Opinión
Contra el recurso del miedo
Por Jesús Maraña
Sociólogos, historiadores y politólogos explicarán en las próximas décadas las razones exactas por las que una crisis económica originada por la máxima desregulación de los mercados financieros transcurre paralelamente a un retroceso de los partidos que siempre defendieron el papel regulador del Estado. Algo hacen muy bien los estrategas conservadores y algo hacen muy mal los de la izquierda para que las siglas progresistas vengan cosechando últimamente en Europa sus peores resultados desde la II Guerra Mundial. No sólo ganan terreno las siglas que favorecen los intereses de quienes provocaron esta crisis, sino una nueva derecha extrema que moja su pan en la salsa del populismo y la demagogia. De otros periodos de crisis se conocen los riesgos de recurrir al miedo como motor del acceso al poder, pero la tentación de usarlo electoralmente es muy fuerte: las emociones pueden movilizar más que las ideas.
Hasta el momento, no parece que de esta crisis se hayan extraído lecciones suficientes para evitar su repetición, y a quienes la originaron no les interesa ese camino. La socialdemocracia europea tampoco sale de esa incertidumbre que provoca la ausencia de un relato alternativo al discurso del miedo. La eterna presunción de que la derecha crea riqueza y la izquierda se limita a repartirla exige respuestas sólidas y argumentación contundente. El Estado del bienestar no debe quedarse en materia de estudio futuro para historiadores.