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La emergencia del coronavirus Los científicos alertan del riesgo de la vuelta parcial a la actividad: "Ni tenemos datos suficientes ni estamos preparados"

Sanitarios e investigadores advierten de que la vuelta al trabajo este lunes en algunos sectores es "prematura" y podría volver a disparar la curva de contagios. "No sabemos el número real de infectados y el sistema sanitario todavía está al borde del colapso. Necesitamos muchos más test e información para tomar este tipo de decisiones", aseguran.

Trabajadores en Sevilla ven "lógico" el decreto para actividades no esenciales
La construcción es uno de los sectores que reanudarán su actividad este lunes después del parón económico

El domingo 29 de marzo el Gobierno publicó un decreto que llevó a la economía española a una "hibernación" que, de facto, paralizó todos los sectores considerados no esenciales en plena emergencia por la covid-19. El objetivo era aprovechar la Semana Santa para trasladar el bajo nivel de movilidad de sábados y domingos al resto de días de la semana, con el fin de reducir los contagios y dar así un respiro a unos hospitales y UCI al borde del colapso.

Tras dos semanas de parón, el Ejecutivo cree que es hora de "despertar" algunos sectores para que la economía mantenga una chispa que pueda tornarse en llama cuando llegue el momento de paliar las consecuencias económicas de la pandemia. Sin embargo, sanitarios, científicos e investigadores creen que esta decisión puede ser "prematura".

Este lunes regresarán al trabajo los profesionales de algunos de los denominados sectores no esenciales, entre los que se encuentran, por ejemplo, los trabajadores de la construcción. La vuelta de la actividad profesional (aunque sea parcial) también supondrá un incremento de la movilidad, algo que preocupa a parte de la comunidad científica y sanitaria.

Los expertos consultados por Público consideran que esta decisión presenta una doble problemática en la que se relacionan dos factores: en primer lugar, existe un riesgo de que el regreso a la actividad acabe provocando un repunte de contagios que termine agravando el colapso sanitario en un momento que todavía es delicado; en segundo lugar, precisan los expertos, no hay forma de evaluar este riesgo, dada la falta de información existente sobre el número real de personas infectadas o el grado real de inmunidad desarrollada entre la población.

Para el genetista e investigador de la Universidad de Leicester y de la Universitat Oberta de Catalunya Salvador Macip, la decisión es "prematura". "En el momento en el que está España, aún hay muchas infecciones activas y corremos un riesgo de volver a tener un pico de casos. La OMS dice que es prematuro que Europa piense en el desconfinamiento, dada la cantidad de casos activos; deberíamos esperar un poco más. En Reino Unido, por ejemplo, está toda la industria parada y nos han dicho que nos preparemos para estar así unos dos o tres meses, como mínimo", asegura Macip.

Una posición compartida por Saúl Ares, científico del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. "Un confinamiento relajado corre el riesgo de fallar. Si las medidas se relajan podría no bastar para seguir haciendo que caigan los casos. El confinamiento en las circunstancias actuales parece que está funcionando, porque hay menos contagios y menos muertos, pero al volver a permitir la movilidad de mucha gente corremos el riesgo de volver al régimen en el que en vez de ir bajando, los casos vuelvan a subir".

La preocupación sobre un repunte de los contagios tiene una derivada directa en el sistema sanitario, en el que muchos de sus hospitales viven aún al borde del colapso a raíz de la pandemia. "Yo trabajo en Atención Primaria, donde la carencia de material es absoluta; no tenemos un circuito de test, hasta hace cuatro días nos protegíamos con bolsas de basura… Entonces, nos da un poco de miedo. La gente que empieza a 'liberarse' del confinamiento el lunes, veremos los resultados dentro de unos ocho días", advierte el coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades e Infecciones de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Manuel Linares.

"Estamos en una zona frágil y no podemos arriesgar"

"Nuestro sistema sanitario está al borde del colapso y en algunos sitios colapsado, lo cual incrementa muchísimo las posibilidades de que haya casos graves que no se puedan curar y, por lo tanto, de que haya mortalidad. Creo que aún estamos en esta zona frágil y no podemos arriesgar, porque podemos volver a colapsar los hospitales", explica Macip.

Saber que existe un riesgo provoca en parte de la comunidad científica y de los profesionales sanitarios una preocupación que se agrava cuando admiten que ni siquiera se puede evaluar ese riesgo. "Ni siquiera sabemos cuántos casos hay en realidad de gente que haya estado infectada. Puede ser entre medio millón y 20 millones, y la diferencia es brutal. Si hemos estado infectados 20 millones de personas, se aliviaría mucho el problema; pero si somos medio millón o un millón los que hemos estado infectados, significa que casi todo el mundo no lo ha estado, por lo que es un riesgo muy importante", asegura Ares.

Macip advierte de que "en este momento estamos usando datos que son incompletos, y lo sabemos porque no tenemos, ni mucho menos, el número total de infectados. No estamos haciendo test suficientes, por lo que solo podemos estimar el número real de casos. Recordemos que el problema de este virus no es que sea muy letal, pero sí que es muy infeccioso. Si aumentas mucho el número de gente infectada, aumentas mucho el número de víctimas".

"Llevamos seis semanas con esto y no tenemos una cifra más aproximada de los contagios", añade Linares. "Hay estudios que apuntan a unos siete millones de personas; en nuestras estimaciones nos sale que unos 11 millones de personas se podrían haber contagiado, un 20% de la población, pero seguimos estimando datos en base a los síntomas", avanza el sanitario del Semergen.

Linares defiende que la vuelta de parte de la actividad económica el lunes puede generar determinadas situaciones de riesgo. "Si alguien que está en su casa es vulnerable; imaginemos que es gente mayor, y el hijo va el lunes a trabajar en la construcción. Si esa persona vuelve el lunes a su casa porque no tiene otro sitio a donde ir, porque la situación socioeconómica es la de una familia vulnerable, el riesgo de contagio aumenta y nos podemos encontrar otro pico".

El Gobierno ha anunciado que el regreso de estos sectores estará acompañado de algunas medidas de prevención, como el reparto de mascarillas en transportes públicos como el metro. "Se pueden tomar medidas para minimizar riesgos, como poner mascarillas a todo el mundo. Estas medidas ayudan pero no dan seguridad. Con tantos casos el virus ya no es controlable, solo podemos minimizar riesgos", advierte Ares, científico del CSIC.

Saúl Ares: "No sé si es tan urgente la situación económica para que no podamos esperar un poco más"

"La circulación de personas que podemos ver con esta reapertura preocupa, sobre todo si no va asociada a unas medidas de prevención adecuadas. La apertura tiene que ir asociada a medidas de control, lo que se traduce en tener test, medidas de contención… A día de hoy no sabemos si esto está garantizado", explica Linares.

Los expertos entienden que la decisión del Gobierno se basa en criterios económicos, y que su finalidad es la de garantizar una recuperación económica cuando pase lo peor de la pandemia del coronavirus; sin embargo, concluyen que este tipo de decisiones deben ser informadas con datos y cálculos "reales", una información que actualmente no está disponible.

"No tenemos en este momento un control sobre los focos, quién está infectado, quién no y quién se va a infectar cuando salgamos a la calle. Si no controlamos esto, y si tenemos un sistema sanitario bastante saturado, es jugar con fuego y nos estamos arriesgando mucho. Eso no quiere decir que vaya a llegar la catástrofe, pero esto es un tema de valorar qué riesgo es aceptable. ¿Hasta qué punto podemos arriesgarnos a que haya un brote que se nos descontrole otra vez?, se pregunta Masip, genetista e investigador de la Universidad de Leicester.

"No sé si es tan urgente la situación desde el punto de vista económico para que no podamos esperar un poco más. Yo lo veo arriesgado", insiste Ares. "Entiendo la importancia de la economía, pero ahora mismo hay gente que ha estado un mes encerrada en su casa, gente de riesgo, que tiene muchos años, y esa gente tiene que seguir estando protegida. Tenemos que seguir salvando vidas", concluye Linares.

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