Los cinco gráficos sobre Junts y Aliança Catalana que deberían preocupar a Puigdemont
El partido de extrema derecha independentista dio un vuelco a las encuestas en el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (el CIS catalán) empatando a Junts per Catalunya en intención de voto.
Pero el CEO esconde otros datos que son especialmente sensibles para los 'posconvergentes'. Entre ellos, el alto porcentaje de sus propios votantes que escogerían ahora la papeleta de Sílvia Orriols o la atracción que suscita Aliança en un buen número de jóvenes de entre 18 y 34 años.

Madrid-
El último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) —el CIS catalán— barrió de un plumazo las pocas dudas que pudieran quedar acerca del terremoto cada vez más evidente que puede suponer en la política catalana la consolidación del partido de extrema derecha Aliança Catalana. La encuesta le da una estimación de voto similar a la de Junts per Catalunya, con quien empataría a 20 escaños, lo que representaría un crecimiento drástico para el partido de Silvia Orriols, habida cuenta de que en estos momentos ostenta solo dos asientos en el Parlament.
No son pocas las voces que apuntan, por otra parte, a que el discurso de corte xenófobo que presenta Aliança está provocando en Catalunya un endurecimiento de los postulados de Junts y, a su vez, moviendo el marco del debate público unos metros —o hasta unos kilómetros— a la derecha.
El escenario de un Parlament en el que el partido heredero de Convergència se vea despojado de su hegemonía en la derecha independentista hiperventila a los de Carles Puigdemont y lo cierto es que, a la luz de los datos que arroja el CEO (más allá de la intención de voto en términos totales), los posconvergentes tienen motivos para preocuparse.
Público ha preparado cinco gráficos para ilustrar el riesgo que corre Junts si la tendencia en la parte derecha del tablero político catalán sigue como hasta ahora. Todos los datos se han recogido en los cinco barómetros del CEO publicados tras las elecciones catalanas del 12 de mayo de 2024.
Transferencia de voto a Aliança
Este primer gráfico es quizá el más representativo de los cinco. Evidencia cómo, desde el primer barómetro que se publicó tras los comicios de mayo de 2024, cada vez más y más ciudadanos que votaron a Junts per Catalunya en aquellas elecciones escogerían la papeleta de Aliança si se convocaran ahora otras.
En julio de 2024, solo un 2,2% de la población que votó a Junts se hubiese pasado a la extrema derecha catalana en una nueva convocatoria electoral. Es una cifra muy baja, pero que se ha multiplicado en los últimos tiempos. En el barómetro de noviembre de 2025 (el último publicado), hasta un 19,6% de los electores que votaron a Junts en mayo de 2024 elegiría en estos momentos a Silvia Orriols y compañía.
En cambio, el camino inverso lo recorren muy pocos votantes o, según los últimos barómetros, ninguno. El CEO refleja que ninguna de las personas entrevistadas que votaron a Aliança en las pasadas elecciones se pasaría ahora a Junts, algo que habla de la creciente popularidad de Orriols.
Orriols, mejor valorada que antes
En el barómetro inmediatamente posterior a las elecciones de mayo de 2024, los encuestados daban a Orriols una nota media de 3,56. En el último que se ha publicado —este noviembre—, esa puntuación asciende al 3,84. Todo ello, teniendo en cuenta que ningún representante político alcanza el cinco. De los políticos catalanes, el socialista Salvador Illa, president de la Generalitat, es el que recibe mejor nota en el última encuesta (4,89). Carles Puigdemont, por su parte, obtiene solo un 3,45 y se coloca por detrás de la líder de Aliança.
Buena nota entre los votantes de Junts
Al margen de los votantes de Aliança, que dan a su líder notas que rondan siempre el 8, es destacable que tanto los ciudadanos que votaron en las últimas elecciones a Junts como los que votaron a Vox son los dos perfiles que mejor valoran a Orriols, seguramente llevados en parte por el discurso antiinmigración de la líder ultra, que como se visualiza en el siguiente gráfico está calando en la sociedad catalana.
Además, también en este caso es preocupante para Junts la tendencia. En un año (noviembre 2024 - noviembre 2025), la valoración que el electorado posconvergente hace de Orriols ha mejorado casi en un punto. Hace un año se situaba en un 3,99 y ahora en un 4,8. Está por ver si la progresión sigue al alza.
Cala el discurso antiinmigración
El eje central del ideario político de Sílvia Orriols y de Aliança Catalana es la lucha contra la migración, especialmente la que proviene de países musulmanes. Junts sabe que es difícil competir con la líder ultraderechista en ese campo, pero tal y como ha evidenciado su estrategia política en los últimos tiempos, ha decidido entrar en competición, aunque los líderes posconvergentes lo niegan en público y en privado. En cualquier caso, prueba de ello ha sido haber hecho del traspaso de las políticas migratorias a Catalunya —por el momento, fallido— uno de sus grandes objetivos en esta legislatura.
Los datos del CEO reflejan cómo la preocupación de la sociedad catalana con respecto al fenómeno migratorio ha crecido. A la pregunta "¿Cuáles cree que son los principales problemas que tiene actualmente Catalunya?", un 23,8% responde que las migraciones. Solo el acceso a una vivienda, que es el principal problema para un 47,9%, supera a las migraciones, que, al principio de la legislatura, solo eran preocupante para el 18,9%.
Es probable que el discurso de Orriols, acompañado de un endurecimiento también del de Junts, haya ido calando en una parte de la sociedad catalana. Fuera como fuere, si la tendencia se mantiene, los posconvergentes pueden tener problemas para cortar la sangría de votos —según el CEO, si ahora hubiera elecciones, perdería hasta 15 escaños— en un campo de juego que parece muy favorable al partido de extrema derecha.
Aliança, un problema de presente... ¿y de futuro?
Pero las nubes negras que parecen cernirse sobre el espacio posconvergente en el presente pueden ir para largo e incluso oscurecerse todavía más en el futuro. Hay una información que se desprende tamién de los estudios del CEO que es particularmente peliaguda para los de Puigdemont.
En el cruce de datos que hace la demoscópica catalana, se aprecia cómo tanto la franja de edad de entre los 18 y los 24 años como la de los 25 a los 34 han ido acercándose cada vez más, con el paso de los meses, a la papeleta de Aliança y casi en paralelo alejándose de la de Junts. Así, en julio de 2024, un 24,4% de los jóvenes catalanes aseguraba que se decantaría por los de Puigdemont si hubiera elecciones, mientras que solo un 8,1% elegiría a Aliança. En el barómetro más reciente, en cambio, las tornas se han invertido. Hasta un 22,3% asegura que votaría a la extrema derecha catalana y solo un 9,9% confiaría en Junts.
Estos últimos son datos que seguro que tienen bien presentes las cabezas pensantes de Junts. Volver a atraer al voto joven, una parte del cual parece haber sido seducido por Aliança, es una tarea fundamental para no dejar vía libre a Orriols.



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