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La Policía busca material contra Pablo Iglesias en grabaciones de 2001 entre el movimiento anarquista y ETA

El trabajo de la madre del secretario general de Podemos, Luisa Turrión, como abogada de Comisiones Obreras en diferentes procedimientos también está siendo inspeccionado sin autorización judicial y, según diversas fuentes, el presunto escándalo ya estaría en manos de un medio de comunicación.

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados. - EFE

MADRID.- No hay dos sin tres. Después del falso informe de la UDEF y del ya desmontado documento que confirmaría un pago de 272.000 dólares del gobierno de Venezuela a Pablo Iglesias a través de un paraíso fiscal, el objetivo de “la unidad de inteligencia no oficializada” de la Policía se centra ahora en el pasado más remoto del secretario general de Podemos: sus relaciones con grupos anarquistas y antiglobalización en 2001, cuando era estudiante y tenía 22 años.

Según ha sabido Público de fuentes policiales, hace 15 años la Comisaría General de Información en colaboración con la Policía Judicial realizó pinchazos telefónicos a diferentes personas que mantenían relación con grupos anarquistas y antiglobalización catalanes y madrileños y que, presuntamente, podrían prestar apoyo al entonces activo comando Barcelona de ETA.

En ese momento se intervino el teléfono de Pablo Iglesias, explican estas fuentes policiales, “porque colaboraba con los grupos anarquistas en las manifestaciones antiglobalización de aquellos años en Génova, Barcelona, etc. En concreto hay conversaciones con miembros de Cruz Negra Anarquista, que tenía actividad también en Madrid. Pero lo que dijera tuvo poca relevancia porque no se envió a la Audiencia Nacional ni se integró en el sumario”.

Desde Podemos explican a Público que “en esos años Iglesias era muy activo en el Movimiento de Resistencia Global, participó incluso en encuentros digitales explicando el porqué del movimiento antiglobalización pero en ningún caso sospechó que pudiera estar siendo investigado ni que hubiera podido tener intervenido el teléfono. Ni ningún juzgado le requirió ni nada similar”.

Titiritero

La liebre saltó hace poco entre el grupo de policías a los que Eugenio Pino, número dos del cuerpo y director adjunto operativo, ha encomendado esta misión contra Podemos y sus dirigentes. Fue a raíz de la polémica de los tirititeros en Madrid, acusados de enaltecer el terrorismo en los carnavales de Madrid por el famoso ‘Gora Alka ETA’. Algunos medios vincularon a uno de los integrantes de la compañía Titiriteros desde Abajo, Raúl García, con el grupo anarquista que suele visitar en las cárceles a presos; si bien fuentes cercanas a García han negado tajantemente que tenga que ver con Cruz Negra ni que haya visitado a miembros de la organización terrorista.

“Fue revisando la información que había de esa operación contra Cruz Negra Anarquista y buscando los antecedentes del titiritero que alguien recordó que Pablo Iglesias también apareció en esa investigación, aunque sin ninguna transcendencia. Ahora transcriben esas conversaciones en busca de punta”, explican fuentes policiales.

Vida familiar

El trabajo de estos “agentes de inteligencia policiales”, a pesar de que la Policía no tiene asignadas labores de inteligencia, sólo de información, también está pasando por investigar a la familia del secretario general de la formación morada y candidato a la presidencia del Gobierno el 26J.

Según ha sabido Público por diferentes fuentes, el medio dirigido por Eduardo Inda tendría en su poder un presunto escándalo que afectaría a la madre de Iglesias, Luisa Turrión, letrada de Comisiones Obreras (CCOO) y que trabajó en el despacho de los abogados asesinados en Atocha por la extrema derecha. Ese digital ya publicó el pasado enero que la madre poseía una vivienda de protección oficial a pesar de tener un buen salario, según su criterio. “Ahora el escándalo vendría por un posible cobro de indemnizaciones en un caso de despidos que llevaba debido a su trabajo en el sindicato. La cuenta donde se abonó el dinero estaba asociada a su nombre, pero después las indemnizaciones fueron entregadas a los afectados".

“No es la primera vez que se indaga en la vida familiar del Pablo Iglesias. Desde el principio difundieron con mala fe que su padre había sido miembro del FRAP y había estado en la cárcel, a pesar de que nunca estuvo relacionado con ningún atentado, sólo fue juzgado por el Tribunal de Orden Público como muchos jóvenes que en los últimos años del franquismo luchaban por una democracia”, dicen desde Podemos.

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