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El plazo para la devolución de los 44 bienes del Monasterio de Sijena finaliza este lunes

Tras décadas de pleitos y dos años después de conocerse la sentencia, los bienes del patrimonio histórico y artístico del Monasterio del municipio oscense volverán a su lugar de origen.

El plazo para la devolución de los 44 bienes del Monasterio de Sijena finaliza este lunes. EP

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La población de Villanueva de Sijena (Huesca) y, por extensión, el resto de Aragón, confía en que en unas pocas horas finalice uno de los capítulos que tensionan desde hace años las relaciones con Catalunya: el arte religioso de la comunidad aragonesa depositado en museos catalanes.

Tras décadas de pleitos, y más de dos años después de darse a conocer una sentencia de un juzgado oscense que ordenaba la devolución de 44 bienes del patrimonio histórico y artístico del Monasterio de Sijena, el regreso a su ubicación original de estas piezas se prevé que se lleve cabo.

Un retorno para el que el actual magistrado del tribunal oscense ha recabado la ayuda de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante la desobediencia de las autoridades catalanas a los continuos requerimientos hechos.

Un retorno, además, que se ha mezclado con los sentimientos independentistas de una parte de la población catalana en un momento en que permanece en vigor la aplicación del artículo 155 de la Constitución ante una declaración unilateral de independencia que culminó con fugas y entradas en prisión de los responsables políticos de la Generalitat.

Se considera la primera de una serie de "victorias" judiciales que se deben suceder en el tiempo

En este litigio, al que se ha sumado ahora el Gobierno español en virtud del 155 a pesar de su rechazo inicial a mediar, las posiciones de cada una de las partes se mantienen aún firmes e imposibles de conciliar.

Así, mientras desde la CUP y el Círculo de Amigos del Museo de Lleida se ha apelado a la movilización para plantear resistencia a la entrega de las piezas reclamadas, la Plataforma Sijena Sí ha hecho un llamamiento a la población aragonesa a desplazarse al Monasterio para vitorear la vuelta de su patrimonio y reivindicar el restante por devolver.

También se han sumado a la reivindicación en torno al regreso de los bienes las diócesis aragonesas, que ayer mismo hacían público un comunicado conjunto para reclamar el cumplimiento de las sentencias judiciales y recordar que quedan pendientes de devolución otras 112 piezas de las parroquias aragonesas segregadas del Obispado de Lleida.

Una devolución que han dificultado los propios obispos de esta diócesis catalana al poner en manos del patronato del museo las piezas que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica ha ordenado devolver, hecho que ha suscitado malestar en la curia aragonesa.

El regreso de las 44 piezas del Monasterio de Sijena, algunas de trascendencia histórica para Aragón, es considerada como la primera de una serie de "victorias" judiciales que se deben suceder en el tiempo.

Victorias, sin embargo, que se prolongan en el tiempo y que, mientras tanto, han provocado intervenciones del Tribunal Constitucional o el encausamiento en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo a dos exconsejeros de Cultura de la Generalitat, Santi Vila y Lluis Puig, por presunta desobediencia a la administración de justicia.

Recientemente, otro juzgado oscense reactivó la ejecución de la sentencia que ordena la restitución a su ubicación original de las pinturas de la Sala Capitular de Sijena, una de las principales obras que se exhiben desde años atrás en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

Los jueces determinaron en el caso de las piezas que su venta, entre los años 1982 y 1994, fue ilegal y al margen de la legislación española y aragonesa de patrimonio, y que las pinturas murales, arrancadas de las paredes del cenobio al principio de la Guerra Civil, deben de volver a formar parte del monumento.

El principal argumento de los jueces es que desde 1923, el Monasterio de Sijena es Monumento Nacional y, por tanto, sus colecciones de arte forman parte de un todo indivisible que debe de ser restituido.

A pesar de la férrea oposición de las autoridades catalanas a su devolución y cumplir con los requerimientos judiciales, el Monasterio de Sijena, antigua sede del Archivo de la Corona de Aragón, ha abierto sus puertas para acoger lo que, a juicio de sus vecinos, "nunca debió de salir".