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El informe de los expertos ya advertía que la presencia de Franco en el Valle es "incongruente"

El decreto ley que prevé aprobar este viernes el Consejo de Ministros no aprobará la conversión del Valle de los Caídos en un memorial a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, sino que se se limitará a solucionar la anomalía que representa que el dictador permanezca enterrado en la Basílica

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La tumba de Franco en la basílica del Valle de los Caidos. AFP/Philippe Desmazes

El informe de la Comisión de Expertos para el futuro del Valle de los Caídos, elaborado en noviembre de 2011, ya advertía de que la presencia en el lugar de los restos de Francisco Franco es "incongruente" con la finalidad original que motivó la construcción del monumento, que era la de acoger a fallecidos durante la Gerra Civil.

Esta consideración será incluida en el Decreto-Ley que tiene aprobar mañana el Consejo de Ministros para iniciar la exhumación de los restos del dictador, según ha informado El Español, y servirá como justificación a la medida. Este argumento viene siendo esgrimido de forma recurrente en las últimas semana por el PSOE como razón para actuar en el Valle de los Caídos y va consonancia con la Proposición No de Ley que presentaron el pasado mes de diciembre, tras conocerse el citado informe de los expertos.

En el citado informe los expertos añadían que la inhumación de Francisco Franco entre los muertos y las víctimas de la Guerra Civil "trastoca el sentido primitivo del memorial".

La Comisión añadía que tampoco había tenido constancia de que éste fuera el objetivo del propio Franco ni de su familia y concluía que el hecho de que los restos continúen allí "dificulta el propósito de hacer del conjunto un lugar para la memoria de las víctimas de la Guerra Civil sin ninguna otra connotación ideológica y política", según reza el texto.

La comisión incluyó el traslado de los restos de Franco en sus recomendaciones, si bien la propuesta fue la única que dividió a los doce expertos que redactaron este documento. Tres de ellos, el consejero de Estado Miguel Gerrero, el magistrado del Tribunal Constitucional Pedro González-Trevijano y el catedrático de historia Feliciano Barrios redactaron un voto discrepante calificando de "impropia" esta posibilidad.

La previsión es que mañana se adopte la fórmula de un decreto ley, que requiere la convalidación del Congreso, y que atañerá exclusivamente a la salida de los restos del dictador del monumento.

Es decir, el viernes el Gobierno no aprobará la conversión del Valle de los Caídos en un memorial a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, como ha venido defendiendo el PSOE y aprobó el Congreso de los Diputados en una proposición no de ley en 2017, con la única abstención de ERC y el PP.

En esa iniciativa parlamentaria (con valor político, pero no vinculante) se aprobó ampliar la Ley de Memoria Histórica y se apostaba por llevar a cabo otras medidas, como la exhumación de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, para sacarlo del altar mayor de la basílica y trasladarlo a un lugar "no preeminente" del templo situado junto a El Escorial, dado que él, a diferencia de Franco, fue ejecutado en el inicio de la Guerra Civil.

El Consejo de Ministros del viernes se limitará a solucionar única y exclusivamente la anomalía que representa, a juicio del Ejecutivo, que el dictador permanezca enterrado en el Valle de los Caídos cuando ni cayó en combate durante la Guerra Civil ni fue represaliado posteriormente, sino que falleció octogenario de muerte natural y reteniendo la jefatura del Estado.