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El PP de Madrid reaviva su disputa con Cs y le vuelve a afear la inexistente moción de censura contra Ayuso

Cargos populares en Madrid usan unas palabras del exministro José Luis Ábalos para volver a atacar al partido naranja, que señala la falsedad de sus acusaciones y su intención de apuntalar un relato oficial que justifica a la presidenta madrileña

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el exvicepresidente Ignacio Aguado, en un acto en memoria de los fallecidos por la covid-19.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el exvicepresidente Ignacio Aguado, en un acto en memoria de los fallecidos por la covid-19. EFE

"Nunca hubo encima de la mesa ninguna intención de presentar una moción de censura en Madrid. Es mentira". Visiblemente molesto contestaba en rueda de prensa el portavoz de Ciudadanos (Cs) en el Congreso, Edmundo Bal, a una pregunta sobre si el partido naranja consideró derrocar a Isabel Díaz Ayuso junto al PSOE. Aquellas acusaciones y desconfianza mutua se han vuelto a avivar a comienzos de esta semana. El PP ha vuelto a acusar a Cs de pactar con los socialistas al igual que lo hizo en Murcia. Ese temor de los populares provocó que Isabel Díaz Ayuso convocara elecciones anticipadas y a la postre supuso la desaparición de Cs de la Asamblea de Madrid.

Los populares han querido aprovechar unas declaraciones del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, en una entrevista en Infolibre. "Cometimos el error de fiarnos de que Ciudadanos controlaba a su grupo y pensar que luego iban a dar una respuesta también en Madrid. Pero no fueron capaces", señalaba. Las interpretaciones a partir de aquí son diversas. De este modo, el propio Bal señalaba que no pensaba que las palabras de Ábalos dijeran lo que desde el PP se estaba aireando.

Y es que las redes sociales de algunos cargos de relevancia del PP de Madrid echaron humo durante la jornada del lunes. Especialmente activa fue la responsable de comunicación del partido a nivel regional, Almudena Negro, que también es diputada en la Asamblea autonómica. "La confesión de Ábalos: Cs iba a presentar moción de censura en Madrid. Lo cuenta hoy en Infolibre", destacó en su cuenta de Twitter.

Un mensaje que desató el enfado del exvicepresidente del Gobierno de Madrid, Ignacio Aguado. "Falso (en mayúscula). Si hubiéramos querido, la habríamos presentado. Y lo habríamos hecho un día, una semana o un mes antes de Murcia. Cuando nos hubiera dado la gana. Haces un flaco favor a tu profesión esparciendo basura", le contestó en la misma red social.

Otro cargo de relevancia que decidió ayer recuperar este supuesto pacto que Ayuso neutralizó fue Alfonso Serrano, portavoz del grupo parlamentario popular en la Asamblea de Madrid. "Por si quedaba alguna duda", escribió en Twitter mientras enlazaba un titular del medio Periodista Digital: "Ábalos ventila los trapos sucios de Ciudadanos: pactaron una moción de censura con el PSOE para echar a Ayuso". Otros cargos y diputados difundieron también el mensaje.

Desde Cs muestran su estupefacción ante una "nueva resurrección del relato oficial" del PP sobre lo que sucedió. Así lo aseguran al diario Público fuentes del partido naranja que vivieron la situación de primera mano. "Me sorprende un poco que reaviven este asunto. Jamás estuvo encima de la mesa una moción en Madrid. Fue la justificación que usó Ayuso para reventar el gobierno de la Comunidad de Madrid", apuntan.

Hablan las mismas fuentes de "desastre" y "chapuza" lo que se hizo en Murcia. Y reiteran que los únicos que no sabían nada en el momento de aquella moción de censura eran los cargos del partido naranja en Madrid. "Desde el primer día, Ayuso quería tener a Vox apoyándola en solitario, como lo tiene ahora. Ese fue el sentido de reventarlo todo. Ahora quieren apuntalar el relato oficial de por qué se cargaron a Cs", destacan. Además, consideran que lo que dice Ábalos en la citada entrevista no es justo como lo pintan en el PP, sino todo lo contrario. "Falta comprensión lectora", apuntan.

En toda esta historia destacan también dos nombres propios. Son Marta Marbán y Sergio Brabezo. Formaban parte, hasta el mes de marzo, del grupo parlamentario de Cs en la Asamblea. Pocos días después pasaron a engrosar la lista electoral de Ayuso para el 4-M. Desde el PP han usado la supuesta confesión de estos parlamentarios, que llegaron a decir que sufrieron presiones para firmar la moción. "Casualmente están ahora en el PP. ¿Dónde está ese papel de la moción?", se preguntan en Cs.

"Desde el primer día, Ayuso quería tener a Vox apoyándola en solitario, como lo tiene ahora. Ese fue el sentido de reventarlo todo"

Los convulsos días que comenzaron el 10 de marzo en Murcia desembocaron en varios líos. PSOE y Más Madrid registraron a toda prisa sendas mociones de censura intentando adelantarse a la disolución formal de la Asamblea. No lograron su objetivo, embrollo jurídico mediante, y se convocaron elecciones. El resultado dejó a Ayuso gobernando en solitario gracias al apoyo en la investidura de Vox. Cs, por su parte, desapareció de la cámara autonómica al no lograr Edmundo Bal el porcentaje de votos suficiente.

La relación entre el PP y Cs ha tenido muchos vaivenes. El partido liderado por Inés Arrimadas ha intentado en las últimas semanas diferenciarse de los populares en un asunto clave como el precio del recibo de la luz. Al tiempo, coinciden en sus planteamientos sobre Catalunya.

El goteo de bajas y paso a las filas populares ha sido constante, destacando casos como los de Toni Cantó, al que Ayuso quería meter en sus listas pero no pudo hacerlo por no estar empadronado. Sin embargo, la presidenta madrileña le encargó la responsabilidad, con un sueldo de 75.000 euros, de dirigir la nueva Oficina del Español. "El chiringuito soy yo", llegó a decir Cantó sobre sus funciones y la estructura del organismo. Otros casos relevantes han sido los de Fran Hervías, Lorena Roldán, Patricia Reyes o Marta Rivera de la Cruz.

Tensión en el pacto de Gobierno madrileño

PP y Cs mantienen pactos de Gobierno importantes como en Andalucía, Castilla y León y a nivel municipal en plazas tan relevantes como la capital de España. Pero la relación entre ambos en el Gobierno de la Comunidad de Madrid fue especialmente tensa.

La gestión de las residencias de mayores fue uno de los puntos negros que desgastaron la relación entre ambos socios. Sonada fue la dimisión del consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero. El cargo de Cs se enfrentó al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, por los protocolos en los que se rechazaba el ingreso de personas mayores en hospitales en la peor ola del Covid-19. Reyero dimitió en octubre y desde entonces ha criticado con dureza la gestión de la pandemia en este sentido. Y especialmente que PP y Vox se negaran a retomar la comisión de investigación sobre las residencias.

Otro punto de fricción, tal y como relató este medio, fue la gestión en TeleMadrid. Fuentes del partido naranja resaltaban una situación de constante hostilidad entre el PP y la cadena pública a cuenta de la visibilidad de Aguado y otros integrantes del Ejecutivo Regional. "El PP nunca consideró que TeleMadrid tuviera que darle el mismo valor a Ciudadanos que a ellos. Ni eso, ni que se criticaran los errores de Ayuso", destacan desde el partido naranja.

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