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Filomena Madrid Casado y Arrimadas arropan a sus líderes madrileños tras la caótica gestión del temporal

"La Comunidad de Madrid, preparada ante la previsión de fuertes nevadas", escribía Ignacio Aguado el 5 de enero. "Madrid está preparado para los 20 centímetros de nieve", aseguró, por su parte, el acalde José Luis Martínez-Almeida el día 7.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto al presidente del PP, Pablo Casado (d), en su visita este martes al centro de coordinación de emergencias de Madrid 112.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto al presidente del PP, Pablo Casado (d), en su visita este martes al centro de coordinación de emergencias de Madrid 112. Comunidad de Madrid / EFE

marta monforte

El impacto de Filomena en la región de Madrid pilló desprevenido a los gobiernos autonómico y municipal —ambas administraciones están controladas por una coalición entre Partido Popular y Ciudadanos— que durante los días anteriores a la llegada del temporal presumía de tener la situación bajo control.  "La Comunidad de Madrid, preparada ante la previsión de fuertes nevadas", escribía el vicepresidente Ignacio Aguado el pasado 5 de enero. "Madrid está preparado para los 20 centímetros de nieve", aseguró, por su parte, el acalde José Luis Martínez-Almeida, el pasado día 7 de enero.

Sin embargo, las previsiones de las autoridades se vieron superadas pocas horas después de que comenzaran las nevadas y cayeran las temperaturas. El viernes, el día después de las declaraciones de Almeida, comenzó a nevar con fuerza en la capital y en el resto de municipios madrileños durante 30 horas seguidas. Los 350.000 kilos de sal y 75.000 litros de salmuera del gobierno municipal demostraron ser insuficientes. Las 57 maquinas quitanieves y las 2 turbofresadoras prometidas por Aguado también. Filomena no solo llegó con fuerza, sino que arrasó.

Vista del Paseo de la Castellana de Madrid, este sábado, cubierta de nieve tras el paso de la borrasca Filomena. EFE/Ballesteros

Ocurrió de igual modo con la movilidad en las calles y carreteras. Se generaron extensos atascos en la M-40, con los conductores sin poder salir de sus vehículos. En algunos casos, durante más de 15 horas. Los conductores de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) tuvieran que improvisar rutas para esquivar el colapso y el sábado dejaron de dar servicio. Madrid era intransitable.

Tanto la presidenta como el vicepresidente Aguado tuvieron que pedir el domingo a los ciudadanos que limpiasen ellos mismos la nieve de sus barrios ante la falta de medios públicos. "Estamos viendo imágenes de guerras de bolas, de gente esquiando... y nosotros lo que queremos pedirle a toda esa gente y a todos los ciudadanos que tengan fuerzas, que se encuentren bien, que nos ayuden a retirar toda la nieve posible", pidió Ayuso. Por su parte, el consistorio madrileño situó 21 puntos de distribución gratuita de sal para impedir que se formaran placas de hielo, pero lo hizo con la ciudad intransitable y con tan solo un punto de recogida por barrio. Únicamente el metro funcionaba.

Casado presume de la "acertada" gestión de Ayuso

Pese al caos generado, tanto el líder del PP, Pablo Casado, como la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, han acudido al 'rescate' de sus líderes madrileños este martes. Casado ha acompañado a la presienta Isabel Díaz Ayuso en su visita a la sede de los Servicios de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid. Arrimadas ha visitado la Nevera, el pabellón deportivo situado en el instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, junto a al vicealcaldesa Begoña Villacís.

Casado ha calificado la gestión de Ayuso de "muy acertada", pese a que durante las primeras horas de la nevada —y después de que 1.300 personas se quedaran atrapadas en las carreteras—, no hizo ninguna declaración pública, ni si quiera en redes. Sin embargo, para el líder de la oposición, Ayuso cumplió. "Con transparencia, cercanía y eficacia", ha asegurado. La jefa del Ejecutivo autonómico reconoció que todas las administraciones se habían visto "sobrepasadas en un momento" porque a pesar de que las predicciones decían que se iban a tener unos niveles de nieve, al final el resultado se "triplicó". 

Tanto es así que la Comunidad de Madrid ha tenido que cancelar las clases presenciales hasta el próximo día 18 de enero. "Es necesario arreglar desperfectos y garantizar una vuelta segura a las aulas tras el temporal de nieve y frío", aseguró la presidenta madrileña en su cuenta de Twitter.

El líder del Partido Popular ha hecho hincapié en que el Gobierno madrileño envió por escrito una carta a los Ayuntamientos de la región el pasado cuatro de diciembre "pidiendo que hicieran un acopio de sal" y un mes después "recomendaron incrementar los suministros de combustible" porque "las previsiones meteorológicas iban empeorando". "Aun así", ha insistido, "nunca llegaron a lo que ha acabado sucediendo" porque "las previsiones se han duplicado".

PP y Cs piden que se declare zona "catastrófica"

Arrimadas ha reclamado la declaración de zona catastrófica en toda la región este martes. Pese a que son las administraciones municipales las que oficialmente deben solicitar la declaración, el grupo parlamentario de Ciudadanos ha registrado una proposición no de ley (PNL) en el Congreso para instar al Gobierno a hacer lo propio para la reconstrucción de los desperfectos y la concesión de ayudas a los afectados. "Le pido al Gobierno que se olvide de que en Madrid no gobierna el PSOE, que se centre con objetividad en los daños irreparables que ha supuesto este temporal", ha solicitado la líder de Cs.

Dicha ley enumera una serie de medidas que se pueden adoptar en ese caso, como ayudas económicas por los daños sufridos en viviendas y en explotaciones agrícolas y ganaderas, ayudas a comercios y negocios afectados, subvenciones por daños en infraestructuras, líneas de crédito subvencionadas, beneficios fiscales y medidas de apoyo en el ámbito laboral y en las cotizaciones a la Seguridad Social, entre otras, informa Europa Press.

Por su parte, Casado ha asegurado que apoyará a los alcaldes que pidan la declaración de zona catastrófica, cuya aprobación depende directamente del Consejo de Ministros. El Gobierno todavía no ha tomado una decisión al respecto, ya que acaba de comenzar a analizar los daños personales y de bienes para determinar si es necesario aprobar la medida.

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