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Rivera, Casado y Abascal, en la pugna por el dominio de una derecha fragmentada

Ciudadanos, PP y Vox han cruzado declaraciones durante el fin de semana en mitad de un escenario marcado por el macroacto político de España Ciudadana en Altsasu. 

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Albert Rivera, Pablo Casado y Santiago Abascal

La situación se presta insólita en la derecha española. La unidad histórica parece diluirse en tres partidos que, confusos, tratan de conseguir un respaldo. Al binomio dominado por PP y Ciudadanos se ha sumado un tercer elemento, Vox, con un discurso radical mucho más vinculado a los idearios de la incipiente ultra derecha europea.

Este domingo, en un espejismo nacionalista, los tres partidos coincidieron en un macroacto en Altsasu. Sin embargo, la idea de una derecha unida, se ha roto por completo cuando Santiago Abascal (Vox) ha planteado el primer ataque, dirigido al partido de Albert Rivera: "Ciudadanos tendrá que explicar quiénes son sus enemigos". El número uno del partido ultraderechista ha querido desubicar a Rivera después de que éste planteara sus dudas por la participación de Vox en el acto. 

"Mis enemigos estaban fuera de esta plaza, aquí tengo adversarios", sentenciaba Abascal en referencia a los manifestantes que había en los aledaños del mitin.

Y es que, días antes, ante la confirmación de Vox en el acto de Altsasu, Rivera, en un tono irónico, aseguró no entender que Abascal estuviera cómodo junto a Ciudadanos debido a su "alergia a Europa". Unas declaraciones que, inscritas en esta pugna dialéctica de la derecha, buscaban reforzar la imagen del partido naranja dentro de los votantes más liberales, además de vincular a Vox con las corrientes euroescépticas.

La concentración de España Ciudadana ha atraído a los líderes de Vox y Cs al pueblo navarro, dejando fuera de la ecuación a Pablo Casado, que ha tenido que defender la legitimidad del PP como fuerza principal de la derecha desde Sevilla. En ese sentido, Casado sólo ha podido usar su memoria como arma para advertir que el PP ya estuvo en Altsasu "para dar un abrazo a los agentes" que fueron heridos en la polémica pelea de bar.

Casado ha subrayado delante de las juventudes del partido conservador que el PP es la única alternativa a la "felonía" del Gobierno y la única formación política que puede liderar el constitucionalismo en España. "Nadie nos va a dar lecciones de como tenemos que hacerlo", sentenciaba después de decir que no iba a permitir que "Navarra sea un anexo de nada". 

Así, Casado ha aprovechado la ocasión para recriminar a Ciudadanos sus posturas en Catalunya —la principal arma arrojadiza de la derecha— porque han permitido,  que los independentistas volvieran al poder tras unas elecciones convocadas "de inmediato" tras apoyar que se "limitara" la aplicación del artículo 155.

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