Opinión
Las niñas ya no quieren ser sociatas

Por Anibal Malvar
Periodista
-Actualizado a
A Pedro Sánchez lo abandonan las mujeres, y no es asunto baladí. Según el último CIS, la intención de voto femenino al PSOE ha caído del 25 al 21% desde la difusión de los audios en los que José Luis Ábalos y Koldo García intercambiaban aristotélicos comentarios sobre su relación con el bello sexo, que se decía antes.
-No, si yo quiero la otra también, pero era porque cambiaras tú. A ti te gusta más Ariatna
-No sé. La Carlota se enrolla que te cagas.
-Pues la que tú quieras. O Ariatna y Carlota, y a tomar por culo.
Pues Ariatna y Carlota se han ido al PP, según los sondeos. Al partido del volquete de putas, por otra parte. Al de Isabel Díaz Ayuso, que ha puesto en Madrid una oficina para hombres maltratados a la que creo que solo se apuntó Pablo Casado.
En las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo de 2023 el PP arrasó, pero en muchos lugares y regiones tuvo que recurrir a alianzas con Vox para la investidura de alcaldes y presidentes. Aparte de cambiar cultura y medio ambiente por toros, lo primero que hizo la ultraderecha fue cargarse los puntos violeta de las fiestas de los pueblos, y obligar a los de Alberto Núñez Feijóo a desmantelar oficinas y organismos de apoyo a las víctimas de violencia machista, pues, según ellos, las más de cuarenta mujeres asesinadas en España cada año son un invento woke, un delirio comunista, un accidente inevitable de la naturaleza. Por no añadir que “algo harían” para merecer la muerte.
Apenas dos meses después de aquellas municipales y autonómicas, en las elecciones generales de finales de julio el tándem PP/Vox no alcanzó la mayoría absoluta a pesar de casi todos los pronósticos. Después supimos que esta inesperada nueva victoria de Pedro Sánchez se debió, en buena parte, a la movilización del voto femenino, aterrado por el machirulismo fascista que destilaban las administraciones del ultracentro. Hubo altos representantes del PP que no se cortaron al señalar que, si hubieran conseguido demorar los pactos con Vox hasta celebradas las generales, hoy Feijóo sería presidente del Gobierno. Y quizá no les falte razón.
Lo que no acaba de comprender este ignaro cronista es que parte de ese voto femenino ofendido con razón se traslade al PP. O incluso a Vox. La reciente encuesta de 40dB para El País ofrece un dato alarmante: entre las millenials (de 28 a 43 años) Vox ya le ha hecho el sorpasso al PSOE, convirtiéndolo en tercera fuerza en intención de voto.
Por otra parte, las dos encuestas constatan que el impacto del caso Koldo y sus Ariatnas y Carlotas no ha mermado tanto la intención de voto masculino al PSOE. Da que pensar. Quizá al sanchismo le están haciendo más daño las conversaciones prostibularias que los millones que hayan podido trincar los presuntos comisionistas.
Entre otras cosas, porque Ábalos y Koldo iban subidos 24x7, como dicen los horteras, al destartalado Peugeot 407 con el que Sánchez recorrió España en 2016 para recabar apoyos y ganar las primarias a la oficialista Susana Díaz. Que yo sepa, en aquel coche jamás se subió una mujer. De qué hablarían los señoros Sánchez/Koldo/Ábalos en los momentos de solaz por las carreteras secundarias.
Una de las características que he observado en los puteros es que gozan al presumir de sus encuentros sexuales de pago. Tenorios con visa. Resultan patéticos. Quizás Koldo y Ábalos sean esos amigos de 40 y 50 años a los que aludió Pedro Sánchez para justificar su cobardía al tumbar la ley del solo sí es sí con el apoyo del partido de los volquetes de putas. Pero solo es un quizás.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.