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Discrepancias en el Ejecutivo La distensión llega al seno del Gobierno de coalición, que encauza los temas más polémicos

Hay acercamientos en el anteproyecto de la ley de vivienda; Sánchez compartirá acto con Irene Montero el 8-M y se trabaja para un acuerdo en la denominada ley 'trans'; y hay consenso para abordar en breve la reforma laboral.

Sánchez e Iglesias presentan las claves de los PGE
Imágenes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, durante la presentación de los Presupuestos Generales del Estado. (Fuente: Moncloa).

Tras unas semanas donde parecía que el Gobierno de coalición estaba a punto de dinamitar, los últimos días parecen haber reconducido la situación y que se ha entrado en un periodo de distensión interna entre los dos partidos que conforman el Ejecutivo.

Las grandes diferencias, que parecían irreconciliables, parecen haberse encauzado y, aunque persisten planteamientos distintos en temas muy importantes, hay posicionamientos más conciliadores por ambas partes que, además, también muestran una clara voluntad de entenderse.

Así, en el tema de la ley de vivienda, la aprobación de la ley 'trans' o las disputas en temas de igualdad o de cómo afrontar la reforma laboral, ha habido cesiones y algunos acercamientos de posturas por ambas partes.

Aunque nada se ha sabido del anunciado encuentro entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias -confirmado por ambas partes que se iba a celebrar esta semana, pero nada ha trascendido sobre el mismo y si se ha celebrado o no- algo ha cambiado y el clima gubernamental es otro: las declaraciones son más medidas por ambas partes, se evita confrontar con opiniones contrarias, se habla permanentemente de buscar consenso y se reafirman en que ninguna de las partes quiere romper el Gobierno de coalición.

La negociación de la ley de Vivienda es el foro donde más se ha notado esa distensión; quizá porque ha sido uno de los elementos de mayor confrontación de las últimas semanas. Si hace unos días las negociaciones estaban bloqueadas y el foco se centraba en que Unidas Podemos denunciaba un incumplimiento "intolerable" del acuerdo de coalición, el encuentro mantenido el pasado jueves entre ambas partes ha deshecho un nudo que parecía enquistado.

Las discrepancias en materia de regulación de alquileres siguen existiendo, y continúa amenazando con que las conversaciones se salden finalmente sin acuerdo, pero el tono y las previsiones son distintas. El PSOE y Unidas Podemos han avanzado en un acuerdo para llevar la prohibición de los desahucios vigente durante el estado de alarma a la futura norma y, aunque no hay un pacto definitivo, el último encuentro resultó constructivo para ambas partes.

Hace solo una semana, Unidas Podemos, varios grupos parlamentarios, sindicatos y colectivos en defensa del derecho a la Vivienda advertían a Ábalos desde el Congreso que habría movilizaciones si no se regulaban los alquileres en los términos suscritos en el acuerdo de coalición. Tras la última reunión, y aunque la desconfianza en esta materia persiste, el futuro de la norma parece más encauzado.

"Estoy convencida de que vamos a llegar a un acuerdo. No contemplo que pueda haber un incumplimiento por parte del PSOE, que viene de una herencia del bipartidismo en la que se prometía una cosa en campaña y luego se hacía la contraria; eso, en política, ya no se puede hacer", manifestó el viernes la secretaria de Estado para la Agenda 2030, Ione Belarra. Eso sí, precisó que algunos miembros socialistas cumplirían el acuerdo "arrastrando los pies, porque hemos visto a ministros del PSOE que no están de acuerdo con esta medida, pero le debemos lealtad a la ciudadanía y al acuerdo de Gobierno".

Unidas Podemos dice que tiene pleno convencimiento de que se llegará a un acuerdo con el PSOE en la ley de vivienda

En materia de Igualdad y tras las controversias internas por la denominada 'ley trans', también parece reconducirse la situación. La ley no saldrá antes del 8M como pretendía la ministra de Igualdad, Irene Montero; pero si hay el compromiso de que puede llegar al Consejo de Ministros en menos de un mes. Según fuentes consultadas, se está trabajando para que sea con un planteamiento que recoja tanto los postulados que defiende Montero, como las garantías que quiere Carmen Calvo que estén en la futura ley.

Otro dato que puede llamar la atención es el hecho de que el acto institucional central del 8-M sea protagonizado conjuntamente entre la ministra de Igualdad, Irene Montero; con el presiente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Y otro gran tema de controversia habitual entre los dos socios de Gobierno, como es la derogación de la reforma laboral del PP, parece que se va a encauzar ya definitivamente y se espera que las distintas mesas de dialogo social entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales se van a poner en funcionamiento en breve.

Hasta la vicepresidenta de Asuntos Económicos del Gobierno, Nadie Calviño, ha admitido en sus últimas declaraciones que hay que abordar la reforma laboral, siempre que se busque el acuerdo entre sindicatos y empresarios, no pidiendo ya dilatar la negociación como hacía hace tan solo unos meses.

Bajar los decibelios

Fuentes socialistas consultadas por Público admiten que las aguas están volviendo a su cauce y creen que, aunque sigue habiendo diferencias y saldrán otras disputas nuevas, era necesario bajar la impresión que se estaba dando el Gobierno a la ciudadanía de división y enfrentamiento.

Dichas fuentes mantienen, además, que pese a las controversias internas y públicas, el Gobierno está funcionando razonablemente y no se contemplan en modo alguno ningún peligro de ruptura en el Gobierno de coalición.

Sánchez ya dejó caer que no estaba cómodo con las discrepancias públicas constantes en el seno del Gobierno de coalición y dijo que le gustaría que se bajaran los decibelios. Parece que, de momento, lo ha conseguido.

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