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Aitana Mas, el ascenso imparable de una joven promesa

Asumirá la Vicepresidencia del gobierno valenciano con solo 31 años, certificando una meteórica carrera que no parece tener techo.

03/06/2022-La diputada de Compromís, Aitana Mas, interviene durante un debate sobre el modelo de financiación autonómica, en las Corts de Valencia, a 3 de junio en Valencia, Comunidad Valenciana
La diputada de Compromís, Aitana Mas, durante un debate sobre el modelo de financiación autonómica, en las Corts de Valencia, a 3 de junio en Valencia, Comunidad Valenciana. Rober Solsona / Europa Press

Aitana Mas será la vicepresidenta valenciana más joven de la historia. Y también elegida de forma súbita. Su nombre empezó a sonar ya desde el minuto uno de la dimisión de Mónica Oltra, pero ha sido oficializado en un tiempo récord de solo 24 horas. Un dato a tener en cuenta, con el historial de negociaciones extenuantes y agotamientos de plazos que tiene la coalición valencianista. Solo hay que recordar el via crucis que supuso el relevo de su portavoz parlamentario, Fran Ferri, en diciembre pasado.

Ahora, en cambio, Mas ha sido capaz de generar consenso entre las diferentes sensibilidades de la formaciónespecialmente unida tras el acoso a Oltra, que han validado su propuesta como vicepresidenta valenciana y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, aunque es probable que no asuma el cargo de portavoz del Consell, que también ostentaba Oltra.

Más de diez años en política

Con solo 31 años, esta crevillentina (una población de 30.000 habitantes en el Vinalopó, Alacant) ha superado un nuevo hito en temas de edad. Ya en 2011 se convirtió en la candidata más joven a encabezar una circunscripción al Congreso. Tenía entonces 21 años y era una total desconocida que consiguió algunos reportajes gracias a este dato curioso. Entonces no logró el escaño. Compromís solo sumó 4.211 votos en la circunscripción, quedando quinta fuerza y muy lejos de obtener una representación que se repartieron en exclusiva PP —liderado por Federico Trillo- y PSOE— con Leire Pajín. Eran tiempos en los que aún dominaba el bipartidismo y se podían conseguir cómodas mayorías absolutas.

En 2011, el  activismo a nivel local de Mas ya la convertían en un activo a tener en cuenta en le partido

La aventura de Mas podría haber acabado aquí, pero no. Aquel mismo año había obtenido un acta de concejal en Crevillent, donde Compromís sí conseguía irrumpir, pasando de cero a tres actas. Su activismo a nivel local y su reconocimiento como deportista —fue campeona provincial de cross— ya la convertían en un activo a tener en cuenta.

En 2015, dejó la política municipal para asumir la Dirección General de Transparencia y Participación, un cargo poco visible y nada agradecido, con un trabajo inmenso a empezar desde cero. Además, debía lidiar con el "regalo envenenado" de la Ley 2/2015 Transparencia, Buen Gobierno y Participación Ciudadana, aprobada por el PP en solitario en el último pleno antes de perder la mayoría absoluta. En solo seis meses se tuvo que recopilar y subir toda la información que obligaba la ley a un portal deficiente que no estaba preparado para esto y sin los recursos humanos suficientes. En más de una ocasión, la misma Mas calificó de "dramática" la situación. Aun así, y pese a las carencias que aún existen, el vuelco que la administración valenciana dado en materia de transparencia es total.

Un ascenso meteórico

Con el segundo Botànic, no se incorporó al Consell, sino que se quedó en les Corts como coportavoz del grupo parlamentario y miembro de la comisión negociadora de los Presupuestos, una de las más importantes de la coalición de gobierno. Un cargo con el que ha ganado mucho peso político. El hecho de ser alicantina, un territorio donde Compromís va especialmente cojo en implantación, le ha ayudado a ganar esta visibilidad, ya que se ha convertido en uno de lso principales referentes valencianistas en las comarcas del sur, junto con Mireia Mollà.

El pasado febrero, durante el último congreso de Iniciativa del Poble Valencià (IdPV), el partido de Mónica Oltra y minoritario en la coalición, la política fue elegida también coportavoz de este. Acababa así con el control ancestral de la formación que ostentaba Pasqual Mollà.

Ahora entrará de nuevo a ejercer funciones ejecutivas, pero de mucho más peso que una dirección general. Un ascenso meteórico que encarrila Mas en el camino de ser una futura dirigente del nivel de Oltra, aunque, por ahora, en Compromís se confíe más en la experiencia y el carisma de Joan Baldoví para encabezar la lista autonómica del 2023. Pero para esto aún queda un año y Mas va lanzada.

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