GESI, la empresa subcontratada para gestionar los cribados de cáncer en Andalucía, sostiene que no se encarga de comunicar con las pacientes
La firma sevillana ha estado al cargo del programa de detección precoz desde 2015, tanto con Indra como con NTT Data, los dos últimos adjudicatarios del mantenimiento informático del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
"Desconozco cómo el SAS gestiona las notificaciones, son ellos los que deben explicarlo", asegura a ‘Público’ la directora general de GESI.

-Actualizado a
NTT Data, filial española de la multinacional japonesa del mismo nombre, subcontrató a la empresa sevillana Gestión y Ejecución de Sistemas de Información SL (GESI) cuando el Servicio Andaluz de Salud (SAS) le adjudicó en 2021 el servicio de mantenimiento de sus sistemas de información asistenciales a medida, según ha podido saber Público. La Junta de Andalucía no había informado hasta ahora del nombre de la empresa subcontratada. El contrato entre NTT Data y GESI se firmó inicialmente por dos años y un importe de 18,5 millones de euros. En enero de 2024 se prorrogó por tres años y otros 27,74 millones.
Especializada en software sanitario, GESI se encargaba ya con el anterior adjudicatario, Indra, del GSIR, el sistema de información radiológico que luego se convirtió en el Programa de Diagnóstico por Imagen (PDI) del Servicio Andaluz de Salud. El PDI incluye el programa de detección precoz de cáncer de mama ahora en el centro de la polémica. GESI se encarga "desde la gestión y cita de la población diana hasta la gestión de los resultados del proceso", según figura en su página web.
Sin embargo, la empresa sevillana niega haber tenido nunca la responsabilidad de notificar a los pacientes. Ni cuando la subcontrataba Indra –desde 2015 hasta 2021– ni a partir del momento en que se hizo cargo del contrato NTT Data.
"La aplicación [desarrollada por GESI] gestiona el flujo de información dentro del circuito, el flujo de trabajo del cribado, pero no emite notificaciones ni comunica el resultado a los pacientes", detalla a Público la directora general de la empresa sevillana, Esther Carnerero Martín. El resultado de cada mamografía se comunica a los médicos o administrativos del SAS, que son los usuarios de esta herramienta informática. Cuando se le pregunta a la directora general de GESI por qué se dejó de informar de los diagnósticos dudosos a las mujeres, remite al Servicio Andaluz de Salud. "Desconozco cómo el SAS lo gestiona internamente, son ellos los que deben explicarlo", resume.
En el mismo sentido se ha pronunciado también, a preguntas de este periódico, NTT Data. Aunque "mantiene y evoluciona desde el año 2022 la mayoría de las aplicaciones del sistema Diraya ["el programa de historias clínicas del SAS]", la multinacional no es "usuaria" del sistema de información. "Por tanto, no está entre nuestras obligaciones avisar a los pacientes del seguimiento de sus pruebas", concluye.
El SAS encomendó a GESI el desarrollo de la aplicación para gestionar los cribados en 2015, el sistema comenzó a implementarse en 2018 y se encuentra operativo al 100% desde abril de 2023, detallaba Esther Carnerero en una entrevista publicada por el Diario de Sevilla en junio de 2023. GESI, no obstante, empezó mucho antes a trabajar para el SAS, hace 25 años.
En esa entrevista, Carnerero explicaba que el software del programa de cribado de cáncer de mama que mantiene bajo subcontrata con NTT Data ha conseguido "una gestión más eficiente de los tiempos del proceso […], desde los tiempos de cita para hacer la mamografía hasta la obtención de un diagnóstico, pasando por la interpretación de los estudios".
También aseguraba que la nueva aplicación ha facilitado el acceso de los médicos a las herramientas y la información que necesitan, también ha "automatizado muchas tareas", aumentando su productividad: "Ha reducido el tiempo de interpretación de la mamografía entre un 50% y un 75%, y el de las pruebas adicionales, un 50%". Sin embargo, hay 2.137 mujeres con diagnóstico dudoso tras una primera mamografía que no fueron notificadas, la mayoría pacientes del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el mayor de Andalucía. La eficacia general del nuevo sistema tampoco se puede verificar: desde 2018 la Junta de Andalucía no publica las listas de espera de pruebas diagnósticas. Entonces había 3.512 mujeres aguardando por una mamografía, y el tiempo medio de respuesta era de 30 días.
¿Problema informático o de falta de personal?
Fuentes del Gobierno andaluz explicaron a Público que se dejó de enviar la carta informando del resultado dudoso por "indicación técnica y del protocolo de 2011", un documento llamado proceso asistencial integrado cáncer de mama. "Los hospitales informaban telefónicamente de la segunda cita –cuando hay un hallazgo probablemente benigno, pero no concluyente– hay que repetir la prueba a los seis meses y en el Virgen del Rocío apuraban hasta el último momento para llamar", añaden.
A su vez, esa demora en llamar la relacionan con el exceso de carga de trabajo. Derivada de la pérdida de plantillas, no sólo en el hospital sevillano, sino también en el resto de la sanidad pública andaluza. Las mareas, los sindicatos y los profesionales cargan contra los recortes acumulados en los sucesivos presupuestos: 19.000 millones de euros, informa Raúl Bocanegra. Como resultado de la tijera aplicada entre 2010 y 2020, se perdieron 9.000 profesionales, aumentó la precariedad y la temporalidad de las plantillas y se redujeron los recursos instrumentales y las actividades asistenciales.
Además, el sindicato de técnicos sanitarios (Tecnos) ha revelado también la existencia de problemas con los sistemas informáticos. "Junto con la falta de radiólogos, la digitalización del proceso de seguimiento produjo el colapso de la nube donde se alojan los informes técnicos", describe. Unos problemas que empezaron a detectarse en abril y mayo pasado.
Como una suerte de reconocimiento tácito de la falta de trabajadores, la Junta de Andalucía ha anunciado un plan para contratar de 119 nuevos profesionales –65 facultativos especialistas en radiodiagnóstico, 20 enfermeros, 18 técnicos especialistas en radiodiagnóstico y otros 16 técnicos– , mientras el Defensor del Pueblo ha pedido información "precisa" para saber si los fallos en la comunicación a estas mujeres "responden a un protocolo, a instrucciones internas o a otro tipo de criterios" y "si se aplica en todo el sistema sanitario público o sólo en algunos centros y cuántas mujeres se han visto afectadas".
Fundada en 1995, GESI tiene como directora general a Esther Carnerero, ingeniera informática que trabajó en el Hospital Virgen del Rocío y ocupa puestos directivos en la empresa sevillana desde 2014. En 2023, compró el 20% de las acciones de GESI, convirtiéndose en su principal accionista, según hizo público la propia firma. Con una plantilla de una decena de trabajadores, facturó casi 663.000 euros en 2024, según consta en las cuentas que ha depositado en el Registro mercantil. Pero acumula pérdidas de 137.987 euros desde 2021.
Cuando el Servicio Andaluz de Salud convocó el concurso para cubrir el mantenimiento de sus múltiples aplicaciones informáticas, tanto Indra, que lo llevaba a cabo en ese momento, como NTT Data, presentaron a GESI, el encargado de los cribados desde hacía años, como subcontratista. Lo que cambió en 2021 fue el adjudicatario del contrato, pero no la empresa al frente del programa de detección precoz del cáncer de mama.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.