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Catalunya Torra: "No nos detendremos. Volveremos a ejercer el derecho a la autodeterminación"

El presidente de la Generalitat abre el debate de política general del Parlament denunciando la operación del lunes de la Audiencia Nacional contra los CDR y se muestra muy crítico con Pedro Sánchez, de quien recuerda que en un año medio no ha hecho "ninguna propuesta" para resolver el conflicto político. Sobre la sentencia del Supremo, se muestra convencido de que habrá condena a los dirigentes independentistas y avisa de que la respuesta tendrá que pasar por "ejercer todos los derechos que nos sean negados".

El president de la Generalitat, Quim Torra. / EFE

Marc Font / Maria Rubio

Ejercer nuevamente el derecho a la autodeterminación debe ser una de las respuestas que los catalanes den a la inminente sentencia del Tribunal Supremo sobre el juicio del Procés. Así lo ha asegurado, una vez más, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, al final del discurso con el que ha abierto el debate de política general del Parlament. Torra, que da por segura la condena a los dirigentes presos, ha reservado para el inicio y para la conclusión de la intervención las partes más políticas, marcadas por las críticas al Gobierno español y por la reivindicación y defensa del proyecto independentista, para desgranar la acción de su ejecutivo en la parte central del discurso.

Mientras que el arranque ha estado marcado por la denuncia a la operación del lunes contra los CDR, el tramo final se ha centrado más en la respuesta a la sentencia, sin que haya hecho una propuesta concreta, más allá de la referencia genérica de volver a ejercer la autodeterminación. "España condenará a unos demócratas que hicieron lo que se comprometieron a hacer con sus electores y que ganaron unas elecciones. Los condenará por hacer algo que fue despenalizada hace unos años, porque organizar un referéndum no es un delito", ha asegurada Torra. Para el president es justamente el Estado "quien busca de manera permanente la confrontación con nosotros. Nosotros queremos una solución política, que los catalanes puedan decidir nuestro futuro, que nadie pueda hablar por nosotros".

Sobre la sentencia ha asegurado que "siempre querremos el diálogo, pero como [los dirigentes estatales] no se sientan en la mesa, nosotros seguiremos adelante y no nos detendremos" y, sin concretar, ha reiterado que "volveremos a ejercer todos los derechos que nos sean negados, incluido el derecho a la autodeterminación". Asimismo, ha añadido que la sentencia marcará el final de una etapa y supondrá iniciar otra "donde tomaremos la iniciativa" y por ello ha manifestado, en un llamamiento a la unidad, que "nos toca acordar, proponer, construir y trazar un horizonte, con la ambición colectiva de la libertad". "Necesitamos toda la ilusión, confianza y coraje, para volverlo a hacer", ha rematado.

"No permitiré que se asocie el independentismo con el terrorismo"

La operación del lunes contra varios activistas independentistas -ordenada por la Audiencia Nacional- y las críticas al Gobierno por la falta de "voluntad de diálogo" han marcado la primera parte del discurso. Torra ha asegurado que los hechos del lunes, que conllevaron la detención inicial de nueve personas -dos de las cuales están en libertad con cargos- y acusaciones de rebelión y terrorismo, han modificado el inicio de una intervención en la que quería denunciar que "la democracia española hace aguas". En su primera mención a la inminente decisión del Tribunal Supremo sobre el juicio al Procés, ha comentado que "con la sentencia veremos cuánta democracia es capaz de asumir el Estado español".

Tras recordar la carta que ha remitido al presidente español en funciones, Pedro Sánchez, en protesta por la operación contra los CDR, ha recalcado que el "movimiento independentista ha sido, es y será un movimiento pacífico y no violento que busca alcanzar la independencia de nuestro país siempre por medios democráticos ". Y ha asegurado que "no voy a permitir nunca que se asocie un movimiento radicalmente democrático con el terrorismo".

Dicho esto, el presidente catalán se ha mostrado muy crítico con Pedro Sánchez, de quien ha asegurado que nunca ha tenido "ninguna voluntad de diálogo", sino que sus primeras reuniones con la Generalitat sólo respondían a "táctica y cálculo". "En la primera reunión [que hicimos] en la Moncloa [Sánchez] reconoció que había un conflicto político que sólo se podía resolver por la vía política y en Pedralbes se llegó a hablar de seguridad jurídica, sin citar la Constitución", ha recordado, para añadir que "nuestra propuesta de referéndum nunca tuvo una contrapropuesta". "En un año y medio nunca hemos oído ninguna propuesta concreta, aunque es el problema más gordo que Sánchez tiene sobre la mesa", ha insistido.

En este sentido, se ha mostrado convencido de que tarde o temprano los catalanes podrán decidir su futuro: "por más obstáculos que se le pongan, este pueblo acabará encontrando el camino para hacer posible su voluntad. Este es mi compromiso como presidente". Previamente, en los primeros minutos del discurso, había reclamado un referéndum preguntando a los gobernantes del Estado "¿qué les da miedo? ¿Por qué teméis a la democracia? ¿Os da miedo que no tengáis mayoría? ¿Por qué no nos hacéis callar varios años con un referéndum pactado, como hacen los países democráticos?".

Carga contra Borrell y España Global

En cuanto a la acción de gobierno, Torra ha destacado la política exterior con la reactivación de las delegaciones de la Generalitat en el extranjero y ha dirigido una crítica hacia el Gobierno español: "Necesitamos nuestra voz propia. Contra todos aquellos que la quieren callada, se llamen Josep Borrell o España Global, nosotros seguiremos adelante explicándonos". También ha destacado la recuperación de las instituciones después del artículo 155 y la reactivación de la economía, con la estabilización en un 2% del crecimiento, a pesar de tener la alerta puesta en las tensiones comerciales entre EEUU y China, así como en el Brexit.

El president también destacó una reducción del paro durante los últimos seis años, con un cierre en 2018 en una tasa del 11,5%, haciendo autocrítica con respecto a la situación de las desigualdades en Catalunya: "Hay un empeoramiento de la tasa de la pobreza severa ", ha admitido. En esta línea, el presidente afirmó que el Govern continuará trabajando en el establecimiento de un salario mínimo catalán y en la implementación de la Renta Mínima Garantizada.

En materia de vivienda, ha sacado pecho de los dos polémicos decretos-ley impulsados por el Govern para mejorar el acceso a la vivienda, uno de los cuales no contó con el apoyo de la cámara después de suscitar muchas críticas en la órbita social. Además, ha destacado la ampliación de plantilla de docentes al sistema educativo "a pesar de la reducción de alumnos", que también genera discrepancias entre los sindicatos educativos, y ha anunciado la reducción del 30% de las tasas universitarias por los alumnos con más problemas económicos.

Abierto a aumentar el IRPF

En la parte final de la intervención, Torra ha hecho un llamamiento al conjunto de la cámara a sacar adelante unos presupuestos que "la ciudadanía necesita". Antes de detallar algunos de los rasgos del proyecto de cuentas en el que trabaja el Govern, ha querido denunciar los "agravios" que, según él, mantiene el Ejecutivo estatal sobre el catalán y que le generan un "ahogo" financiero. Entre otras cuestiones, ha asegurado que "este país no es viable si no resuelve el déficit fiscal". "A mí lo que no me deja dormir es saber dónde podría estar este país sin ese lastre", ha proclamado, emulando a Pedro Sánchez. También ha denunciado el "déficit inversor" en infraestructuras o el "control político injustificado" de las finanzas de la Generalitat que mantiene el gobierno del PSOE.

En cuanto a las cuentas -que están prorrogadas desde el 2017-, la principal novedad es que ha abierto la puerta a modificar el tramo autonómico del IRPF para tratar de obtener el apoyo de otros grupos. El rechazo a subir el impuesto a las rentas altas ha sido, tradicionalmente, una de las señales de identidad del espacio ocupado por la antigua Convergencia, a pesar de las demandas que, año tras año, le han hecho grupos como la CUP o los Comuns.

A grandes rasgos, ha comentado que los presupuestos se basarán en "mantener el rigor de las finanzas públicas"; en recuperar los niveles de gasto corriente de los servicios públicos fundamentales -salud, educación y servicios sociales- de antes de la crisis; o en permitir una "verdadera igualdad de oportunidades", con medidas como nuevas promociones de vivienda social.

Traducido a cifras, ha detallado que el gasto financiero no finalista sube a casi 27.000 millones de euros, lo que supone 2.500 millones más que en las cuentas de 2017 -las últimas aprobadas- y 800 más que en el borrador de los presupuestos de 2019; mientras que los ingresos llegarían a 26.200 millones. Según él, si se aprueban la Generalitat volverá a asumir el pago de las guarderías municipales, recuperará las becas comedor o reanudará las obras del tramo central de la línea 9 del metro.

Para aumentar los ingresos ha reconocido que están abiertos a hacer cambios en "fiscalidad", como modificar el tramo autonómico del IRPF, pero que sobre todo esto se lograría a través de una "negociación con el Estado" para que abone deudas pendientes a la Generalitat o con una renegociación del objetivo de déficit, porque en vez del 0% se sitúe en un nivel más cercano al 0,31%.

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