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La ola verde recorre Europa… pero no llega a España

Los partidos ecologistas cosecharon un éxito sin precedentes en las elecciones europeas del pasado domingo: 69 eurodiputados, 19 más que en la legislatura anterior. Pero, ¿por qué la “ola verde” no ha llegado a España?

Los manifestantes participan en una marcha convocada por el movimiento "Fridays For the Future" contra el cambio climático en Madrid./REUTERS

Cada mañana, el alcalde de Ixelles, uno de los municipios de la región de Bruselas, deja la bici atada al poste que tiene reservado enfrente del ayuntamiento. Christos Doulkeridis es alcalde de una de las poblaciones donde los Verdes triunfaron de manera más rotunda en las elecciones europeas del domingo 26 de mayo. El 38,3% de los habitantes de la ciudad votaron a los ecologistas (sumando los votos a los ecologistas francófonos y los flamencos).

Aunque con algo menos éxito que en Ixelles, los partidos verdes avanzan en Europa: consiguieron el 9,18% de los votos y ocuparán 69 escaños de los 751 de la Eurocámara. El éxito se debe sobre todo a los países más ricos del norte. Con Alemania a la cabeza (20,5%), Bélgica, Austria y los países nórdicos han tirado del voto verde. Los ecologistas han superado todas las expectativas y ya se oye hablar de “ola verde” en los medios y entre los que siguen la política europea de cerca.

El número definitivo de diputados verdes en la nueva legislatura puede ser incluso mayor ya que la afiliación definitiva de los eurodiputados a grupos políticos de la cámara no se confirmará hasta el 24 de junio. También hay que tener en cuenta que 11 de los eurodiputados electos adjudicados al grupo parlamentario verde son británicos, con lo que dejarían el hemiciclo cuando se confirme el brexit.

Los líderes verdes están por las nubes. Tanto es así que tras conocerse los resultados de las elecciones el domingo pasado, Sven Giegold, uno de los principales candidatos del partido en Alemania, dijo que ese era un “Sunday for the future” (domingo por el futuro), en referencia a las manifestaciones por el clima de las últimas semanas que han reunido decenas de miles de personas en el país germano, pero también en Bélgica, Países Bajos y Suecia.

Los jóvenes han estado al frente de las manifestaciones… y de los votos el pasado domingo. Un tercio de los alemanes menores de 30 años votaron a los Verdes.

A qué huele una ciudad Verde

El alcalde de Ixelles, un barrio de Bruselas con rango de municipio donde viven más de 80.000 personas, lo tiene claro: las manifestaciones semanales lideradas por los jóvenes han sido clave para el ascenso verde. “La juventud ha mostrado una madurez increíble mientras los adultos muestran a menudo lo contrario: actitudes completamente adolescentes y sorprendentes. Pero no son solo los jóvenes, también hay yayos y yayas y personas muy diversas”, explica Christos Doulkeridis, que habla con calma, y que pone ejemplos relacionados con la mitología griega de vez en cuando. Sabe bien de lo que habla: es miembro del partido Ecolo desde hace más de 30 años y ha ocupado cargos de ministro regional y de presidente del parlamento de la región de Bruselas antes convertirse en alcalde.

"La juventud ha mostrado una madurez increíble mientras los adultos muestran a menudo lo contrario"

Ixelles es conocida en todo el mundo como el lugar de nacimiento de la actriz Audrey Hepburn. Pero en Bruselas, todo el mundo conoce Ixelles por ser una de las zonas de la capital con una población más diversa y por acoger una gran cantidad de bares y restaurantes de moda por los habitantes. Un lugar donde viven estudiantes y jóvenes funcionarios de las instituciones europeas, pero también una importante comunidad de personas de origen congoleño (antigua colonia belga) y de otras nacionalidades, sobre todo de Francia, Italia y España.

Para el alcalde Doulkeridis, la razón está en que cada vez más gente está desarrollando una conciencia climática, aunque apunta que el alto nivel sociocultural de los habitantes de Ixelles ayuda a que se extienda el discurso ecológico. Para Doulkeridis, también es importante que su partido ha intentado hablarle a un público más amplio: “Si haces un discurso que solo entienden tus amigos, no sirve para nada”.

El éxito de las políticas verdes en la localidad radica en la promoción de una estrategia de convivencia, según el alcalde. Algo especialmente delicado en una población en la que casi la mitad es extranjera. “La particularidad de Ixelles es que hables con quien hables hay una voluntad de trabajar y de vivir con los otros. No es una ciudad de guetos, de ‘me quedo con mi grupo y ya’, y eso tenemos que alimentarlo siempre”.

¿En España no somos ecologistas?

En España la situación es bien diferente: el único eurodiputado verde será Ernest Urtasun, de Iniciativa per Catalunya, que integró la confluencia de Unidas Podemos Cambiar Europa. Los dos escaños de Esquerra Republicana y los dos de Junts podrían sumarse al grupo parlamentario de los Verdes pero aún no hay confirmación en ningún sentido. Los grupos parlamentarios tienen hasta el 24 de junio para notificar su composición.

Los politólogos coinciden en que la principal diferencia entre los países mediterráneos, donde los Verdes apenas han conseguido representantes, y los países del norte, es una diferente cultura política. “El cambio climático parece que está más en la agenda política en el oeste y el norte de Europa”, explica Dominic Walsh, analista político del think tank Open Europe.

“La sensibilidad ambiental va en aumento en España, pero para que se instale de forma rotunda, debe ir muy de la mano de cuestiones sociales”

Para Walsh, el voto progresista es una reacción contra el aumento del populismo, optando por partidos sociales y liberales. “En algunos países, la opción es el partido verde. Por ejemplo, en Alemania, el Partido Verde está tomando el centroizquierda. Lo han hecho muy bien en presentarse como lo contrario a los populistas del AfD (ultraderecha)”, explica.

Aunque está de acuerdo con las diferencias entre las culturas políticas de España con otros países del norte, Cristina Monge, politóloga y asesora ejecutiva de Ecodes, una ONG medioambiental, apunta que “para mucha gente los temas ambientales siguen siendo un lujo”.

Como muestra el último eurobarómetro previo a las elecciones europeas, las preocupaciones de los españoles tienen que ver primero con el desempleo juvenil y la economía. La lucha contra el cambio climático y la protección del medioambiente es la sexta de la lista.

“La sensibilidad ambiental va en aumento en España, pero para que se instale de forma rotunda, debe ir muy de la mano de cuestiones sociales”, apunta Monge.

¿Dónde están las papeletas verdes?

Por mucho que lo hayan buscado, en las mesas del 26-M no hubo papeletas de ningún partido verde de ámbito estatal. Equo, el único partido nacional que se define “verde” no se presentó debido a un rifirrafe interno. La razón: un desacuerdo entre los coportavoces del partido, Carmen Molina y Loïc Alejandro, que disentían sobre con qué otro partido confluir para presentarse a las europeas.

Tras el batacazo, Loïc Alejandro explica en declaraciones a Público que aprovechará el período sin apenas elecciones de los próximos años para reorganizar el partido con la implicación de los afiliados del partido.

Aunque reconoce que partidos como el PSOE, Podemos y PACMA han atraído a los que podrían ser sus votantes con políticas ecológicas, Loïc Alejandro defiende que partidos como Equo son necesarios: “Nosotros vamos más allá. Cuestionamos el sistema de producción y de consumo y el mito del crecimiento. Es la diferencia entre el ‘greenwashing’ y la ecología de verdad”.

Antes de coger la bici del aparcamiento para volver a casa, el alcalde ecologista de Ixelles defiende también que los partidos verdes son necesarios: “También podemos decir que no necesitamos partidos socialistas porque lo social ya está integrado, o que los partidos liberales no son necesarios porque las libertades están aseguradas. Necesitamos un partido que priorice la transición ecológica sobre todo lo demás”.

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