. También parece evidente que una acción corporativa rompería la situación de bloqueo de ACS, que a día de hoy no pincha ni corta nada en la eléctrica española pese a controlar, entre acciones y derivados, un 12% de su capital social. Y, por último, a nadie le cabe duda, tras las declaraciones realizadas hace 48 horas por IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN, de que cualquier muestra de hostilidad recibirá una respuesta contundente. Es decir, que seguramente nos hallamos en vísperas de un nuevo culebrón, de características similares
al de Endesa.
El hecho de que el Gobierno, o al menos su presidente, estuviera al corriente de las intenciones de EdF de meter la cabeza en el apetitoso mercado español añade picante a un puchero que, tarde o temprano, acabará derramándose sobre la arena política. Pero ahora, desde luego, no se le podrá reprochar a ZAPATERO que en asuntos de tanta trascendencia está a la
luna de Valencia.
De todas formas, de momento, el PP no ha dicho esta boca es mía ante la acumulación de nubarrones que se está produciendo sobre Iberdrola. La explicación de esa desidia probablemente estribe en la falta de interés de sus aliados mediáticos por encender la mecha, habida cuenta las estrechas relaciones que el más activo de ellos tiene con uno de los personajes directamente beneficiados por un eventual cambio en el actual statu quo de Iberdrola. FLORENTINO PÉREZ, presidente de ACS, es accionista de Libertad Digital, la plataforma desde la que FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS amplifica en Internet y televisión sus soflamas matinales
de la COPE.
Sánchez Galán, además, nunca ha sido santo de su devoción por el papel que desempeñó en la fallida opa de Gas Natural sobre Endesa, en la que tomó partido a favor de los catalanes, que le prometieron repartir con él los frutos de su requisa. Entonces, el presidente de Iberdrola no tuvo inconvenientes en participar en el troceo de Endesa, algo por lo que ahora, en cambio, no está dispuesto a pasar,
según ha dicho.