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Alfonso Alonso Alonso planta cara a Casado y pone trabas a la "inasumible" coalición electoral con Cs

Los detalles del acuerdo han reabierto las heridas entre la dirección nacional del PP y la de los conservadores de Euskadi, que se sienten ninguneados en favor de la formación 'naranja'.

El líder del PP, Pablo Casado, junto al candidato a lendakhari, Alfonso Alonso en noviembre de 2019. Europa Press
El líder del PP, Pablo Casado, junto al candidato a lendakhari, Alfonso Alonso en noviembre de 2019. Europa Press

marta monforte

No han pasado ni 24 horas desde que se anunció el "principio de acuerdo" entre PP y Cs para las elecciones autonómicas en Euskadi y la alianza electoral ya ha generado tensiones en los populares vascos, capitaneados por Alfonso Alonso. Desde el PP vasco han calificado de "inasumible" el pacto y señalan, directamente, a la dirección nacional: "La propuesta anunciada por Ciudadanos sobre las candidaturas para una posible coalición electoral en el País Vasco es inasumible, no guarda relación con la realidad de cada partido aquí y no forma parte de ningún acuerdo con el PP", tuiteaba la cuenta oficial del partido este jueves.

Los encargados de negociar los pormenores han sido Teodoro García Egea, secretario general del PP, y José María Espejo-Saavedra, miembro de la gestora de Cs. Tras cerrar el grueso del acuerdo, la principal divergencia se encontraba en el nombre de la coalición. Hasta ahora. La contundencia de la respuesta pública de los conservadores vascos ha pillado con el pie cambiado a Génova. "Paciencia, seguimos negociando", argumentaban desde la dirección del partido. Desde Génova descartan por completo que este acuerdo pueda romperse. Es más, arguyen que lo ocurrido forma parte del "ruido" habitual de las negociaciones.

Una posición que contrasta con la de Cs, que da por cerrado el acuerdo: "Estamos muy satisfechos de que haya este acuerdo entre los constitucionalistas", ha señalado Espejo este jueves en el Congreso. Como ya adelantó Público, la formación naranja ha anunciado que contará con dos puestos de salida, los números dos de las listas por Vizcaya y por Álava. Asimismo, Espejo ha explicado que habrá una comisión formada por las dos formaciones que se encargue de elaborar el programa electoral, en la que se acuerden los puntos "que van a defender conjuntamente" y los aspectos en los que puedan votar distinto.

Los equipos de Cs y PP, con Casado y Arrimadas a la cabeza, este martes en el Congreso / EFE

A la dirección 'naranja' le gustaría exportar este acuerdo a Galicia asumiendo la integración bajo las siglas del PP —una opción a la que siempre se han negado—, pero teniendo libertad de voto. Se trata de una propuesta que se habría trasladado de manera informal desde el equipo negociador de Cs al del PP, y que Feijóo no contempla.

En las cuestiones programáticas, Ciudadanos ha cedido en la cuestión del cupo vasco del mismo modo que lo hizo en Navarra, a pesar de haberlo criticado en el pasado denominándolo "cuponazo", como lo calificó el expresidente de Ciudadanos, Albert Rivera. "El criterio de cálculo debe de ser transparente y no cerrarse con absoluta opacidad y mercadeando" ha explicado este jueves Espejo.

"Sobre este tema presentaremos un proyecto político", ha asegurado Alonso en declaraciones a RNE este jueves. "Aquí hay un proyecto que está muy claro y no es objeto de negociación, nosotros no vamos a cambiar de ideas". Además, para el candidato a lendakhari, las siglas del PP deberían estar en la papeleta: "A mí me gustan las siglas del PP, y supongo que a Ciudadanos le gustarán las suyas. Creo que en el acuerdo deberían estar reflejadas".

Los detalles del acuerdo han reabierto las heridas entre la dirección nacional del PP y la de los conservadores de Euskadi. Las designaciones de Bea Fanjul e Iñigo Arcauz de cara a las elecciones generales del 10-N, no sentaron nada bien a los populares vascos, que buscaban tener libertad para escoger nuevos candidatos. 

El PP vasco se siente ninguneado en favor de Cs

Los populares vascos consideran que las listas no se están realizando de manera proporcionar y se sienten ninguneados desde Génova, según explican fuentes cercanas a Alonso. Argumentan que su formación tiene una presencia "mucho mayor" que la de Ciudadanos, que califican de "inexistente". Actualmente los conservadores tienen una diputada nacional, 9 autonómicos, 11 junteros y 55 concejales. Ciudadanos, por su parte, no tiene ningún tipo de representación.

Los populares vascos siguen defendiendo que el acuerdo con Cs es necesario para "fortalecer el constitucionalismo" en Euskadi, pero creen que ese pacto debería "girar en torno al PP" y no tratar de "anteponer los cargos": "Hay qué ver el peso que tiene cada partido", decía el propio Alonso hace apenas unas horas, mostrándose muy cauto con los nombres y puestos de las listas electorales.

Desde Ciudadanos echan balones fuera. "Nos remitimos a lo explicado en la rueda de prensa por Espejo", explican fuentes de Cs. Sostienen que el acuerdo con el PP nacional "está cerrado" y que la negativa de Alonso es una cuestión que debe solucionar la dirección nacional del PP, pero que no modifica en nada el acuerdo inicial: "Que lo arreglen entre ellos".

Además, el Consejo General de Cs ha dado vía libre al acuerdo, votando "por unanimidad" el pacto con el PP en el País Vasco -el plazo para presentar coaliciones expira el viernes a las 23:59- y también ha aprobado por amplia mayoría (72 votos a favor y 1 abstención) la modificación de sus estatutos para poder celebrar la Asamblea General de la que saldrá el próximo líder de la formación con carácter de urgencia.