Opinión
Siria
Por Eugenio García Gascón
La situación en Siria se deteriora día a día. La guerra civil campea a sus anchas por amplias zonas del país. Las tropas gubernamentales cuentan con la ayuda de Rusia mientras que los rebeldes están siendo ayudados con armas y material bélico por algunos países árabes y occidentales.
La reciente matanza de Hula, en la que ha muerto más de un centenar de personas, incluidos niños, pone de relieve la vulnerabilidad de los civiles durante los conflictos. Las últimas noticias procedentes de la región señalan que la matanza la perpretaron a sangre fría miembros de la shabiha, que son las milicias progubernamentales.
Las informaciones no están contrastadas ni precisan quiénes las han realizado. En cualquier caso, después de lo ocurrido en los últimos quince meses, y contando los millares de muertos, ha llegado la hora de que el régimen abandone el poder.
Sin embargo, el presidence Asad sigue teniendo un amplio respaldo popular, esto es algo innegable, y no parece dispuesto a marcharse al exilio voluntariamente. En gran parte, una decisión de este tipo depende de Rusia, y Moscú no está por la labor y sigue defendiendio el inicio de un diálogo imposible entre el gobierno y la oposición.
No hay que olvidar que al régimen no solo lo apoyan alawíes y cristianos, sino también muchos sunníes. De otra manera no se podría sostener.
El futuro de Siria se presenta oscuro e incierto, tanto en el caso de que Asad siga en el poder como en el caso de que caiga.