Opinión

No podrás comer sólo una

umami

Por Nekane Goñi

-Actualizado a

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Haz tu propio “Sopicaldo”

Los cubitos de caldo, además de pasarse de sal, también están muy reforzados por el E-621. Propongo crear en casa vuestro propio caldo concentrado, según vuestros gustos y vuestra manera de cocinar. Haced un caldo tradicional. Os lo recuerdo, para litro y medio de agua:

- ½ kilo de carne -a mí me encanta poner rabo de buey o vaca, pero os advierto que suelta mucha gelatina-, dos buenos huesos y una o dos carcasas de pollo que os dará el carnicero

- Zanahoria, cebolla, apio, perejil y puerro.

Le poneis sal y lo dejais hervir a fuego lento durante una hora y media, por lo menos. Si sale espuma, la vais retirando con una espumadera, que digo yo que por eso se llamará así. Luego, le sacais todos los sólidos y la grasa. Y volvéis a ponerlo en el fuego para que reduzca por lo menos a la mitad y se vaya a concentrando.

Para conservarlo y poder utilizar las raciones que hagan falta para cada uso, se puede poner en cubiteras. Pero os cuento el truco de mi amiga Karmela: lo conserva en un tetrabrick reutilizado y limpio. Lo mete en el congelador y, conforme lo va necesitando, va cortando “rebanadas” de caldo concentrado. Seguro que sabe UMAMI pero natural.