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Pérez de los Cobos Sánchez decide respaldar a Marlaska: le encomienda ahora acabar con las cloacas de Interior y acalla las críticas internas

El presidente es consciente de que tiene "una labor complicada" y quiere hacer constar su apoyo. Algunos miembros del Gobierno sí critican los errores cometidos por Interior en la destitución de Perez de los Cobos. Unidas Podemos no cuestiona la permanencia de ministro en el Ejecutivo. En 2019 Marlaska dijo que las cloacas ya no existían.

14/01/2020.- El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, llega al Palacio de la Moncloa para asistir al primer Consejo de Ministros del Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez, este martes en Madrid. EFE/ Emilio Naranjo
El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, llega al Palacio de la Moncloa para asistir al primer Consejo de Ministros del Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez. EFE/ Emilio Naranjo

MANUEL SÁNCHEZ / ALEJANDRO López de miguel

Si algo ha dejado claro Pedro Sánchez este miércoles sobre la polémica que rodea al ministro del Interior es que él sigue apoyando a Fernando Grande Marlaska.

De hecho, a algunos ministros que estaban en posiciones más críticas les sorprendió su defensa a ultranza de Marlaska, y que pusiera especial énfasis en recalcar que está trabajando para acabar con la denominada "policía patriótica", cuya creación el propio Sánchez atribuyó al anterior Gobierno del Partido Popular. 

Marlaska tomó posesión como titular de Interior hace dos años, y hasta la fecha no constan actuaciones concretas contra las cloacas

Y es que Sánchez ha decidido dar su pleno respaldo a Marlaska para desmantelar las denominadas cloacas de Interior, si bien nadie ha concretado en qué ha consistido y consistirá esta labor. Marlaska tomo posesión como titular de Interior hace casi dos años, y hasta la fecha el Gobierno no ha comunicado actuaciones concretas en esta materia.

De hecho, el propio Marlaska aseguró en abril de 2019, en plena precampaña electoral para el 28-A, que "las cloacas" del Estado ya habían sido desmanteladas. "Ya no existen", dijo, porque "se han adoptado medidas claras y contundentes" desde su llegada a Interior, casi un año antes.

 En una conversación informal con periodistas el pasado domingo, Sánchez ya reveló su respaldo al ministro y hasta reconoció que tenía por delante "una labor muy complicada", pero no llegó a precisar nada mas ni a concretar cuál era esa labor.

Aunque algunas fuentes del Ejecutivo admiten que se han cometido importantes errores en la destitución del coronel Diego Pérez de los Cobos, hasta hace 10 días al frente de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, hay plena confianza en que el ministro medirá todas sus actuaciones para no correr el riesgo de pasarse de la raya de la más escrupulosa legalidad.

En este sentido, el Gobierno está más preocupado por la posibilidad de que esta cuestión derive en un conflicto jurídico, y no sólo político, porque se da por hecho de que lloverán las denuncias contra la actuación del ministro.

No son pocos los que temen que Sánchez haya puesto la mano en el fuego, de manera tan decidida, en apoyo a Marlaska

No obstante, la forma de gestionar la crisis de la dimisión de Pérez de los Cobos ha suscitado críticas internas, y no son pocos los que temen que Sánchez haya puesto la mano en el fuego, de manera tan decidida, en apoyo a Marlaska.

El martes, la ministra portavoz, María Jesús Montero, había hecho lo propio, sin escatimar en gastos a la hora defender al titular de Interior, si bien en ningún caso aludió a las cloacas. En esencia, Montero incidió en que Marlaska tenía derecho a cesar a personas que no fueran de su confianza, desvinculando esta destitución de las investigaciones sobre el 8-M, ya judicializadas. Incluso habló del "interés de algunos" por "hacer ruido político". "No vamos a comprar ese marco mental que algunos intentan trasladar, siempre en esa política conspiranoide", zanjó.

Además, algunas fuentes apuntan que hay discrepancias entre Marlaska y la ministra de Defensa, Margarita Robles, y recuerdan que la Guardia Civil también depende de su Ministerio, al ser un Cuerpo de naturaleza militar.

Pero, de momento, en el Gobierno y en el PSOE se acatará el cierre de filas en defensa del ministro del Interior que ha marcado el presidente del Gobierno. Es difícil que nadie espere ya un cese o dimisión, como ocurrió en el caso de los exministros Màxim Huerta y Carmen Montón.

Según estas fuentes, Marlaska ha venido a hacer un trabajo de renovación en la cúpula los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y va a tener todo el apoyo para hacerlo.

Unidas Podemos también respalda su continuidad

Por su parte, Unidas Podemos, socio del PSOE en el Gobierno de coalición, se ha cuidado mucho de salirse del camino ya marcado por la ministra Montero en su rueda de prensa del martes. En la formación de Pablo Iglesias se inclinan por la permanencia de Marlaska en el Ejecutivo, si bien lo conciben como la solución menos mala entre las opciones disponibles.

En la formación de Pablo Iglesias se inclinan por la permanencia de Marlaska en el Ejecutivo, si bien lo conciben como la solución menos mala entre las opciones disponibles

Cesar a Marlaska hoy, toda vez que los partidos de la derecha han reclamado su dimisión, supondría entregar una pieza de caza mayor, en un momento en el que los ataques de la oposición de PP y la ultraderecha de Vox siguen in crescendo

Entienden que ahora no toca dar esta imagen de debilidad, si bien no son ajenos a los errores en este caso. Como ha venido ocurriendo, por ejemplo, con las sucesivas prórrogas del estado de alarma y el confinamiento, pero también con las negociaciones para buscar apoyos parlamentarios, los de Iglesias consideran que esta materia compete al PSOE y fundamentalmente, a Sánchez, y no harán ruido al respecto. 

Tampoco ocultan, como reconoció su portavoz, Pablo Echenique, que Marlaska es uno de los ministros cuyas posiciones políticas consideran más alejadas. Ya ha habido varios roces en materia de inmigración con el titular de Interior, y han trascendido a la opinión pública. De momento, no obstante, Marlaska se queda.

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