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Debate de investidura El Congreso rechaza la investidura de Sánchez en la primera votación

El candidato socialista pierde, como estaba previsto, la primera votación del debate de investidura, en la que necesitaba el voto de la mayoría absoluta del Congreso. Sánchez ha obtenido 166 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones. El dirigente socialista acabó con una arenga en favor de una "coalición progresista" frente a la "coalición de la apocalipsis".

El candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una de sus intervenciones / EFE

alexis romero / manuel sánchez

El Congreso ha rechazado en la primera votación investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Con 166 votos a favor, 165 votos en contra y 18 abstenciones, el líder socialista ha perdido, como estaba previsto, una votación en la que precisaba para salir elegido de la mayoría absoluta de los votos de la Cámara, es decir, 176 como mínimo, una mayoría con la que no contaba de inicio el PSOE.

Tras este primer intento, el debate de investidura se interrumpirá durante un día, por lo que no continuará el lunes. La sesión se reanudará el martes, cuando tendrá lugar otro debate (más corto que el del sábado y el de este domingo) y una segunda votación, 48 horas después, en la que Sánchez solo precisa de una mayoría simple (más votos a favor que en contra).

En la actualidad, el candidato cuenta con 167 votos a favor y 165 en contra, un resultado que, de producirse, sería más que ajustado. Si por algo se ha caracterizado esta primera parte de la investidura es por el tono bronco y la polémica que han protagonizado las bancadas de PP, Vox y Ciudadanos.

Si en la primera jornada del debate Pablo Casado, Santiago Abascal e Inés Arrimadas protagonizaron un cruce de declaraciones duro con Sánchez, lo que cargó de tensión el hemiciclo, este domingo la tensión estalló y se tornó en bronca.

La primera en intervenir fue la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, que anunció ante el Pleno la abstención de su grupo (una posición que ya se conocía). La diputada pidió una agenda social para el nuevo Gobierno de coalición, el respeto a la denominada agenda vasca y defendió el derecho de autodeterminación. "Ustedes y su Gobierno son la última oportunidad del Estado para demostrar que es posible resolver democráticamente la cuestión nacional catalana, vasca y gallega", advirtió.

Desde el primer momento en que subió a la tribuna, las bancadas de PP, Vox y Ciudadanos profirieron insultos contra la portavoz de Bildu (el secretario tercero de la Mesa, Adolfo Suárez Illana, del PP, dio la espalda a la diputada durante su intervención). 

Aizpurua criticó el discurso de Felipe VI el 3 de octubre de 2017, tras la consulta soberanista del 1-O, y calificó la intervención del monarca de "autoritaria". Desde el PP, Vox y Cs trataron de boicotear el discurso de la portavoz vasca (se llegaron a escuchar gritos de "asesinos") y Pablo Casado (PP) y Edmundo Bal (Cs) pidieron a la presidenta del Congreso que forzase a la diputada a rectificar y que retirase sus palabras del orden del día.

"Hubo otras épocas donde no se permitían las criticas al Gobierno o a otras instituciones del Estado; por suerte, esas épocas han pasado", aseguró Meritxell Batet, recordando que su deber es el de garantizar la libertad de expresión en la Cámara Baja.

Tono bronco

A partir de ese momento, el tono bronco continuó y contagió al resto de intervenciones, las del Grupo Mixto. Los portavoces de la CUP, Navarra Suma y Foro Asturias continuaron el debate anunciando las tres formaciones políticas su voto en contra en la investidura.

Mireia Vehí (CUP) advirtió de que el pacto entre el PSOE y ERC no tendría recorrido "si no se incluye el derecho de autodeterminación", y también le aconsejó sobre el peligro de "banalizar" a la extrema derecha: "No nos metan en el mismo saco", dijo en referencia a las declaraciones de Sánchez el sábado, que recordó que la formación catalana votaría lo mismo que Vox.

El portavoz de Navarra Suma, Sergio Sayas, siguió con un tono muy bronco y acusó al candidato de tener una respuesta "acomplejada, arrodillada y sumisa" ante partidos como Bildu: "Hace falta tener tragaderas para ser investido con sus votos después de lo que hemos oído", en referencia a las críticas al discurso del rey.

Desde Foro Asturias se justificó el voto en contra en base a la "política económica" recogida en el programa del Gobierno de coalición. "La necesidad de trabajo es la principal prioridad. Asturias es otra razón para que Foro vote en contra; su gobierno nos condenará al fracaso por su ecologismo fundamentalista", afirmó Isidro Martínez Oblanca

Sánchez reivindica la "coalición progresista" frente a la "coalición del apocalipsis" de PP, Vox y Ciudadanos

Cerró el debate la portavoz del PSOE, Adriana Lastra, vertiendo duras críticas contra la actitud de las tres derechas -"la anti España son ustedes", llegó a decir- y, a la vez, agradeciendo los apoyos cosechados de otros grupos que harán posible la investidura del candidato socialista el próximo martes.

Sánchez subió a la tribuna para agradecer el trabajo de su portavoz, una de las artífices de los acuerdos alcanzados para la investidura, y también quiso hacer un reconocimiento a su partido. Acabó haciendo una arenga a la "esperanza" que representa el nuevo Gobierno, defendiendo una "coalición progresista" frente a la "coalición de la apocalipsis".