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Manu levin -TITULARES AL BANQUILLO 

Pegasus y los medios: "hay que mentir"

Manu Levin en La Base
Manu Levin en La Base.

"Uno se calla, no dice nada y tres semanas después miente, sin ningún problema. Que no todo tiene que ser transparente. Que las mentiras existen". Javier Gómez en Todo es Mentira de Cuatro. 
En fin, la mentira, no solo normalizada sino defendida en televisión como lo sensato y "lo adulto". Margarita Robles es la única adulta, según este opinador, porque lo adulto es mentir, decir la verdad es lo que hacen los niños. Y el rol del Estado además, según esta argumentación, no es defender la ley y los intereses de la gente sino mentir a la gente para defender sus propios delitos y abusos. La prensa demócrata.

Para defender la seguridad del Estado, tapémoslo todo y mantengamos en sus puestos a quienes, en el mejor de los casos, no han sido capaces de garantizar esa seguridad. Un argumento incontestable. Lo que leen en el entrecomillado es una expresión de cinismo que define a la perfección las posiciones editoriales que dominan los grandes medios de comunicación sobre este asunto. 

Echando ​un vistazo a las portadas de hoy. Tanto la derecha como la progresía mediática expresan sin disimulo que el cese de la directora del CNI no es más que una cabeza de turco, que NO busca aclarar o resolver realmente los problemas, sino simplemente intentar zanjar la discusión y cambiar de tema. A partir de esa coincidencia en el marco, lo que cambia principalmente es el sujeto de los titulares, es decir, sobre quién se pone el foco. Fijaos. Portada de El Mundo: "Robles sirve a Sánchez y a ERC la cabeza de la directora del CNI". Portada de ABC: "Robles entrega a la directora del CNI para salvar a Sánchez. Paz Esteban se negó a dimitir y servir de coartada al Gobierno para no debilitar la seguridad del Estado". 

Es decir, tanto la foto como el sujeto de los titulares de la derecha mediática es Margarita Robles, en quien se pone la responsabilidad del cese y a quien se acusa de haber cedido a la presión de los malvados enemigos de España. Por lo demás, como decía, el cese se enmarca NO como una verdadera depuración de los responsables de lo que en el mejor de los casos es un grave fallo de seguridad y en el peor una acción delincuencial del Estado. Se enmarca como una concesión a los independentistas y a Unidas Podemos para que dejen ya de dar la matraca con esto, para que se pueda cambiar de tema.

En cuanto a la prensa progre, portada de El País: "Sánchez destituye a la jefa del CNI para zanjar la crisis. Robles sitúa como directora del centro a su número dos". Es decir: para El País, quien se carga a la directora del CNI es Sánchez, no Robles como veíamos en El Mundo y el ABC. Lo hace "para zanjar la crisis" con sus socios (no porque ese cese resuelva el problema de fondo). Además, destaca que Robles la sustituye "por su número dos". Es decir, quitamos a la mano derecha de Robles y la cambiamos... por su mano izquierda. Que es un poco como si te dicen que no pongas Coca Cola en los menús de los colegios, que tiene mucha azúcar, y dices "venga, vale, ok, entonces ponemos Pepsi". 

Vamos a diseccionar, si os parece, el editorial que ha hecho esta mañana en la SER Angels Barceló, porque creo que ejemplifica muy bien esto. El cese de la directora del CNI es parte de un "guion" que estaba escrito según el cual había que sacrificar una pieza para aplacar los ánimos. 

La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto a Sanz Roldán y Paz Esteban, en una imagen de archivo. / EFE
La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto a Sanz Roldán y Paz Esteban, en una imagen de archivo. / EFE.

Lo tiene claro Barceló: Paz Esteban es un simple fusible que se cambia para que el incendio no llegue más arriba. Pero la propia Barceló reconoce que su cese representa un cierre en falso de este escándalo. No se ha explicado quién espió al presidente y los ministros, ni a decenas de independentistas más allá de los 18 que el CNI ha reconocido, ni si se ha hecho algo para que no vuelva a pasar. Y esto se reconoce abiertamente.

A la progresía mediática ​no les preocupaba la gravedad del espionaje, ni les interesaba que se supiera la verdad de lo que ha pasado, ni que se depurasen responsabilidades, ni que se limpiase el Estado Profundo, ni que se hiciese nada para garantizar que algo así no vuelva a suceder. Lo que les interesaba es que esto pudiera ser una oportunidad a aprovechar para provocar un cambio de alianzas en la política española. 

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