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Los grupos dejan solo al PP en su queja sobre el cambio del Consejo de Ministros y la califican de "ruido"

Los partidos se abren a estudiar la propuesta de los de Pablo Casado para llevar el control al Gobierno a los miércoles por la tarde para que no se solape con las reuniones del Consejo de Ministros, pero creen que la protesta de los conservadores viene de su temor a que el Ejecutivo marque la agenda mediática con sus anuncios.

El líder del PP, Pablo Casado, y la portavoz, Cayetana Álvarez de Toledo, en el Congreso /EFE

"No es una cuestión técnica sobre el tiempo que tenemos los grupos para hacer preguntas parlamentarias al Gobierno, sino el temor a quedarse fuera de la agenda mediática. Es ruido". Así califica un diputado del Congreso la propuesta realizada por el PP para llevar las sesiones de control al Ejecutivo a los miércoles por la tarde.

Los de Pablo Casado han planteado una reordenación de los Plenos a raíz de la decisión de Pedro Sánchez de llevar los Consejos de Ministros, que antes se celebraba los viernes, a los martes. En Alemania, por ejemplo, la reunión de los ministros tiene lugar los miércoles.

A juicio de los conservadores, este cambio en el calendario afecta a la actividad del Congreso, sobre todo a la hora de que los grupos formulen preguntas al Ejecutivo en las sesiones de control.

En el PP argumentan que si el Consejo se celebra los martes por la mañana y la sesión de control 24 horas después, los grupos no tendrán apenas tiempo para formular preguntas al Gobierno y no podrán incluir las cuestiones relativas a las medidas aprobadas en La Moncloa.

La queja de los conservadores va más allá de lo técnico y su portavoz en la Cámara Baja, Cayetana Álvarez de Toledo, aseguró el miércoles que la intención de Sánchez era la de eclipsar los trabajos que se desarrollan en el Parlamento, una postura a la que se sumó Ciudadanos. Es esta segunda crítica a la que el resto de fuerzas políticas le dan más relevancia.

Todos los partidos, incluidos el PSOE y Unidas Podemos, se han mostrado abiertos a estudiar la propuesta del PP, sin embargo la mayoría de estas formaciones consideran que el cambio no afectaría de una forma técnica a los trabajos parlamentarios.

El secretario general del Grupo Socialista en la Cámara Baja, Rafael Simancas, recordó el miércoles que en la actualidad las preguntas se registran el jueves, un día antes de que se celebre el Consejo de Ministros.

Además, para cuestiones urgentes y de la actualidad los grupos pueden registrar nuevas preguntas y modificar las ya registradas los lunes por la tarde, 48 horas antes de la sesión de control al Ejecutivo, y después del Consejo de los viernes.

Una disputa por marcar la agenda y los debates

Sin embargo, el propio Simancas avanzó que esta vía llevaba sin utilizarse más de año y medio (aunque buena parte del 2019 ha estado marcada por el bloqueo político). Desde algunos partidos apuntan a que la crítica del PP responde al temor de que el Gobierno de coalición monopolice la agenda política y deje a la oposición sin espacios relevantes.

Con la anterior dinámica, el Gobierno anunciaba sus medidas los viernes, por lo que corrían cierto riesgo de quedar 'diluidas' durante el fin de semana. Esta situación dejaba margen a la oposición para que marcase la agenda a partir del lunes, ya que los martes la Cámara Baja debate las iniciativas parlamentarias de los grupos (proposiciones de ley, proposiciones no de ley, mociones...).

Con el Consejo de Ministros los martes, serían las medidas del Gobierno las que centrarían los debates durante el resto de la semana

Si el Ejecutivo anuncia sus medidas el martes, defienden fuentes parlamentarias, su capacidad para marcar la agenda política y mediática durante la semana aumenta sustancialmente. En los debates parlamentarios de los Plenos, que se celebran de martes a jueves, serían las reformas salidas de Moncloa las que centrarían la mayoría de los debates.

El PP presentó el miércoles ante la Mesa del Congreso una propuesta para celebrar las reuniones de la Mesa del Congreso y de la Junta de Portavoces los lunes (en la actualidad se suele celebrar los martes, antes del Pleno, precisamente para fijar el orden del día) y las reuniones de las comisiones parlamentarias, los lunes y los martes.

En cuanto al Pleno, ya no comenzaría los martes por la tarde, si no los miércoles; por la mañana se debatirían las iniciativas del Gobierno, y por la tarde tendría lugar la sesión de control. Los jueves irían al Pleno todas las iniciativas de la oposición.

Esto reduciría de tres a dos las jornadas en las que se celebran sesiones plenarias, pero serían bastante más largas. Los grupos estudiarán esta propuesta en una reunión de la Junta de Portavoces que se celebrará la próxima semana.