Público
Público

Adelante Andalucía, ante el vértigo del relevo de Teresa Rodríguez

La dirigente de izquierdas y andalucista plantea a su partido dejar el Parlamento y volver a su trabajo como profesora.

Teresa Rodríguez, portavoz de Adelante Andalucía. Archivo.
Teresa Rodríguez, portavoz de Adelante Andalucía. Archivo. Joaquín Corchero / Europa Press

"Empecé en 2014 en las europeas, estamos en 2022, son ocho años. Es importante buscar un relevo a mi papel. Estamos en condiciones de poner sobre la mesa un relevo. Mi órgano de dirección me tira para que esté un poquito más de tiempo. En ese ten con ten será pronto ese relevo". Teresa Rodríguez, portavoz de Adelante Andalucía y diputada autonómica, planteó este martes con esas palabras que su idea es dejar el Parlamento andaluz.

Por ahora, Rodríguez no se ha ido de la Cámara –no hay más que ver su agenda de estos días y su actividad política en redes y medios, además de la parlamentaria–, y según las fuentes consultadas por Público, no está decidido cuándo lo hará: el asunto no está cerrado en Adelante. Cuando deje el escaño, su puesto lo ocupará el siguiente en la lista por Cádiz, el exdiputado José Ignacio García, de la confianza de Rodríguez. Durante un tiempo, según las fuentes, podría compatibilizar el liderazgo del partido y su trabajo como profesora de secundaria.

Su retirada de la primera línea parlamentaria, que se ha planteado ya en algunas ocasiones, causa severos problemas de vértigo en el partido. La sensación de orfandad en Adelante ante la marcha de una figura política del peso y el relumbrón de Rodríguez es enorme. Su liderazgo es ciertamente muy complicado de sustituir (su rostro fue en la papeleta electoral del pasado mes de junio) para una formación de nuevo cuño. Fuentes de Adelante aseguraron que la decisión final le pertenece a ella, que será suya, pero que se hablará en los órganos de la formación.

Esas palabras de Rodríguez, que las ha dicho ya otras veces, tienen que ver, según las fuentes consultadas, con su defensa de una coherencia ética que, llegado el caso, sería incompatible con continuar indefinidamente en la política institucional. Y sus compañeros lo saben. El contexto en el que llegaron sus palabras, sin embargo, es diferente al de hace un tiempo. Después de que José María González 'Kichi' renunciase a presentarse de nuevo a la alcaldía de Cádiz y con los ocho años de Rodríguez en el Parlamento de Andalucía en el horizonte, que se cumplirán el próximo mes de abril (ella entró tras las autonómicas de 2015) fue inevitable que sonaran a despedida.

Adelante Andalucía es un proyecto soberanista, en el que conviven, junto con los Anticapitalistas, diversas corrientes, algunas a la izquierda del histórico, hoy desaparecido, Partido Andalucista, y que tiene, una vez obtenidos dos escaños en el Parlamento de Andalucía, como gran objetivo estratégico, además de las municipales, entrar en el Congreso de los Diputados en las próximas elecciones generales, a finales del año próximo. Para ello, consideran imprescindible que su principal activo político junto a Kichi se implique en esa campaña.

Ocho años

Rodríguez desembarcó en Andalucía al frente de Podemos tras las elecciones de marzo de 2015, después de haber pasado por el Parlamento Europeo. Obtuvo 15 escaños decisivos porque el PSOE de Susana Díaz no obtuvo mayoría absoluta. Esos comicios arrojaron dos caminos para la gobernabilidad: o un acuerdo del PSOE con Ciudadanos o un acuerdo del PSOE con Podemos. Los socialistas, después de tres investiduras fallidas, y ante la ausencia de un horizonte de acuerdo con Podemos, optaron por una alianza con Ciudadanos.

Rodríguez y Díaz se las tuvieron tiesas desde el primer momento. La falta de química (un encuentro en San Telmo del que Rodríguez salió "estupefacta" marcó la relación entre ambas) y su rechazo hacia el socialismo hegemónico en aquel momento marcaron la legislatura, en la que Andalucía viró hacia el centro del tablero político, después de tres años de cogobierno de PSOE e IU.

Rodríguez hizo una dura labor de oposición al PSOE de Díaz, en la que logró colocar, por ejemplo, en la primera línea de batalla, la protección de Doñana y los privilegios de los diputados. A lo largo de esa legislatura Rodríguez fue fraguando una alianza con toda la izquierda, singularmente con la IU de Antonio Maíllo, una fuerza con arraigo en numerosos municipios, lo que desembocó en Adelante Andalucía, un proyecto ambicioso que buscaba ser una alternativa al PSOE por la izquierda. La operación acabó en fracaso electoral porque sus 17 escaños resultaron irrelevantes. La irrupción bajo el radar de Vox en una campaña del gusto de la derecha en la que tuvo más peso de la cuenta Catalunya, junto con el tirón de Ciudadanos, permitieron al PP de Juan Manuel Moreno gobernar.

La legislatura que arrancó en 2018 vivió la implosión de Adelante Andalucía. Rodríguez dejó la dirección de Podemos en Andalucía y se grabó para la ocasión un vídeo cariñoso con Pablo Iglesias. Después, todo se disparató. Las relaciones con Podemos e IU en Andalucía, enrarecidas por la entrada de estos partidos en el Gobierno de España con el PSOE de Pedro Sánchez y su idea de desvincularse todo lo posible del poder de Madrid, desembocaron en una ruptura traumática. Rodríguez y sus diputados afines fueron expulsados sin avisar y a las bravas del grupo parlamentario de Adelante, que compartían y que Rodríguez presidía.

Se presentó un recurso al Tribunal Constitucional que aún no se ha resuelto y Rodríguez y los suyos se embarcaron en la aventura de rescatar el andalucismo del cajón de la autonomía y lo lograron: Adelante Andalucía obtuvo dos escaños en las autonómicas de 2018.

Más noticias