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GESTIÓN DE LA PANDEMIA

Las familias de diez ancianos fallecidos por la covid culpan a las residencias de opacidad y falta de protocolo

Han comparecido este martes en el marco de la querella del colectivo Marea de Residencias contra Isabel Díaz Ayuso, los consejeros de Sanidad y de Interior, y los directores de seis residencias madrileñas, que serán los siguientes en declarar ante la jueza.

Esther Deibe
Esther Deibe, en medio, en los juzgados de Plaza de Castilla, este martes, antes de declarar ante la jueza.  PÚBLICO

La jueza Belén Sánchez, del Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid, ha escuchado este martes a los familiares de diez ancianos fallecidos durante la primera ola de la pandemia en seis residencias de la Comunidad de Madrid. Estas personas han declarado como querellantes por los presuntos delitos de homicidio imprudente, lesiones, omisión del deber de socorro, prevaricación y trato degradante, en el marco de una querella impulsada por el colectivo Marea de Residencias.

La querella se dirige contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso; el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero; el consejero de Interior, Enrique López; y los directores de los geriátricos, por su presunta "negligente gestión". Los geriátricos señalados son los de Manoteras, Aralia Isabel La Católica, Aralia Ensanche de Vallecas, el centro integrado municipal Margarita Retuerto, Ballesol Pasillo Verde y DomusVi Mirasierra.

Esther Deibe le ha explicado a la jueza, este martes, cómo fueron los días previos a la muerte de su madre, de 75 años, que llevaba cuatro en la Residencia Margarita Retuerto, de titularidad municipal pero de gestión privada. Deibe se queja de las medidas seguidas en ese centro. Denuncia que "no se respetaron las medidas de aislamiento para los mayores". "Todos los días que la llamaba estaba en el salón de la residencia, junto con el resto de ancianos. Me extrañó, porque yo trabajo en un residencia y desde el principio del Estado de Alarma, a los residentes se les confinó en sus habitaciones para evitar contagios", cuenta a Público.

También denuncia la "opacidad" en cuanto a la información. "En ningún momento me dijeron que mi madre estaba contagiada, me lo negaron en redondo. El 11 de marzo, cuando la llamé, ya la encontré rara, no podía hablar y no me reconocía, y me dijeron que estaba bien, que habría tenido un bajón". Los siguientes días no me dieron información, la opacidad fue la norma; hasta que el 17 me dicen que se la han llevado al Hospital de la Princesa". Fue en el centro hospitalario cuando le informaron a Esther de que su madre estaba contagiada por la covid. "Por su edad y por sus problemas médicos, no era candidata a la UCI, y murió al cabo de los días", lamenta esta mujer.

La agonía de la madre de Esther Deibe fue larga. Falleció el 31 de marzo, tras 14 días en planta en el Hospital de La Princesa, sin un respirador que aliviara su padecimiento. "Me dijeron que no merecía la pena, que no era candidata por su edad y por su déficit cognitivo", recalca Esther. 

El resto de afectados han relatado la soledad y la agonía en la que murieron sus seres queridos, algunos en las residencias y otros ya en los hospitales. El eje central de sus relatos ha sido la opacidad y la falta de medidas adecuadas en los centros donde vivían sus mayores. "No había ningún protocolo salvo el de ocultar lo que estaba pasando, mientras los ancianos enfermaban y morían", dice Esther. El siguiente paso de la jueza será llamar a declarar a los directores de esas seis residencias denunciadas. 

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