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La Casa Real confirma que Juan Carlos I está en Emiratos Árabes desde su salida de España

La Casa Real tarda dos semanas en reconocer el paradero del anterior jefe del Estado. Según un breve comunicado oficial, el rey emérito lleva en aquel país desde el pasado día 3 de agosto, cuando se anunció su marcha.

Juan Carlos I firma su abdicación, en una ceremonia en la Sala de Columnas del Palacio Real de Madrid, el 18 de junio de 2014. AFP/GERARD JULIEN
Juan Carlos I firma su abdicación, en una ceremonia en la Sala de Columnas del Palacio Real de Madrid, el 18 de junio de 2014. AFP/GERARD JULIEN

PÚBLICO/Agencias

La Casa Real ha confirmado este lunes que Juan Carlos I de Borbón se encuentra en Emiratos Árabes, donde tiene previsto fijar su residencia. El escueto comunicado afirma que el anterior jefe del Estado se encuentra en Abu Dabi desde el mismo día en que se anunció su salida de España el pasado 3 de agosto. La Casa Real ha tardado dos semanas en hacer público el paradero del rey emérito, mientas el Gobierno ha afirmado desconocer su paradero.

En un breve comunicado Zarzuela señala que "su Majestad el rey don Juan Carlos ha indicado a la Casa de Su Majestad el rey que comunique que el pasado día 3 del presente mes de agosto se trasladó a Emiratos Árabes Unidos, donde permanece en la actualidad". Esto es, desde el mismo día en que se hizo público el comunicado en el que anunciaba su salida de España.

Emprendió viaje el mismo lunes, horas antes de que el Palacio de la Zarzuela divulgara el comunicado, y desde entonces se sucedieron varias informaciones sobre el lugar al que voló.

Desde hace unos días se barajaba la posibilidad de que el monarca se encontrara en el país del golfo debido a una fotografía hecha pública por el diario Nius el pasado día 8 de agosto. Sin embargo, no había habido ninguna confirmación oficial sobre su paradero. 

Juan Carlos I permanecía en paradero desconocido tras al decisión de salir de España ante la repercusión publica de "ciertos acontecimientos pasados" de su vida privada y para facilitar a su hijo, Felipe VI, "la tranquilidad y el sosiego que requiere el ejercicio de sus funciones", tal como afirmó el rey emérito en un comunicado. La realidad es que el monarca abandonó nuestro país tras las crecientes informaciones sobre posible corrupción durante su mandado y tras dejar la jefatura del Estado.

Zarzuela ha considerado en todo momento que debía ser el rey emérito quien desvelara su paradero o sus planes, y el Gobierno ha sostenido que era la Casa Real o el propio don Juan Carlos quienes tenían que dar la información. Eso es en lo que insistió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez tras verse con Felipe VI en el Palacio de Marivent el pasado miércoles, recalcando que Zarzuela y Moncloa son dos instituciones distintas.

Según han apuntado diversos medios, Juan Carlos I contactó con varios amigos, a los que comentó que su salida de España era un "paréntesis", dejando abierta la posibilidad de que se trate de una marcha temporal.

Hasta el momento, el rey Felipe VI no se ha referido en ningún momento a la polémica por la salida de su padre de España, que se conoció cuatro días antes de que iniciar junto a doña Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía su habitual estancia de verano en Palma. El monarca no ha hecho comentario alguno cuando en un par de ocasiones los periodistas le han lanzado una pregunta al respecto.

Investigación en Suiza y en el Supremo

La salida del rey emérito de España se produce a raíz de la investigación que la Fiscalía de Suiza y la Fiscalía del Tribunal Supremo en España están desarrollando tras descubrirse que dispone en el país helvético de una fortuna que presuntamente podría haber forjado a partir del cobro de comisiones.

De hecho, la Fiscalía del Tribunal Supremo mantiene abiertas diligencias prejudiciales sobre las actividades económicas de Juan Carlos I, a quien investiga si incurrió en alguna irregularidad punible en la gestión de su fortuna.

Las indagaciones de la Fiscalía del Tribunal Supremo apuntan a dos posibles delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, sobre los que aún no tiene pruebas y por ello no está abierta una causa judicial contra el rey emérito. Un  equipo de cinco fiscales, capitaneados por el fiscal de Sala delegado para delitos económicos y financieros, Juan Ignacio Campo, tendrá que decidir si hay indicios suficientes para proceder contra el padre del actual rey.

La procedencia y tributación de su fortuna está en tela de juicio en la Fiscalía suiza, en el Tribunal Supremo, en el que es aforado, y en la Audiencia Nacional.

La causa que investiga en este último tribunal el juez Manuel García Castellón es la más avanzada tras su reapertura. Iniciada en 2018 sobre la base de unas grabaciones del excomisario José Manuel Villarejo con la examante del rey emérito, Corinna Larsen, fue archivada por falta de indicios de delito y recientemente reabierta por la aparición de nuevas evidencias.

En Suiza, el primer fiscal de Ginebra, Yves Bertossa, comenzó a indagar sobre las donaciones del Rey emérito español en 2018 para averiguar si en realidad se trata de una operación de blanqueo de capitales en la que Corinna Larsen actuaría como testaferro. 

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