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Caso Púnica Granados, a Marjaliza: "Quema los documentos un día que haya niebla"

El exsocio quemó tres carros de Carrefour llenos de licitaciones de la Comunidad de Madrid y una agenda donde figuraban los políticos a los que pagaba con dinero en B, entre ellos el exnúmero dos del Gobierno madrileño, según revela al tribunal.

Un monitor de televisión muestra a David Marjaliza, durante su declaración en el juicio en la Audiencia Nacional. Detrás de él, Francisco Granados.

Nuevas revelaciones en el caso Púnica. El cabecilla de la trama David Marjaliza ha ido contra la yugular de Francisco Granados, ex número dos de Esperanza Aguirre en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. En la Audiencia Nacional ha revelado que el político le comunicó que estaba siendo investigado por la Guardia Civil y le recomendó quemar la documentación de su despacho: "No, no lo tires, quémalo porque la bolsa la pueden pillar. Quémalo en un día que haya niebla… que no nos pille un helicóptero de la Guardia Civil”, ha asegurado Marjaliza que le dijo Granados.

Ambos llegaron a repasar la abundante documentación que tenía en su oficina de Pinto (Madrid), en especial licitaciones de la Comunidad de Madrid, para buscar la causa por la cual podía ser investigado el empresario, según éste ha asegurado ante el tribunal.

Marjaliza selección su documentación en los días posteriores y destruyó los documentos, que ocupaban “tres carros del Mercadona”. ¿Tres carros del Mercadona?, le ha preguntado la fiscal. Y ha respondido: “tres carros de Carrefour, que está debajo”.

La documentación eran licitaciones de la comunidad de Madrid en las que el empresario habría sido favorecido y que se investigan en el caso Púnica. Así como un cuaderno escolar de su secretaria, Ana Ramírez, que se mantenía desde hacía 15 años donde Marjaliza le indicaba las siglas de salidas o entrada del dinero en B que manejaba.

El ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados, a su llegada a la Audiencia Nacional. EFE/ Mariscal

El ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados, a su llegada a la Audiencia Nacional. EFE/ Mariscal

En la agenda figuraban los políticos a los que pagaba con dinero B, procedente de comisiones ilegales y con iniciales de los políticos a los que iba destinado el dinero y la localidad madrileña que gobernaban.

“Había decenas de personas” anotadas en este cuaderno. "Si era Parla, poníamos P. En el caso de Paco [Granados], le pusimos el mote de Futuro porque esto fue en 1999, cuando no era alcalde, y Futuro 2 era José Luis Moreno, que fue luego alcalde" de Valdemoro (Madrid).

En la agenda había anotada “mucha más gente”, ha destacado el empresario en la Audiencia Nacional mientras sostenía que había financiado a Granados “la campaña [electoral] de 2009, de 2003, viajes a Ibiza, alquileres de barcos, televisiones, escopetas, y muchas cosas”.

La documentación destruida eran las plicas económicas de los concursos públicos, que le facilitaban “Paco [Granados] y Nacho [Ignacio Palacios, su jefe de gabinete] cuando estaba baremado”.

Los carros los bajaron al garaje del edificio en la primera semana de octubre, poco antes de la operación Púnica por la que ambos fueron detenidos. Marjaliza miró en internet un día de niebla para realizar la quema en una incineradora. Los quemaron en esa primera semana de octubre.

Estos tres carros los llevó a quemar un amigo suyo, Eduardo de la Peña, "un ñapas que nos arregla las cosas de los pisos, las goteras... se dedica a la reparación". Es colaborador del "sector de la chapuza", no del sector del ladrillo, ha matizado.

Además, cambió los discos duros de su oficina en septiembre, después de ser alertado por Granados. El dinero B lo llevó a la caja fuerte de una sucursal del Banco Popular.

El supuesto chivatazo se produjo el 5 de septiembre de 2014, durante las fiestas de Valdemoro (Madrid), cuando el guardia civil José Manuel Rodríguez Talamino comentó a Francisco Granados que la Unidad Central Operativa (UCO) había llegado al pueblo. “Me sonó a advertencia”, le dice el político a Marjaliza al día siguiente, en una conversación telefónica interceptada mientras el empresario está en un barco en Formentera.

David Marjaliza a su llegada a la Audiencia Nacional. | MARISCAL (EFE)

David Marjaliza a su llegada a la Audiencia Nacional. EFE/Mariscal

Marjaliza asegura que Granados le reveló que le habían “balizado el coche”; esto es, que estaba siendo escuchado por la Guardia Civil.

No ha querido recordar ante el tribunal que juzga este supuesto soplo si visitó una pitonisa en julio, meses antes del supuesto chivatazo. Ha negado que un empleado suyo le advirtiera previamente de que estaba siendo investigado por la Audiencia Nacional, aunque estaba en las transcripciones.

La defensa de Granados ha pedido que se aporte a esta pieza, diversas conversaciones intervenidas a Marjaliza y que son previas a este supuesto soplo en donde con frecuencia sostiene que mejor hablar en persona, dado que se siente escuchado y que está intervenido por la Audiencia Nacional. Incluso suele acusar en sus conversaciones a “Rubalcaba” (en relación con el exministro Alfredo Pérez Rubalcaba).

Eduardo de la Peña, el ñapas de Marjaliza, viajó a Suiza junto al marido de su secretaria, un guardia civil en activo, para según ella “pagar un seguro”. En la investigación se acredita que el empresario ocultó en Suiza sus cuadros y su colección de plumas.

La secretaria de Marjaliza, Ana Ramírez, ha confirmado después la existencia de dicha libreta en la que durante los últimos quince años anotaron "todos los meses" cantidades que oscilaban entre los 20.000 y 50.000 euros aunque no ha aclarado a qué concepto respondían ni quiénes eran los beneficiarios, al margen de los dos exediles de Valdemoro. "Eran grandes cantidades de dinero", ha dicho a preguntas de las partes.

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