Público
Público

Europa Boaventura de Sousa: "Las izquierdas tienen que abandonar el infantilismo porque si no se unen ahora, mañana será tarde"

El nuevo ensayo del sociólogo pone el foco en la necesidad de que los partidos progresistas tomen ejemplo del Gobierno portugués para llegar a acuerdos y enfrentar el "ciclo reaccionario global" que recorre todo el mundo.

Publicidad
Media: 4.26
Votos: 19

El sociólogo Boaventura de Sousa Santos durante una entrevista con 'Público' - ARCHIVO

El sociólogo Boaventura de Sousa Santos recorre España presentando su nuevo ensayo, Izquierdas del mundo, ¡uníos! (Icaria). De Sousa es uno de los mayores referentes de los movimientos sociales y las nuevas izquierdas europeas. El mensaje es claro: "Las izquierdas tienen que abandonar el sectarismo y el infantilismo bajo el principio de que si no lo hacemos ahora, mañana será demasiado tarde". ¿Cómo se puede llegar a ello? Con acuerdos pragmáticos. Fijándose en lo que une y no en lo que separa. Cambiando la democracia burguesa desde dentro, indica el sociólogo.

Público, junto con otros cuatro periódicos digitales, conversó con el sociólogo sobre los desafíos de Europa y la forma en la que la izquierda ha de llegar a acuerdos. De sousa señala que el ejemplo que deben seguir las fuerzas progresistas es el Gobierno al que se ha llegado en Portugal, gracias a la unión entre el Partido Socialista, el Bloco de Esqueda y el Partido Comunista. Confía que se ha avanzado para llegar a ello: "Me da la impresión de que el ambiente está mejor para una articulación de izquierdas" y reconoce que tiene la esperanza puesta en el sur de Europa. 

No demuestra el mismo optimismo cuando habla de la situación mundial: "Estamos en un periodo de ciclo reaccionario global. Los fascistas intentan destruir la Unión Europea. Cuando ven que no se puede, intentan mejorarla a la vez que destruirla". No duda en poner nombre a señalar los focos de las fuerzas fascistas: Italia, Polonia y Hungría. "Quieren meter en el corazón europeo un movimiento antieuropeo" y ante esto insiste en "la solución portuguesa". 

"En Portugal hemos demostrado que hay flexibilidad en las directrices europeas"

"Nosotros en Portugal hemos demostrado que hay flexibilidad en las directrices europeas. El camino es seguir con acuerdos. En Portugal es moderado porque es pragmático: un acuerdo de veinte o treinta puntos que hasta ahora ha funcionado". Aunque también señala que hay algunos aspectos preocupantes, como la legislación laboral que ha sido pactada con la derecha y no con la izquierda. "La UE metió mucha presión y la izquierda no aceptó. Es un primer desvío y estamos un poco expectantes", reconoce. 

¿Por qué alerta a las fuerzas progresistas de que la unión debe comenzar ya? El sociólogo se remonta años atrás: "Las izquierdas europeas se unieron en 1930, pero cuando Hitler ya estaba en el poder. Veo los neofascistas en Polonia, Hungría, Italia, Brasil o los pequeños partidos de España y veo que el campo democrático está disminuyendo y está siendo cercado". Y está en manos de la izquierda frenar esto que, además, apunta que tienen que ser "las garantes de la democracia". 

"Las izquierdas españolas no están siendo capaces de dejar de lado las grandes cuestiones y llegar a acuerdos"

Más en profundidad trató la situación en el Estado español: "Hay un problema que no hay en Portugal y que no hay en otros países, que es el de la nacionalidad. ¿Es una nación o hay plurinacionalidad? ¿Tiene que haber república o mantener la monarquía? Las cuestiones que no fueron resueltas durante la Transición vuelven ahora. Y las izquierdas no están siendo capaces de dejar de lado las grandes cuestiones y de esta forma nunca llegarán a acuerdos".

Respecto al Estado español tampoco olvida tratar el tema de Catalunya. Condena la situación que se ha creado tras el procés: "La punitividad de la represión desde Madrid contra los políticos catalanes no ayuda a nada, porque son heridas que van quedando. Una democracia no existe con presos políticos", critica respecto a los dirigentes catalanes encarcelados. Aunque indica que la independencia debe ser una cuestión de consenso y que no ve que exista en Catalunya. Más cree que se refleja en el País Vasco: "Están haciendo un trabajo que los españoles no conocen. Para mí es lo más interesante de este país porque están haciendo un nuevo constitucionalismo de abajo a arriba. Desde las bases. No trata sólo la independencia, sino la forma de organización del Estado. Otra forma más democrática y participativa que está emergiendo", asegura. 



Más noticias en Política y Sociedad