La disputa entre PP y Vox aboca a Extremadura y Aragón a unas elecciones anticipadas
María Guardiola no tendrá apoyos para tener nuevos presupuestos y eso emplaza a nuevas elecciones, que previsiblemente convocaría el martes.
Vox, tanto en Aragón como en Extremadura, no ha dado síntomas de querer alcanzar acuerdos y aspira a robar protagonismo en las urnas ahora que las encuestas le sitúan al alza.

Madrid--Actualizado a
Las elecciones previstas para Andalucía y Castilla y León podrían ir acompañadas de comicios en Extremadura y Aragón, donde cada vez parece más plausible la convocatoria electoral tras los desencuentros entre PP y Vox para pactar presupuestos autonómicos. Además, el PSOE, el tercer agente con capacidad en esta contienda, no ha revelado ninguna intención de desbloquear la gobernabilidad de sus rivales políticos. Esto deja a las dos autonomías congeladas.
La relación entre las formaciones de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se ha deteriorado a la misma velocidad que las encuestas mejoraban unos hipotéticos resultados de la extrema derecha en las urnas. Tras el último CIS, que advierte del trasvase de un millón de votantes desde PP a Vox, el desentendimiento ha sido evidente. No solo en el Congreso de los Diputados, también en las comunidades autónomas donde se precisan acuerdos. Hace unos meses, pactar presupuestos era un camino natural, como pasó en País Valencià, Región de Murcia y Balears, pero el conflicto abierto ha cerrado esas puertas.
Desde Génova aseguran que sus líderes autonómicos tendrán "autonomía plena" para elegir sus fechas y adelantos electorales, que podrían todos coincidir en un superdomingo. "Si Vox quiere elecciones, que tumbe los Presupuestos", retan a la extrema derecha. En cualquier caso, el equipo de Feijóo aprovechan que Guardiola y Azcón pongan sobre la mesa unas elecciones anticipadas para contraponer el escenario frente a Sánchez continuamente, con las cuentas prorrogadas desde 2023.
Sea cual sea el desenlace, parece que tanto PP como Vox viven esperanzados el próximo ciclo electoral. Los populares, fieles a las encuestas y los comicios de 2023, parece que gobernarán y solo tendrán que corroborar si en solitario o con Vox. Y en Vox, optimistas tras los sondeos para las elecciones generales, creen que están en el momento adecuado para arrebatar protagonismo al PP.
Extremadura, al borde de las elecciones
María Guardiola, presidenta extremeña, adelantó hace unos meses que su gobierno no prorrogaría por segundo año consecutivo los Presupuestos, y este jueves la oposición ya dejó claro que nadie participaría de ellos. En 2024, el proyecto de las cuentas autonómicas no sobrevivió al proceso de enmiendas y este curso nada indica que vaya a haber un final distinto. El próximo martes se votarán las enmiendas a la totalidad que han tramitado PSOE, Vox y Unidas por Extremadura, el primer momento crítico de la legislatura. La extrema derecha mantiene su negativa bajo un pretexto: que el PP no negocie con el PSOE, pero a la vez, tampoco parecen predispuestos a acordar nada con Guardiola: "Son ustedes como la Vaca Flora. No quieren pactar conmigo, pero no quieren que pacte con otros", sostenía la presidenta durante el pleno de este jueves. Y Vox, a través de su portavoz Fernández Calle, respondía: "Está negociando el futuro de Extremadura con quien está sentado en el banquillo por enchufar al hermano del presidente del Gobierno", argumentaban en alusión al PSOE. Por su parte, los socialistas, con Miguel Ángel Gallardo a la cabeza, daban a entender su negativa para alcanzar acuerdos, algo que aboca a Extremadura a las elecciones si Guardiola mantiene su palabra de no gobernar con presupuestos prorrogados en dos ocasiones.
"Este proyecto de Presupuestos era para llevarnos a elecciones", analiza Irene de Miguel, portavoz del grupo de Unidas por Extremadura. "Guardiola es un peón de Feijóo y está deseando tener mayoría absoluta para gobernar. En el mismo momento que nos sentamos a negociar nos hablaron de elecciones", aseguran a Público. Las últimas encuestas han dado cierta ventaja a Guardiola y una caída del PSOE, con los líderes del partido inmersos en el caso del hermano de Pedro Sánchez. En 2023 el bipartidismo empató a 28 escaños y fue Vox, con un diputado más que Unidas por Extremadura, quien desequilibró la balanza que ahora vuelve a estar en disputa.
En conversaciones con este periódico, fuentes del equipo de María Guardiola no mostraban su disgusto ante un adelanto electoral, aunque querían escenificarlo con una imagen en el Pleno de todas las formaciones de la oposición bloqueando sus Presupuestos. Además, la presidenta tenía en la cabeza reformar el Reglamento del Pleno de Extremadura, que reza que "en caso de disolución anticipada", la nueva legislatura "durará hasta el término natural de la legislatura originaria". Aunque el Estatuto de Autonomía sí permite poner el contador a cero, la presidenta quería tener todas las garantías de que si hay elecciones, el gobierno que se forme durará cuatro años. Sin embargo, con 29 votos a favor y 34 en contra, la propuesta fue votada este jueves y no salió adelante. Se da la situación de que convocar en 2026 podría significar nuevas elecciones en 2027, al estar en discordancia el Reglamento y el Estatuto de Autonomía. La presidenta tendrá que optar por un camino y, si se decanta por intentar que el próximo gobierno dure cuatro años, contar con garantías judiciales.
Aragón, estancamiento pero expectación
En Aragón, los encontronazos públicos entre PP y Vox deja un escenario parecido, aunque aún está unos pasos por detrás de Extremadura. Las fuerzas parlamentarias aún no se habían sentado ni a negociar, porque el presidente Jorge Azcón prefiere que primero se apruebe el techo de gasto en el Consejo de Política Fiscal del Ministerio de Hacienda, y las relaciones ya están muertas. Primero, Azcón pidió el cese de un asesor de Vox por publicar mensajes nazis en sus redes sociales, y la formación ultra, pese a cesarlo, emitió un comunicado en el que daba por rotas las negociaciones para unos Presupuestos en 2025. "Estamos perplejos de que pretendan condicionar las negociaciones con un asesor", aseguran desde el equipo del presidente aragonés.
Las relaciones dinamitadas con Vox dirigen automáticamente el foco hacia el PSOE de la región, liderado ahora por la ministra Pilar Alegría. "El PSOE está muy feliz haciendo la pinza con Vox", consideran en el Gobierno de Azcón. Los socialistas, por su parte, reconocen que no ha habido contactos con el PP para trazar acuerdos presupuestarios, pero ven en todo este conflicto abierto entre las derechas una "escenificación", dado que las dos formaciones sí están muy cerca de un acuerdo para los presupuestos municipales en Zaragoza.
El Gobierno de Azcón prefiere no adelantar movimientos y ve muy temprano hablar de adelanto electoral, puesto que primero quieren llevar al Pleno un proyecto presupuestario. En cualquier caso, el Estatuto de Autonomía aragonés pondría el contador a cero y, tras nuevas elecciones, habría cuatro años de nueva legislatura.

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