Opinión
'La reina del sur' o el narculebrón

Por Bob Pop
-Actualizado a
Anoche, mientras veíamos 'La reina del sur', lo primero que pensé fue "Quién le iba a decir a Pérez Reverte que acabaría escribiendo telenovelas". Después bostecé tan fuerte que se me tensaron las extensiones.
Flojo reinado sureño, cuyo éxito previo en Telemundo es más que comprensible - 'La reina del sur' encaja estupendamente entre otros grandes títulos como 'Al diablo con los guapos', 'Alma de Hierro', 'Atrevete a Soñar', 'Café con Aroma de Mujer', 'Corazon Salvaje', 'Fuego en la Sangre', 'Las Trampas del Amor' o 'Mañana es para siempre', otros grandes éxitos del canal- aunque desconozco si esos grandes jitazos comparten con la serie que estrenó anoche Antena3 los mismos elementos que a mí me llamaron la atención: flashbacks tediosos, situaciones de tensión mal resueltas (ese momento en que Teresa Mendoza -no confundir con Teresa Pollo Mendoza, la amiga de la Pantoja- entrega la agenda de su difunto novio narco y consigue salvar la vida y escapar de todos los chungos que la esperan fuera ¡no sabemos cómo! fue especialmente lamentable), viajes en taxi absurdos alrededor del Palacio Real de Madrid o personajes que se mueven entre la inverosilimitud, el ridículo y la caricatura burdelesca. Mal. Fatal.
Lo único bueno de 'La reina del sur' es lo tranquilizador que resulta constatar que hice bien en no perder el tiempo con el best-seller de Pérez Reverte, esa Delia Fiallo pendenciera...