Público
Público

PP vacunas ilegales Casado no fuerza la dimisión del consejero ceutí que se coló en la vacunación pese a prometer "ejemplaridad"

El PP no ha dado ejemplo ni actúa de manera coherente tras conocerse casos de cargos populares vacunados: en un primer momento Génova no solicitó la dimisión del consejero de Salud murciano y Cs cree que cayó gracias a su presión. 

El consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta, Javier Guerrero (PP), en una rueda de prensa - GOBIERNO DE CEUTA
El consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta, Javier Guerrero (PP), en una rueda de prensa - GOBIERNO DE CEUTA.

marta monforte

"La medida de ejemplaridad que exijo al frente del partido quedó ayer muy clara", con esas palabras ha tratado de despachar el líder del PP, Pablo Casado, la irregular vacunación del consejero de Salud de Murcia, Manuel Villegas, junto a más de 400 altos cargos y funcionarios del departamento de Sanidad. Villegas acabó dimitiendo, forzado por el socio de los populares en la región, Ciudadanos, que pidieron su cese de manera inmediata. Es más, tanto Cs como el PSOE han registrado una comisión de investigación sobre el proceso de vacunación tras las "insuficientes" explicaciones del presidente López Miras.

"Lo importante es que los españoles empiezan a ver que en el PP no solo no se toleran las irregularidades en materia de gestión pública", ha asegurado Casado este jueves en La Sexta, sino que además se quiere dar "un paso más en ejemplaridad". "Un partido debe saber lo que se exige desde la dirección nacional y obrar en consecuencia", ha dicho. "Solo pido que todos los partidos hagan lo mismo".

Lo cierto es que el Partido Popular no ha dado ejemplo ni actúa de manera coherente en esta materia. Génova no pidió la dimisión de Villegas en un primer momento y se limitó a guardar silencio durante la tarde del miércoles. Este jueves otro consejero popular de Sanidad, el ceutí Javier Guerrero, ha tenido que dar explicaciones por vacunarse antes de tiempo, aunque se ha negado a dimitir y el PP tampoco ha hecho nada por cesarlo a lo largo del día.

Sin embargo, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, sí solicitó de inmediato la dimisión de los alcaldes del PSOE de los municipios de Rafaelbunyol, El Verger y Els Poblets, que también se vacunaron saltándose el protocolo. Pero calló cuando empezaron a salir informaciones que afectaban a su formación: como la vacunación irregular del alcalde de La Nucía y diputado autonómico del PP, la del concejal de Sanidad en Orihuela (Alicante) y la de otro diputado provincial popular de Alicante. Desde entonces no se ha vuelto a pronunciar al respeto.

En el plan de vacunación contra la covid-19 presentado por el Ministerio de Sanidad el pasado mes de noviembre se detalla el orden de vacunación, con tres fases claramente diferenciadas. Los criterios están perfectamente marcados y definidos. Se suponía, y así lo dejó claro el Gobierno cuando llegaron las primeras vacunas, que los representantes políticos serían los últimos en vacunarse.

Guerrero: "No quería vacunarme. No me gustan las vacunas"

Guerrero ha confirmado que se ha vacunado junto a otras nueve personas de su consejería pero ha asegurado que no dimitirá porque, a su entender, ha seguido el protocolo "al pie de la letra". "Soy personal sanitario de la Consejería de Sanidad, la máxima autoridad, intervengo en la gestión directa de la pandemia", ha dicho. "Si hablamos de riesgo tengo que decir que la gente que me conoce sabe que no soy un consejero de despacho", ha proseguido.

El consejero ceutí ha justificado su vacunación amparándose, además, en que los técnicos del departamento que dirige le dijeron que debía hacerlo. "Yo no quería vacunarme, pero mis técnicos me plantearon que o me vacunaba yo con ellos, o ellos no se vacunaban", han sido sus palabras. Un polémico planteamiento en el que ha insistido varias veces: "No quería vacunarme. No me vacuno ni de la gripe. No me gustan las vacunas", ha llegado a decir.

Guerrero ha explicado que es una persona "considerada de riesgo por mis patologías, diabetes y soy enfermo de corazón" pero que ello no le ha impedido estar en las "trincheras" contra el virus. Asimismo, el consejero de Sanidad ha asegurado que todo el gobierno de la ciudad encabezado por el presidente Juan Vivas le ha mostrado su apoyo.

Cs cree que Villegas dimitió gracias a su presión

A diferencia de los alcaldes y diputados, que solo pueden ser expulsados del partido pero no se les puede quitar el acta, los consejeros y altos cargos de un gobierno sí pueden ser cesados a petición del presidente autonómico. En el caso del consejero murciano no hizo falta recurrir a ello, puesto que él mismo renunció, aunque lo hizo tras la petición de Ciudadanos. Los naranjas tenían una poderosa baza a su favor: suman mayoría junto al PSOE, por lo que el PP podría haber perdido el gobierno regional si Villegas seguía en el cargo. 

El portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal, ha pedido este jueves la dimisión "inmediata" de Guerrero. "El consejero de Sanidad de Ceuta dice que se vacunó cuando no le correspondía porque le 'obligaron' y además siembra dudas sobre las vacunas. Un comportamiento inaceptable y otro episodio más en el escándalo de la caja B de vacunas del bipartidismo. Debe dimitir inmediatamente", ha señalado a través de su cuenta de Twitter.

Las fuentes consultadas en la dirección naranja por Público se muestran "completamente seguras" de que el consejero murciano cayó gracias a la presión ejercida por la portavoz del Gobierno, Ana Martínez Vidal, y contraponen ese escenario al caso del Gobierno ceutí, donde el PP gobierna en solitario. Aseguran que el PP "no tiene incentivos" para cesar al consejero pese a que su actuación es "igual de corrupta" que la de Villegas. Además, lamentan que dicho consejero haya alimentado el negacionismo sobre las vacunas.

Más noticias de Política y Sociedad