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Expertos en sectas advierten sobre el "potencial elevado" de Qanon para "radicalizar" a sus seguidores en España

El grupo ultraderechista fundado en Estados Unidos ha conseguido expandir su mensaje al calor de la crisis del coronavirus. Representantes de asociaciones que trabajan en el ámbito sectario alertan del riesgo que suponen para la democracia.

Manifestante con cartel de Qanon
Un hombre sostiene un cartel de Qanon en un mitin de Donald Trump. Patrick T. Fallon / REUTERS

El apocalipsis siempre está cerca en el mundo de Qanon. El grupo ultraderechista fundado en Estados Unidos suele observar hechos que supuestamente encaminan a la humanidad hacia algo grande que nunca termina de llegar. Siempre hay una fecha próxima, un evento por concretarse, una señal esperada... en sus grupos españoles de Telegram hay ya más de 4.000 personas atentas a ese enigmático "algo".  

"Qanon es una secta digital que funciona a través de todas las plataformas existentes. Con tema COVID-19 inflamaron su discurso, y con las las últimas actuaciones en Estados Unidos ha quedad aún más en evidencia su funcionamiento", señala a Público el psicólogo Miguel Perlado, supervisor clínico de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP).

Este experto en sectas ha notado en su consulta un incremento de casos "de la órbita que pulula en torno a discursos antisistemas, conspiracionistas, mezclados con los antivacunas y la extrema derecha". En otras palabras, el mismo cocktail que emplea Qanon para difundir sus teorías y tratar de ganar adeptos. "Con una alta probabilidad, en nuestro país reunimos las condiciones para que esto vaya inflamándose", afirma Perlado.

En base a su experiencia, este psicólogo advierte que Qanon "es un virus mental con una alta tasa de propagación en un momento como este". "Tal como estamos viendo en Estados Unidos, suponen un riesgo para la estabilidad y la democracia, sobre todo porque tienen un potencial bastante elevado para radicalizar y puede dar lugar a actuaciones explosivas".

Juantxo Domínguez, presidente de la Red de Prevención Sectaria (RedUNE), coincide en señalar los peligros que implica este grupo. "A mediados del año pasado nos llegaron consultas de personas que tenían a familiares estudiando en el exterior, y que alucinaban a colores con algo que no sabían por dónde iba", relata.

Entramado en redes

Qanon España funciona principalmente a través de varios grupos o canales de Telegram, uno de los cuales se denomina "Soldados Digitales" y, a diferencia del resto, para ingresar se requiere la aprobación previa de sus administradores. "La extrema derecha sabe que puede tirar por aquí. Hay un amplio abanico de gente que por inseguridades que genera la pandemia son proclives a seguirles", alerta Domínguez.

El veterano bloguero Marcelino Madrigal relató hace pocos días en Twitter que  Qanon cuenta con un amplio número de vías para difundir sus mensajes en las redes sociales. En total, localizó cerca 200 canales de ese tipo en Telegram.

En el caso de España, Madrigal detectó que la mayoría de grupos "engloban un montón de mensajes" que no tratan únicamente "sobre las teorías de conspiración de Qanon", sino que van más allá en sus contenidos y "se sitúa dentro del movimiento alt-right" o derecha alternativa.

"El tema no es que ellos consigan adeptos para una creencia –continúa Madrigal–: aquí se trata de lo que ellos denominan como una 'batalla cultural', y las redes son el campo de batalla", señala. En ese sentido, sus promotores "van adaptando el mensaje al momento". Las vacunas, el coronavirus y Trump están hoy en la cartera de argumentos.  

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